Eternamente Guillermo
 

Por Rodrigo Castro
rodrigocastro@estoesboca.com.ar

Nacido un 4 de mayo pero de 1973, Guillermo Barros Schelotto de 33 años se crío en la capital de la Provincia de Buenos Aires, La Plata. Mellizo de Gustavo, los hermanos se criaron juntos y comenzaron a jugar, como todo chico, en el colegio primario. En su caso el Sagrado Corazón de Jesús. En dicha institución, se conoció con quien hoy es su gran amigo, Martín Palermo, aunque en ese momento la relación era prácticamente de odio.

Ya pasada esta etapa del colegio primario, su primera casa lo acoge en su seno. Gimnasia y Esgrima de La Plata comienza a convertirse en su hogar. Siempre junto a su hermano mellizo, las inferiores dentro del club serán inolvidables para el jugador y los clásicos con Palermo ya se vivían desde chicos. El 9 de Boca lo recuerda de la siguiente manera: “Con Guille nos enfrentábamos en la misma división. Ellos tenían un gran equipo, era duro, eran partidos entretenidos en el sentido de que llevaba mucha gente. Hasta se llegó a jugar una final en sexta división y se vivía prácticamente como si estuviéramos jugando un clásico de primera y esa era la rivalidad: ellos identificados con Gimnasia y yo con Estudiantes. También pasaba en el colegio, íbamos al mismo y a veces nos enfrentábamos también ahí”.

Un gran día…

El 6 de octubre de 1991 marcaría a fuego la carrera de Guillermo. El gran día, su gran día había llegado. Sentado en el banco de los relevos, el “Melli” esperaba su oportunidad, hasta que promediando la segunda parte llegó el llamado más esperado, y el jugador salta a la cancha en reemplazo de Pablo Fernández. Esa tarde, el “Lobo” platense derrotaba por 3 a 2 a Independiente en el estadio hoy en obras de la “Doble Visera” o como lo bautizaron los mismos hinchas rojos, el “Libertadores de América”.

Muy poco hubo que esperar para ver a Guille entre los 11 iniciales, el 27 de octubre conforma la dupla ofensiva titular del equipo junto a Rolando Mandarino. Este no es un recuerdo tan grato ya que Gimnasia cae como local contra un inspirado San Lorenzo por 2 a 0. Aún no existía el estadio “Ciudad de La Plata”, por lo cual ese partido se disputó en el “Bosque”, como se le decía al reducto de Gimnasia.

Con algunos años en primera, y formando una dupla inolvidable para el hincha tripero junto a su hermano Gustavo, esta buena etapa de Gimnasia comenzaba a plasmarse en los resultados. Con un Guillermo veloz y preciso, el club obtuvo la Copa Centenario del año 1993. Este trofeo se realizo por motivo de los 100 años de la AFA, y luego de obtener la primera colocación en la ronda de ganadores, Gimnasia recibió en su estadio a River Plate derrotándolo por 3 a 1, obteniendo así su primer título oficial en la era profesional para el club. Su único título hasta ahí había sido en 1929 obteniendo el Campeonato Amateur.

Un poco más tarde, la gente tripera se quedó con las ganas de festejar, cuando los dirigidos por Timoteo quedaron a tiro del campeonato obteniendo el segundo lugar en los clausura de 1995 y 1996. El más recordado es el primero, cuando quedó detrás de San Lorenzo, cayendo en la última fecha con Independiente por 1 a 0.

Un ratito con la celeste y blanca

En 1995 Barros Schelotto llega a los Juegos Panamericanos que se disputaron en la ciudad de Mar del Plata. El técnico que lo lleva es Daniel Alberto Passarella con una categoría sub-23. La Selección llega a lo más alto en ese torneo, convirtiéndose en el único título con la casaca albiceleste.

Más adelante disputaría con el equipo de mayores algunos encuentros de Eliminatoria y amistosos, así como la Copa América del año 1999, cuando varios jugadores de Boca fueron convocados por Marcelo Bielsa.

