Battaglia, figura de principio a fin
 
 

Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar

WWW.ESTOESBOCA.COM.AR, 27 de diciembre de 2008.- Sebastián Alejandro Battaglia fue la figura del campeón. Y fue una figura de principio a fin. Porque no tardó en descollar. Ya en la primera fecha ante Gimnasia y Esgrima de Jujuy, fue el mejor de la cancha y hasta se dio el lujo de llegar al gol.

La regularidad fue su mayor mérito. Porque jamás desentonó. Siempre dijo presente a la hora de ponerse el overol para trabajar en pos de la recuperación de la pelota. No debe haber habido un jugador que haya recuperado más balones que él en todo el campeonato. Y siempre la entregó redondita. No vamos a descubrir nada, porque Sebastián lo viene demostrando desde el mismo día que debutó con la azul y oro: no es ningún negado con la pelota. En definitiva, es un enorme número cinco, de primerísimo nivel.

Le aportó dos goles al Boca Campeón. Los dos, ante los jujeños y ante Tigre, fueron muy similares: arremetiendo tras un centro desde la derecha y aprovechando para empujar la pelota que le quedó servida bajo el arco rival.

Su pico de rendimiento se produjo en uno de los partidos más importantes en el camino de Boca rumbo al título: fue en la 13era. fecha, ante San Lorenzo. El calificativo que utilizamos aquella tarde para explicar su actuación lo dice todo: conmoveedora. Boca jugó un muy buen primer tiempo y Battaglia fue impasable durante los 90 minutos. Esa tarde, parecía que llegaba a todas. Su despliegue fue increíble. Y siempre manejó el balón con seguridad, con inteligencia y con precisión.

Boca lo extrañó muchísimo cuando cumplió la fecha de suspensión por su expulsión ante Tigre. Fue en la 8va. fecha, ante Godoy Cruz. Aquella tarde, Ischia improvisó un mediocampo con Alvaro González, Fabián Vargas, Leonardo Gracián y Juan Román Riquelme. La apuesta no salió bien. La contención nunca funcionó, los mendocinos lo supieron aprovechar, y golearon por 4 a 1.

Como tantos grandes jugadores, Battaglia es vital porque cuanto más grande es el partido, mejor juega. Y lo demostró en los últimos tres partidos que jugó el xeneize. Los tres decisivos para concretar las aspiraciones de campeón. El 5 de Boca se destacó ante Colón, en la Bombonera, y en los dos partidos del Triangular desempate, ante San Lorenzo y Tigre, ambos en cancha de Racing. Incluso, ante Colón, se dio el lujo de armar una sociedad futbolística con Riquelme, que terminó en el segundo gol de Boca, uno de los más lindos de todos los que marcó el campeón en su recorrido hacia el título.

Apenas finalizó el consagratorio partido ante Tigre, Sebastián fue uno de los jugadores que más celebró. Es que fue un título especial para él. No sólo porque fue, nítidamente, la figura de Boca. Sino también porque con esta consagración alcanzó los 16 títulos con la azul y oro. Battaglia sabe que ya tiene un lugar de privilegio en la historia de Boca. Por entrega, por juego, y por logros, ya está en la galería de los más grandes ídolos xeneizes. Y eso que aún quedan varios capítulos por escribir en su historia de amor con Boca...

 

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