| El Virrey siempre
saca un conejo de la galera |
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Por Diego Lores Tanto en el éxito como en la derrota, los resultados o los vaivenes futbolísticos se viven con mucha intensidad en un club tan grande como Boca Juniors. El comienzo de este 2004, no ha sido la excepción. De este modo, es que se criticó al equipo xeneize por haber perdido muchos partidos en el verano, cuando todos sabemos que los resultados en esa parte del año prácticamente no sirven para nada. Seguro que duele perder contra River, como se perdió (y por duplicado), pero de ahí a dramatizar esa situación hay (o debiera haber) un trecho muy largo. Boca viene de cumplir el objetivo, nada más y nada menos, de quedarse con la triple corona durante el 2003, algo que nadie se imaginó que fuera posible repetir tan pronto, luego de lograrlo en el año 2000. Es cierto también, que Boca ha dejado escapar, en sus dos primeras presentaciones como local en este Torneo Clausura, cuatro puntos muy importantes, por los empates ante Gimnasia y Vélez en la Bombonera. Por otro lado, perder en los 3620 metros de altura de La Paz, no es ningún pecado. Pero las victorias ante Central en Rosario y ante Colo Colo por la Libertadores también tienen su importancia. Por ello, las últimas declaraciones de Bianchi, luego de vencer a los chilenos, son más que acertadas: "ni antes fuimos un desastre ni ahora somos una maravilla". Pero indudablemente, el 2004 no va a ser mejor para Boca que el 2003. Sería milagroso que lo fuera. Y los hinchas xeneizes debemos tener eso muy en cuenta. No todos los años se gana todo. Por eso, el hincha de Boca no debe dejarse llevar por aquellos que pretenden generar una crisis dónde no la hay.
A Bianchi la jugada siempre le ha salido bien. Esta vez, puede volver a salir bien o, por primera vez en varios años, salir mal. Si se da eso último, el exitismo estará a la orden del día y lloverán mares de críticas hacia el DT xeneize. Si se da lo contrario, todos se subirán al carro de la victoria, como ya sucedió en el año 2001, cuando Boca llegó a estar último en el Clausura tras perder ante Almagro en cancha de Ferro (todos hablaban de crisis) y finalizó el semestre con el Bicampeonato de América (todos debieron acallar sus voces). Es demasiado lo que este plantel
y este cuerpo técnico le han dado a Boca Juniors. Obviamente,
esto es Boca y hay que ganar siempre.
Bianchi lo sabe y nuevamente asume el compromiso de apostar a lo grande:
va por su cuarta Copa Libertadores. Pero si en algún momento
no se llega a dar algún resultado, el hincha xeneize debe respetar
su tradición y bancar a estos jugadores y a este técnico
a muerte. Las alegrías que nos han dado lo justificarían. |