De ídolo a futuro ídolo

Las buenas actuaciones de Guillermo, y su juego sincronizado con su hermano Gustavo, llevaron a que los clubes más importantes del país posaran sus ojos en él. En 1996 hubo un pequeño sondeo por parte de la gente de River, pero sin el visto bueno de parte de la dirigencia, se prefirió dejar pasar ese momento.

Cuando River pierde el interés, es Diego Armando Maradona quien comienza a presionar para la llegada de Guillermo y también de su rival Martín Palermo en 1997. El máximo jugador de la historia estaba ante sus últimos encuentros con la camiseta de Boca, ya que en octubre de ese año se retiraría frente a River Plate. De esta manera el “Melli” llega al club de la Ribera en un pase que incluía a su hermano Gustavo, a Palermo y a Mauricio Serna. Las rispideces con Palermo se van solucionando a medida que los delanteros se van conociendo.

Las cosas no fueron sencillas en un comienzo, ya que es relegado por un brillante Claudio Caniggia. Los primeros minutos con la casaca xeneize los disputó el 14 de septiembre de 1997, cuando Boca vencía por 2 a 1 al Newell´s rosarino. Guille se dio el gusto de anotar el segundo gol en aquel partido. En esta etapa Boca quedó al borde del campeonato con Héctor Veira como entrenador del xeneize.

Ya en 1998 desembarcó en Boca quien sería el técnico más ganador de la historia. Carlos Bianchi asume y el entrenador deja en claro cual va a ser la dupla titular del equipo: Guillermo Barros Schelotto y Martín Palermo. Desde ese momento la camiseta número 7 tiene dueño y junto con Juan Román Riquelme formaron un tridente temible para todas las defensas del fútbol argentino. Todo esto quedo plasmado con el doblete del 98 y 99, con un bicampeonato que mostraba que Boca estaba para cosas aun más importantes. En el primer torneo local logrado por el delantero, fue el principal asistidor de Martín Palermo, que ostenta desde aquel momento el récord en torneos cortos con 20 goles. Por su parte, el mellizo concretó 5 tantos y Boca obtuvo 45 puntos en 19 partidos. Además, la obtención del título se produjo de manera invicta, hecho insólito para el club. Con el Clausura 1999, Boca logró repetir luego de 23 años, además se alcanzó la marca de 40 partidos invicto, récord en el fútbol argentino.

Los logros internacionales eran otros de los objetivos para Guillermo, y con la clasificación a la Copa Libertadores 2000 se abría esa posibilidad. La continuidad de Guille en este torneo se hizo difícil debido a una serie de lesiones que sufrió el delantero. Igualmente se dio el gusto de marcar en el partido de primera fase frente a la Universidad Católica de Chile que Boca ganó por 2 a 1 y disputó un total de 9 encuentros en la competencia. Más tarde, los penales atajados por Oscar Córdoba en la final con Palmeiras le dieron la Copa a Barros Schelotto.

Esta consagración le dio el derecho a Boca a disputar la final Intercontinental frente al campeón europeo Real Madrid. La semana previa al encuentro hacían saber a Guillermo que no iba a ser de la partida. El puesto fue ocupado por Marcelo Delgado y Guillermo se levantó del banco recién a los 42 del complemento. La foto junto a Martín Palermo recorrió el mundo. Su paso por Boca ya era por demás exitoso. Con el plantel de vuelta en Buenos Aires, la yapa la marcó el torneo local completando un año 2000 irrepetible.

Ya estamos en el 2001 y Guillermo vuelve a tener la chance de disputar la mayor competición de América. Nuevamente vuelve a disputar 9 partidos, pero su participación va en ascenso con 5 conquistas, convirtiéndose junto al “Chelo” Delgado en goleador del equipo. Convirtió en los octavos de final frente al Junior de Barranquilla, le hizo 2 en cuartos al Vasco Brasileño y uno más en las semis frente al Palmeiras. La Copa se cerró en La Bombonera frente al Cruz Azul mejicano y por penales. Ahora sí, Guillermo tenía una deslumbrante actuación.

