WWW.ESTOESBOCA.COM.AR, 27 de julio de 2009.-
Luego de diez días de intensos trabajos en el Complejo
Pedro Pompilio, el plantel de Boca Juniors, con Alfio Basile a
la cabeza, ya se encuentra en Alemania para disputar la Audi Cup
2009, certamen que compartirá con los poderosos Manchester
United de Inglaterra, Milan de Italia y el conjunto local, el
Bayern Munich.
El xeneize debutará el miércoles ante el Manchester.
Ese partido marcará el comienzo de la segunda etapa de
Alfio Basile como entrenador boquense. Una etapa en la cual el
querible Coco tendrá la misión de devolverle
a Boca la alegría perdida en el nefasto primer semestre
del corriente año. Por lo pronto, ya se puede comenzar
a bosquejar el armado del nuevo Boca.
No es muy difícil imaginar quienes serán los elegidos
por el técnico para integrar el equipo de mitad de cancha
para adelante. En el medio, Sebastián Battaglia, el chileno
Gary Medel, Federico Insúa y Juan Román Riquelme
paracen ser fijas. Esto a la vez implica toda una reafirmación
de principios por parte de un técnico afecto a los jugadores
de buen pie como lo es Basile. El Coco piensa
juntar a dos números diez en el equipo titular, resignando
el hecho de contar con un volante con recorrido sobre el sector
izquierdo, función que luego de la salida de Jesús
Dátolo, allá por enero, cumplió casi improvisadamente
Nicolás Gaitán, un jugador con muchas más
características de mediapunta que de carrilero.
Quizás sea ese puesto dónde el xeneize tenga su
mayor déficit, ya que en todo el plantel el único
jugador con características naturales para ocupar ese puesto
es Guillermo Marino, hombre resistido por el hincha y que viene
de un paso gris (por no decir oscuro) por el fútbol mexicano.
Más allá de eso, es un jugador del gusto de Basile,
quien confía mucho en él y seguramente le dará
varias oportunidades de mostrarse en cancha.
Como alternativas en el mediocampo quedan, además del
ya mencionado Gaitán, Pochi Chávez y Leandro
Díaz, quien permanecería en el club ante la poca
cantidad de volantes defensivos con que cuenta el plantel.
En la delantera, luego de cuatro años casi ininterrumpidos
de la dupla dorada Palacio - Palermo, Basile tendrá el
desafío –ante la salida de Palacio al Genoa de Italia-
de encontrar al nuevo socio del histórico goleador y capitán
Martín Palermo. Pablo Mouche y Ricardo Noir se disputan
ese lugar, y todo indica que Mouche arranca con ventaja. Todo
un desafío para un jugador de características similares
a las de Rodrigo, aunque con mucho menos gol que el bahiense,
quien se fue del xeneize con un promedio de casi medio gol por
partido disputado. Por lo tanto, si la misión de Mouche
es lograr que el hincha y el equipo no extrañen a Palacio,
deberá llegar seguido al gol. Hasta ahora sólo convirtió
dos tantos oficiales con la azul y oro, ambos el año pasado:
ante Liga Deportiva Universitaria en la Bombonera por la Copa
Sudamericana y ante Banfield en el Sur, un día antes del
fallecimiento de Pedro Pompilio.
En el arco tampoco parece haber dudas. Roberto Abbondanzieri,
un histórico del club, seguirá siendo el N°
1. Ya quedaron lejanos aquellos rumores de malestar del Pato,
ante la hipotética incorporación de un arquero (se
habló de Hilario Navarro), cosa que nunca se produjo. Y,
hoy por hoy, Javier García y Josué Ayala parecen
estar lejos de poder discutirle el puesto.
Dónde el panorama ya no está tan claro es en la
defensa. Hoy por hoy el primer central es el paraguayo Cáceres,
un jugador que desde que llegó al club alternó más
malas que buenas actuaciones. No en vano, la idea de repatriar
a Rolando Schiavi merodea la Bombonera cada vez que se abre el
libro de pases. Como si eso fuera poco, la salida de un buen proyecto
en ese puesto como Facundo Roncaglia, deja al juvenil Gastón
Sauro (19 años y apenas 5 partidos en Primera) como única
alternativa.
Como segundo marcador central asoma Claudio Morel Rodríguez.
El técnico lo prefiere en esa función y no tanto
como lateral izquierdo y en principio le daría la titularidad
en detrimento del prometedor Juan Forlín, quien luego de
una gran aparición en el segundo semestre de 2008, tuvo
un discreto nivel en el último tramo de la gestión
Ischia. Sin duda que Forlín es un gran proyecto, pero Basile
es un técnico afecto a armar equipos con jugadores ya
hechos y por eso Morel arranca con ventaja sobre la juvenil
promesa.
Las dudas sobre el lateral derecho quedaron despejadas con el
sorpresivo regreso de Hugo Ibarra, quien estuvo 24 horas fuera
del club. Como alternativa queda el juvenil uruguayo Adrián
Gunino y de más atrás la deberá remar el
Pampa Calvo, quien jugó poco y nada desde su regreso al
club y que aún se recupera de la lesión. Sobre la
izquierda, la lucha parece limitarse a dos jugadores que son del
gusto del técnico: el retornado Luciano Fabián Monzón
y Juan Angel Krupoviesa. En principio todo parece indicar que
si Monzón rinde cómo lo supo hacer antes de pasar
al Betis, será el titular, teniendo en cuenta que Krupoviesa
no pudo mostrar un buen nivel en los pocos partidos que le tocó
jugar en la era Ischia.
Este es el panorama que presenta el xeneize a horas del inicio
del segundo ciclo de Alfio Basile en el club. Una etapa que se
inicia con el importante desafío de obtener el Torneo Apertura
y de poner al xeneize en la próxima Copa Libertadores,
un objetivo que se complicó ante el flojísimo Torneo
Clausura que hizo el conjunto de La Ribera. Suerte
Boca, Suerte Coco.
Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar
Un plantel con muchos pibes
Pocas veces en su historia, Boca Juniors arrancó una temporada
con tantos juveniles en su plantel, casi todos surgidos de las
inferiores del club. Ellos son: Nicolás Gaitán,
Cristian Chávez, Juan Forlín, Lucas Viatri, Pablo
Mouche, Ricardo Noir, Javier García, Gastón Sauro,
Jonathan Philippe (el tercer nueve detrás de Palermo y
Viatri) y Josué Ayala. A excepción de Pochi
Chávez, hace un año y medio, ninguno de ellos había
debutado en la Primera de Boca. A este grupo de juveniles hay
que sumar a los retornados Luciano Monzón y Leandro Díaz
y a la promesa uruguaya Adrián Gunino.
Los caciques del plantel son los históricos Palermo, Abbondanzieri,
Ibarra, Battaglia, Riquelme y, en menor medida, Morel Rodríguez.
Ellos son los sobrevivientes de los equipos de Boca que supieron
conquistar América entre 2000 y 2007.
La delegación que viajó a Alemania se completa
con jugadores de trayectoria como Krupoviesa, Julio César
Cáceres, Federico Insúa, Guillermo Marino y Gary
Medel (de jóvenes 21 años, pero con recorrido en
la selección chilena).