Un campeonato para festejar
 
 

Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar

La 12WWW.ESTOESBOCA.COM.AR, 6 de agosto de 2008.- El interminable y casi insoportable receso va llegando a su fin. Cuando la pelota comience a rodar sobre el verde césped de la Bombonera, el próximo domingo desde las 16.20 hs., habrán pasado 49 días sin partidos oficiales del xeneize. Demasiado tiempo para una hinchada con sed de revancha.

Así, comenzará una etapa en la cual las condiciones serán diferentes a las del primer semestre del año. Aquel ya lejano 22 de junio, cuando Boca cerró su participación en el Clausura con la goleada 6 a 2 sobre Tigre, la sensación que sobrevoló la Bombonera fue de conformidad. Sobre todo, porque el xeneize dejó bien en claro que fue el mejor equipo argentino en esa parte del año. Se ganó el superclásico con claridad y se cayó de pie en las semifinales de la Copa Libertadores de América, el objetivo que varios conjuntos nacionales perseguían y que, al quedar eliminados en instancias anteriores, se vieron potenciados en la competencia doméstica. Por eso, no hubo reproches.

Pero Esto es Boca. Y en Boca no alcanza con estar a la altura de las circunstancias o jugar bien. Hay que ganar. Y con esa mochila cargará el xeneize en la segunda parte del 2008. Llegó el momento de ganar, de dar la vuelta una vez más.

Ante semejante obligación, surgen algunas dudas respecto de la pretemporada realizada por el equipo, la cual contó con varias desprolijidades. La idea inicial era realizar amistosos en Europa contra equipos de cierto renombre. Pero se terminó improvisando dos amistosos ante rivales mexicanos de segundo y tercer nivel, combinados con varias horas de vuelo y largas esperas en los aeropuertos. Para colmo, lo exhibido por el equipo no fue para nada convincente.

A eso hay que sumarle el hecho de que prácticamente no llegaron refuerzos (sólo Damián Díaz, de Central) y que se perdió recambio en algunos puestos, en especial con las salidas de Pablo Ledesma y Mauro Boselli, más la inminente de Luciano Fabián Monzón. Como si eso fuera poco, Rodrigo Palacio, una de las estrellas del equipo, no pudo realizar la pretemporada con normalidad por una molesta pubalgia y Juan Román Riquelme tampoco la realizó por encontrarse con la Selección Sub-23 reforzada que participará de los Juegos Olímpicos de Beijing. En el caso del 10, la falta de pretemporada se suma a los problemas físicos que sufrió durante el Clausura y la Copa Libertadores.

Más allá de la inexistencia de reproches respecto de lo realizado en el primer semestre, en ese período se cometieron algunos errores que no podrán volver a repetirse. Será fundamental dejar de perder puntos insólitos ante rivales de menor poderío, como se hizo en el Clausura, empatando ante Huracán y Olimpo como visitante y ante Banfield de local. Da la sensación que el próximo Apertura será similar al Clausura pasado. Con un nivel discreto y con tres equipos como protagonistas principales (Boca, River y Estudiantes) y con otros tres tratando de meterse en la conversación (Vélez, San Lorenzo e Independiente, más el tapado que siempre aparece). Por ello, será fundamental asegurar los puntos ante los equipos más débiles, algo que al xeneize le viene costando muchísimo en los últimos torneos.

Ya lo dijo públicamente el capitán Martín Palermo: "Hasta acá llegamos con el crédito de la Libertadores 2007. Ahora tenemos que ganar algo". Ischia sabe que no tiene margen de error, más aún con el antecedente reciente de un DT que salió Campeón de América y a los seis meses se tuvo que ir. Vamos Boca, la Doce está loca y quiere un campeonato para festejar...

 

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