El partido más importante en Boca

Declarado por él mismo, el encuentro que más lo marcó a Guille fue su segunda visita en dos años consecutivos a Japón. El 27 de noviembre del 2001 frente a los alemanes del Bayern Munich, la dupla elegida por Bianchi fue con Guille y Delgado, que fue expulsado antes de la finalización de la primera etapa. Guillermo jugó un gran partido pero no alcanzó. En el segundo tiempo suplementario y faltando solo 10 minutos, Samuel Kuffour decretó el 1 – 0 final. A pesar de haber caído, Guillermo valora el hecho de haber formado parte de los 11 iniciales en una final del mundo, por eso, a pesar de la amargura recuerda el encuentro con mucho cariño y nostalgia.

El 2002 trajo una pequeña sequía en cuanto a títulos. El torneo Clausura mostró un Guillermo con solo 2 goles y Boca ubicado en el tercer lugar. La Copa Libertadores de ese año no fue la mejor, quedando fuera en cuartos frente al campeón Olimpia de Paraguay. Guille fue el goleador xeneize con 2 tantos. En este momento Washington Tabárez era el encargado de la dirección técnica, y Boca estuvo muy cerca de obtener el Clausura cuando el encuentro fundamental de la fecha número 18, mostró un empate entre el campeón Independiente y Boca Juniors. Esa tarde Guillermo estuvo muy cerca nuevamente de la gloria marcando la apertura a los 37 del primer tiempo, el gol de Pusineri enterró las chances xeneizes que con 40 puntos se ubicó segundo en el torneo.

Otro año inolvidable

Esta falta de títulos trajo al “Virrey” nuevamente en el 2003. Aquí Guillermo se mostró otra vez como protagonista, jugando una Copa Libertadores memorable con un rendimiento muy alto. El partido bisagra y tal vez el consagratorio para su imagen con el hincha de Boca se produjo en esta competición cuando un 0 – 1 como local frente al Paysandú con un golazo de Pedro Iarley dejaba en jaque las chances de pasar de ronda. Ahí apareció Guille. En el partido disputado en el norte de Brasil (Belem) el delantero se despachó con 3 goles y un rendimiento notable, 4 a 2 y Boca a cuartos de final. Luego de pasar a Cobreloa y al América de Cali, la final contra el Santos mostró un Boca aplastante, 2 a 0 de local y 3 a 1 en Brasil. 6 goles para Guille que quedó detrás de Delgado que sumó 9. Una nueva corona para Guillermo que seguía sumando.

Otro viaje en diciembre, es el tercero en 4 años para conquistar el mundo. Guillermo es nuevamente titular por una lesión de Tévez que llegaba con lo justo. Tomasson abrió el marcador para los italianos del Milan aquella mañana y Donnet igualó inmediatamente. Pensando en los posibles penales y viendo a un Mellizo agotado, Bianchi incluye al “Apache” a los 28 del segundo tiempo, dejando a Guillermo en el banco el resto del partido. Luego llegaría una nueva consagración a través de los tiros penales. A este momento, el ídolo ya tenía en su haber 3 Libertadores y 2 Intercontinentales, así como 4 torneos locales. La avalancha de títulos hizo que nunca quisiera abandonar Boca Juniors y a la gente que ya lo idolatraba.

El 2004 es quizás el último año de titularidad de Guillermo con Carlos Bianchi como entrenador. En esta etapa se vive la histórica semifinal de Copa frente al rival de siempre River Plate. En ambos encuentros Guillermo es titular y genera nerviosismo en los contrincantes. Barros Schelotto no llega a los penales y sale a los 44 del complemento. El monumental en silencio y Boca en la final. Luego caería nuevamente por penales frente al Once Caldas colombiano.

El consuelo este año lo daría la Copa Sudamericana de la segunda parte del año. El tridente elegido por el ya técnico Jorge Benítez fue con Guillermo, Carlos Tévez y Martín Palermo. De 8 encuentros posibles, Guille disputó 6 y dejó en el camino rivales como San Lorenzo, Cerro Porteño de Paraguay e Inter de Brasil. La sorpresiva final fue contra el Bolívar de La Paz. 1 a 0 en contra de visitante y la obligación de ganar por 2 goles diferencia en La Bombonera. Tantos de Palermo y Tévez y una nueva consagración para Guille que disputó los 90 minutos. De paso, Guille seguía en el club mientras uno más se iba, esta vez Carlos Tévez al fútbol brasileño.

