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¿Enemigo íntimo? |
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Por Diego Lores
Pero lamentablemente, desde que se terminó su ciclo xeneize, y también su etapa de futbolista profesional, Cagna jamás hizo un gesto de cariño por la Institución. Cuando firmó como DT de Tigre, allá por enero de 2007, sorprendió con estas declaraciones a la Revista El Gráfico: "Me fuí de Boca enojado, quería seguir un año más, o 6 meses, siempre pensé que me iba a retirar en Boca. Basile me dijo que él me quería. La decisión la tomó Macri. ¿Si me dolió el campeonato perdido por Boca? Tal vez por Martín (Palermo) y por Guille (Barros Schelotto), pero no es que me causó un gran dolor ni nada por el estilo". Sus diferencias con el criterio utilizado por Macri en aquel entonces, pueden ser razonables. Para la última parte de la frase es muy dura. Lisa y llanamente, a Cagna no le dolió ni en lo más mínimo aquella derrota en la final ante Estudiantes, que le impidió a Boca ser tricampeón. Todo esto se agrava si tenemos en cuenta que las dos veces que visitó la Bombonera como DT de Tigre, fue muy bien recibido por la gente de Boca. La última fue el 21 de septiembre pasado. Ni siquiera el propio Miguel Angel Russo, campeón de América con el xeneize en 2007, fue recibido como Cagna. Pese a toda su historia con el xeneize, Cagna hace rato que viene coqueteando con River. Cuando a fines del año pasado fue mencionado como posible reemplazante de Passarella, no le cerró las puertas a esa posibilidad. Y ahora, que Simeone renunció avergonzado por el último puesto, Cagna tampoco descartó la posibilidad, aunque esta vez con mayor exposición pública y mediática, al punto de declarar que "Borghi es hincha de Racing y dirigió a Independiente y nadie se hizo problemas". Boca le dio mucho más a Cagna, que lo que Cagna le dio a Boca. Si nunca hubiera jugado en el club, quizás jamás hubiese levantado una Copa Libertadores. Sin él, Boca demostró largamente que es capaz de ganar todo. Como mínimo debería ser un eterno agradecido de la Institución. Pero a veces la ambición supera a los afectos. Al punto que una persona como Cagna es capaz de aceptar una propuesta de un club que hace varios años está en crisis institucional, económica y deportiva, a costa del cariño que le tiene la gente de Boca y a cambio de una buena cantidad de billetes verdes, los mismos que podría ganar si algún día llega a ser DT xeneize. Cagna aún tiene posibilidades de reivindicarse. Sólo depende de él. Más pronto que tarde sabremos si estamos en presencia de una persona con una importante historia en Boca o de un simple enemigo íntimo. |