18 millones y un lagrimón
 

Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar

Palacio y la copa del Clausura 2006WWW.ESTOESBOCA.COM.AR, 22 de junio de 2008.- Rodrigo Palacio habría jugado su último partido en Boca ante Tigre. La Lazio de Italia pondría 18 millones de euros por su pase y sería el nuevo club del bahiense. Boca lo va a extrañar y mucho. Su velocidad, su desequilibrio y su capacidad para estar siempre cerca del gol, son características que van a ser muy dificiles de reemplazar.

Rodrigo debutó con la azul y oro el 17 de febrero de 2005, en el empate 0 a 0 ante el Deportivo Cuenca, en Ecuador, por la Libertadores. Esa noche fue la figura del equipo. Diez días más tarde, hizo su presentación en la Bombonera, en la victoria 3-1 sobre Olimpo. Entró a los 20m del ST reemplazando a Matías Donnet. Y el 5 de abril de ese año debutó en la red, en el contundente 4-0 del Boca del Chino Benítez sobre el Pachuca mexicano, en la Bombonera.

Ya en la era Basile, consiguió su primer título en Boca con la Recopa de ese año, comenzando a postergar nada más y nada menos que a Guillermo Barros Schelotto y a Marcelo Delgado. Luego, fue la figura excluyente de Boca en la conquista del Apertura 2005 (promedio Esto es Boca de 6,64) y de la Copa Sudamericana (promedio 6,83). Como si eso fuera poco, fue el goleador del equipo en el Apertura (10 goles) y en la Sudamericana (5). En sólo un año ya se había metido a la hinchada en el bolsillo.

Festejando un gol en la consagración ante Independiente en el 2006En el primer semestre del 2006 reafirmó sus condiciones. Campeón y figura con Boca del Clausura (promedio 6,46 y 7 goles), José Pekerman decidió llevarlo al Mundial de Alemania 2006. Rodrigo fue el único jugador de campo del fútbol argentino convocado para la máxima cita, y se dió el lujo de ingresar en el debut triunfal ante Costa de Marfil.

Al regreso del Mundial, logró su quinto título en Boca, la Recopa 2006, en la cual también fue figura y goleador. Hizo tres tantos, dos en la Bombonera y uno de cabeza, a lo Palermo, en el Morumbí y ante el San Pablo.

Ya sin Basile y con Ricardo La Volpe como DT, Rodrigo fue el goleador del Apertura 2006, con 12 tantos. Y también fué el segundo mejor jugador xeneize, luego del Cata Díaz. Pero un bajón del rendimiento del equipo en general y de Rodrigo en particular, sobre todo en las últimas fechas, y la final perdida ante Estudiantes, hicieron de ese semestre un período para el olvido.

Rodrigo, la noche de la inolvidable victoria ante Colo ColoYa formando una sociedad fantástica con Martín Palermo y Juan Román Riquelme, Palacio vivió su momento más glorioso con el xeneize con la conquista de la Libertadores 2007, compartiendo escena con figuras como Morel Rodríguez, Cata Díaz, Pablo Ledesma, el propio Juan Román Riquelme y Mauricio Caranta. Rodrigo aportó cuatro goles para la sexta conquista continental del xeneize.

El final del 2007 lo encontró con lágrimas en los ojos, por la derrota en la final del Mundial de Clubes ante el Milan (hizo el primer gol xeneize, de cabeza). Rodrigo tuvo su pequeño consuelo, obteniendo el balón de bronce, detrás de Kaká y Seedorf. En esa ocasión, más allá de que Boca no fué campeón, demostró que también puede ser importante en partidos de trascendencia internacional, algo que sus detractores le criticaban.

El primer semestre de 2008 lo tuvo, otra vez, como la figura de Boca, con un promedio de 6,44 entre Copa y Clausura, y diez goles (4 en la Copa y 6 en el torneo local). Los italianos se convencieron y ponen 18 millones. El magnífico tridente que forma con Riquelme y Palermo ya no se verá más por la Bombonera.

Fueron 156 partidos con la azul y oro (111 de AFA y 45 internacionales). Nuestras gargantas enrojecieron 70 veces con sus goles (49 de AFA, 21 internacionales). Pensar que algunos dicen que tiene problemas para definir. Su promedio de gol de 0,44 por partido los desmiente. Si metiera todas las que tiene sería el mejor delantero del mundo, por escándalo.

Tipo tranquilo, buena gente y sencillo, jamás fue expulsado con la azul y oro. Los que amamos a Boca lo vamos a extrañar mucho. Sí, a él que también aprendió a querer estos colores, al punto de ser el hincha número uno del equipo de básquet, el otro deporte que lo apasiona. Gracias eternas Rodrigo, mucha suerte y hasta pronto. Se nos pianta un lagrimón.

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