El ídolo desde el banco

Con la llegada de Rodrigo Palacio, Guille comenzó a participar mucho menos en los encuentros y con Alfio Basile con muy pocos días en el club, hubo que afrontar la Recopa Sudamericana 2005 y la posibilidad de venganza contra el Once Caldas colombiano. En el partido de ida en el que Boca venció por 3 a 1, Guillermo entró solo 7 minutos reemplazando a Rodrigo Palacio, como es costumbre la ovación para el ídolo. En el partido de vuelta no disputó ni un minuto, igualmente las arcas de Guille se seguían llenando. Hasta aquí parece la carrera de un jugador ya retirado, pero nada de eso, todavía faltan algunos festejos…

La Sudamericana de ese año también se quedaría para Boca y Guillermo se daría el gusto de anotar en la goleada por 5 a 1 frente a Cerro Porteño en los octavos de final de la Copa. Disputó su único partido como titular en el empate por las semifinales en condición de local contra la Universidad Católica de Chile. La definición se dio contra los Pumas de la UNAM en La Bombonera, Guille ingresó a los 39 de la segunda parte y marró su penal en la definición que Boca ganaría por 4 a 3.

El Apertura también se vistió de azul y oro, 12 partidos y 2 goles para Guille, aunque disputó un solo partido como titular, le sirvió para dar una nueva vuelta. Diego Maradona comenzó a colocarle dedicatorias desde su palco de parte suya y de su familia. Otro bicampeonato en puerta y la historia lo quiere poner al tope de jugadores campeones con la camiseta de Boca. Guille convierte 1 gol en el torneo, nada menos que contra Estudiantes, y disputa 12 juegos, 2 conformando el 11 inicial. La pregunta comienza a ser recurrente sobre el futuro del jugador en la institución. Ya en septiembre hay que disputar nuevamente la Recopa por haber obtenido la última edición de la Sudamericana. El rival era San Pablo y el partido de ida se juega en La Bombonera, victoria para los de Basile por 2 a 1, sin el “Melli” en la cancha. La vuelta le da la Copa al xeneize tras el 2 a 2 en el mismísimo Morumbí. Basile dispone que Guillermo no juegue un solo minuto, aunque vio desde el banco como nacía un nuevo Rey de Copas.

El campeonato pasado con La Volpe como entrenador es para el olvido. Guillermo disputa la final frente a Estudiantes en el estadio de Vélez marcando un hecho y una definición histórica para los torneos cortos. 2 a 1 en contra y el tricampeonato que queda como un sueño, marcando quizás una de las pocas frustraciones para el delantero.

Los últimos meses…

Miguel Ángel Russo asume la dirección técnica de Boca desvinculándose de Vélez. Anteriormente a esto, Mauricio Macri, presidente del club, le ofrece a Guillermo hacerse cargo del primer equipo intentando dar un batacazo y convertir al jugador en DT. Ante la negativa del 7, Russo comienza normalmente su pretemporada en Tandil. El verano se muestra favorable a Guille que comienza a probar como enganche. Las actuaciones no son de lo mejor, pero Barros Schelotto solo quiere jugar. A todo esto, Russo seguía tras los pasos de Leandro Gracián, hoy en México. Ante la negativa del Monterrey parecía que ningún enganche iba a llegar, hasta que Boca rompe el tablero y trae a un contrariado Riquelme. Guillermo ve escapar una nueva chance para obtener el protagonismo perdido y es ahí cuando comienza a analizar las ofertas que le llegan del exterior.

