| A 30 años
de la hazaña de Karlsruhe |
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Por Diego Lores
Boca llegó de punto a esa trascendental final, ya que el 21 de marzo de 1978 sólo había cosechado un empate 2 a 2 en la Bombonera. Mastrángelo y Ribolzi habían sido los goleadores xeneizes en el partido de ida. Hannes y Bonhoff habían empatado para el equipo que dirigía Udo Lattek. Así viajó Boca hacia Alemania, con todos los pronósticos en contra. Pero gracias al brillante planteo táctico de Juan Carlos Lorenzo, el xeneize logró ponerse en ventaja a los dos minutos de juego, por intermedio del mendocino Felman. No era fácil la parada, y el xeneize tuvo que resistir la embestida alemana. Y ahí se hizo gigante el Loco Gatti. Con garra, el xeneize, conducido por el Capitán Suñé, resistió y lo liquidó de contra: a los 33 del PT aumentó Mastrángelo y dos minutos después lo liquidó el Loco Salinas. Fue el logro máximo de un ciclo glorioso, en el cual además se obtuvieron el Metro y el Nacional 76, y las Libertadores 77 y 78. En aquella noche de Alemania, Boca formó con: Gatti; Pernía, Tesare, Bordón, José María Suárez; Carlos Horacio Salinas, Suñé, Zanabria; Mastrángelo, Saldaño (ST, Veglio), Felman. Afuera del equipo quedaron algunos símbolos de ese proceso, como Francisco Manuel Sá, Roberto Mouzo y el Chino Benítez. Todos fueron hacedores de aquella hazaña, que fue la piedra fundamental para que hoy Boca Juniors sea el único club argentino tricampeón del mundo. |