Viatri, el goleador del campeón
 
 
Lucas Viatri anota ante San Lorenzo

Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar

WWW.ESTOESBOCA.COM.AR, 28 de diciembre de 2008.- Aquel domingo 24 de agosto de 2008, apenas se conoció la noticia de que Martín Palermo se había roto los ligamentos, casi inmediatamente se comenzó a especular con que Boca iría a la búsqueda de un delantero de renombre para reemplazar al goleador lesionado.

Pero la gestión Pompilio estaba decidida a darle la mayor cabida a los juveniles del club. Fue así como la llegada de otro delantero se comenzó a dilatar. Y Lucas Viatri jamás desaprovechó su oportunidad. Jugó el segundo tiempo ante Lanús y al partido siguiente, ante Huracán, dijo presente en la red cuando sólo iban 9 minutos de juego.

Pero Boca sufrió un bajón futbolístico y a Lucas le costó volver a encontrarse con la red. Pasaron Independiente, Argentinos y Tigre y el pibe no pudo hacerse presente en las redes. Justamente ante Tigre, muchos comenzaron a extrañar al goleador ausente. Pero Viatri continuaba creyendo en sus condiciones. Porque sabía que estaba cerca del gol. Y ante Newell´s, en Rosario, anotó por partida doble: primero para ganar en las alturas de cabeza y establecer el 2 a 1. Luego habilitó a Gaitán para el 3 a 2. Y después selló la historia, sobre la hora, batiendo a Peratta y redondeando una actuación sobresaliente.

Luego de la debacle generalizada ante Godoy Cruz, Viatri volvió a tener una buena actuación, esta vez ante Estudiantes. Pero ni su producción personal, ni su gol de cabeza en el primer tiempo le alcanzaron al xeneize para salvar la derrota.

Llegó el superclásico y muchos dudaron de la capacidad de respuesta que tendría Lucas ante semejante partido. Y como si eso fuera poco, se incorporó Luciano Figueroa, quien esperó en el banco de suplentes en el Monumental. Pero Viatri no defraudó a quienes confiaron en él. Y a los 15m del segundo tiempo, otra vez de cabeza, le dio el triunfo al xeneize, aprovechando el preciso centro de Riquelme.

La racha se extendió ante Rosario Central. A los 7 minutos aprovechó otro centro de Riquelme y estableció el 1 a 0. Era su mejor momento en el campeonato.

Pero de repente, a pesar de que Boca ganaba, sus goles se comenzaron a extrañar. El xeneize venció a Banfield, a San Lorenzo y a Arsenal y cayó ante Vélez. El 9 no anotaba pero Ischia jamás le retiró la confianza, más allá de que a los 15 minutos del complemento ante Vélez decidió el ingreso de Luciano Figueroa en su lugar.

Ante San Martín de Tucumán, Ischia le dio la titularidad a Figueroa. Pero para sorpresa de muchos, el que salió no fue Viatri, sino Pablo Mouche. El DT xeneize apostó a un "doble nueve" para darle más poder de fuego al ataque xeneize. Y mal no le fue: Viatri hizo el primero, Figueroa el segundo, y el xeneize se trajo tres puntos vitales desde Tucumán.

Más allá de otra racha de tres partidos sin convertir (Racing, Gimnasia y Colón), Viatri terminó siendo determinante en la obtención del torneo. Con su gol, el que inauguró el marcador en el choque ante San Lorenzo en la cancha de Racing, abrió el camino hacia una victoria fundamental que terminó valiendo un campeonato. Pero lo suyo no fue sólo eso: en en ese partido, trabajó muchísimo para el equipo y habilitó a Chávez en el tercer gol, que a la postre fue el gol del campeonato. Como ya lo había sido ante Newell´s y Central, fue la figura de la cancha para ESTO ES BOCA.

Así, el pibe en el que muchos no creían, que al final del semestre pasado era el tercer número nueve por detrás de Palermo y Boselli (transferido a Estudiantes) terminó el Apertura con un promedio de casi medio gol por partido (8 goles en 20 cotejos). Si tenemos en cuenta que estuvo en cancha durante 1643 minutos, hizo un gol cada 205 minutos.

Es cierto que no hizo olvidar a Palermo. Pero, ¿alguien puede hace olvidar a un tipo que metió 194 goles en Boca?. A Viatri le tocó reemplazar a uno de los dos más grandes goleadores de la historia de Boca. Vaya responsabilidad. Y respondió con creces. Aportó una importante cuota goleadora y contribuyó a la obtención de una nueva estrella. El delantero, que al inicio del semestre tenía 10 minutos en Primera y sólo un gol, fue el goleador del equipo y logró consagrarse campeón en su primer torneo como titular. ¿Que más se le puede pedir?

 

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