Algo tenía claro Guillermo, no iba a analizar nada hasta pasado el clásico. Llegado el partido, el último encuentro de Guille y la chance de cumplir su partido 500 en el fútbol argentino y el número 300 con la camiseta de Boca. Estadio lleno que ovaciona al ídolo como sabiendo que esta la chance cierta de que sea la última vez que vaya a estar en La Bombonera como jugador. Durante todo el partido se lo vio ansioso, como enviándole mensajes al DT. Russo se decide por él recién a los 41 del segundo tiempo. En ese momento, Guille ya sabía que lo mejor era partir. 1 a 1 y lo que dejo el clásico es la pérdida de uno de los emblemas de Boca y del fútbol argentino.

La semana posterior al clásico fue caótica para el delantero. Muchos papeles para firmar y la increíble desvinculación del club de la Ribera. Quien se lo lleva es el Columbus Craw, club de la localidad de Ohio en los Estados Unidos. Guillermo acompaña una ola de figuras que llegarán a partir de junio al país del norte: David Beckham, Juan Pablo Angel y la posible incorporación de Zidane, son algunas de las novedades de la liga para este año.

Desde este lugar solo queda decirle al ídolo que parte, que esto es solo un paso fuera del club, que tenga muchísima suerte en esta etapa de su carrera y que aquí estará un pueblo pintado de azul y amarillo esperándolo con los brazos abiertos para que ocupe, como bien lo dijo Macri, el lugar que guste en la institución. Goles, clásicos y carisma, hicieron de este número 7 uno de los héroes más grande y el jugador más querido de la actualidad por el hincha xeneize. Por eso todo se resume en una frase: ¡Gracias Guille!, y hasta pronto…

Guille y los clásicos más importantes

Torneo Clausura 2000: Convierte su primer gol frente a River. El partido se jugó en La Bombonera y el resultado final fue 1 a 1.

Torneo Clausura 2001: Boca está 2 a 0 arriba pero falta el “Melli”, por eso ingresa faltando 10 minutos y pone el 3 a 0 final en un clásico muy disfrutado por el hincha.

Torneo Clausura 2003: da vuelta un resultado que parecía imposible. 0 – 2 al descanso y un Guille enojado hicieron que convierta dos goles en el segundo tiempo para un 2-2 en La Bombonera.

Copa Libertadores 2004 (vuelta de la ronda semifinal): genera el enojo y la posterior expulsión de Rubens Sambueza, dejando todo 10 contra 10, finalmente Boca derrota al millonario por 5 a 4 en los tiros desde el punto penal.

Torneo Clausura 2005: Convierte otro gol y es el que abre el camino para el 2 a 1 final que completa Marcelo Delgado de tiro libre.

Torneo Clausura 2006: juega solo 15 minutos y provoca la expulsión de Cristian Tula (hoy en San Lorenzo) y genera el penal por parte de Julio Cáceres. Palermo lo cambia por gol y decreta el 1 a 1 final en un encuentro que parecía perdido.

Récords personales:

- Máximo goleador de Boca en la Copa Libertadores con 19 tantos.

- Máximo campeón xeneize con 15 títulos (aún puede sumar dos más con la actual Copa Libertadores y el actual torneo local).

- Máximo campeón argentino: 17 títulos, lo sigue Oscar Ruggeri con 16.

Ficha Personal:

- Nombre completo: Guillermo Barros Schelotto.
-Fecha y lugar de nacimiento: 4 de mayo de 1973 en La Plata, pcia. de Buenos Aires

- Trayectoria:


Columbus Craw (MLS): 2007 - …
Boca Juniors: 1997 – 2007. Disputó 300 partidos y convirtió 86 goles.
Gimnasia y Esgrima de La Plata: 1991 – 1997

- Títulos Nacionales
Copa Centenario 1993 (con Gimnasia)
Apertura 1998, 2000,2003 y 2005.
Clausura 1999 y 2006.

-Títulos Internacionales
Copa Libertadores 2000, 2001 y 2003.
Copa Intercontinental 2000 y 2003.
Copa Sudamericana 2004 y 2005.
Recopa Sudamericana 2005 y 2006.

-18/03/2007: Ultimo partido como titular en Boca, fue con Gimnasia de La Plata y Boca ganó por 5 a 1.

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