Se terminó el verano...
 

Por Rodrigo Castro
rodrigocastro@estoesboca.com.ar

Miguel Angel RussoTras el clásico perdido por penales ante River en Mendoza, el Club Atlético Boca Juniors se retiró, al menos por el momento, del mercado de pases dejando a Miguel Angel Russo sin el enganche tan deseado. De esta manera, y con la salida de algunos jugadores del club, el nuevo técnico xeneize deberá arreglarse entre la Libertadores y el Clausura con los jugadores que tiene.

En primer lugar hay que mencionar la salida de la institución del volante central Fernando Gago, quien le daba al xeneize un equilibrio prácticamente irremplazable. Otro que dejó el club es Marcelo Delgado, flamante incorporación del pirata cordobés, luego de algunos años de poca actividad en el equipo de la ribera. José María Calvo, quien nunca pudo afianzarse como titular, también se fue en un final casi cantado para el jugador.

Por otro lado, hay que decir que Luis Escalada, con pocos partidos en Primera, también dejó la institución, al igual que un pibe que se las traía: Oscar Trejo, quien partió al fútbol español sin siquiera jugar un minuto con la camiseta xeneize. Se fue el Mallorca de España, aunque Boca aún no mandó el pase del jugador, a la espera de un resarcimiento económico por derechos de formación.

Así las cosas, los refuerzos que se encuentran a las órdenes de Miguel Angel Russo llegan con la ilusión de poder reemplazar a las figuras que se fueron, y esta etapa de depuración del plantel trae grandes cambios para Boca. El primer refuerzo, del cual se viene hablando desde fines del torneo pasado es el de Clemente Rodríguez, emigrado desde Boca hacia Rusia a mediados de 2004, quien ha vuelto para sustituir al lesionado Juan Krupoviesa, quien no podrá retornar al primer equipo hasta el segundo semestre de 2007. Por ahora, y pasada toda la pretemporada, Clemente parece quedar fuera del esquema del técnico. Quien ocupa ese lugar es un jugador de gran labor en el Apertura al mando de Ricardo La Volpe: el paraguayo Claudio Morel Rodríguez. De manera que Hugo Ibarra y Morel serían hasta el momento los laterales titulares para el partido que se avecina frente a Banfield por la primera fecha del torneo.

Quien se encuentra contrariado es Aldo Bobadilla, hasta diciembre arquero titular del equipo, ya que parece estar perdiendo la pulseada con el recién llegado Mauricio Caranta, quien ha demostrado un gran nivel a lo largo de la pretemporada, convirtiéndose en la preferencia del entrenador. Ésto no sólo deja en el banco a Bobadilla, sino que relega además a Pablo Migliore, quien se mostraba como el futuro arquero xeneize.

Es sabido que Boca no es un club que se caracterice por promover jugadores de la cantera, y tras la salida de Delgado la dirigencia ha decidido contratar a otro veterano, hablamos del ex-Independiente Bruno Marioni, quien con 33 años busca meterse entre la consolidada dupla de ataque Palacio - Palermo. Esta contratación vuelve a relegar a Mauro Boselli, quien ya conoce sobre pelear un lugar desde afuera.

Por otra parte y tras la partida de Fernando Gago, la posición de volante central será disputada entre un viejo conocido, Sebastián Battaglia y el flamante refuerzo, el uruguayo Sergio Orteman, quien llegó a Boca después de una salida poco clara de Independiente y con una desgastada relación con el presidente de aquel club, Julio Comparada. A este respecto, la solución parece nuevamente volcar a Battaglia sobre la derecha y colocar en el centro del mediocampo a Orteman, al menos esa parece ser la idea inicial del DT, quedando Pablo Ledesma como variante.

Además retornaron los juveniles Julio Barroso (fue cedido al Lorca de la Segunda de España) y Marcos Mondaini, un puntero rápido y con condiciones, aunque este último podría emigrar nuevamente al fútbol ecuatoriano, de donde llega siendo considerado el mejor jugador de la liga de aquel país.

Russo se muestra conforme con estas contrataciones, pero es fundamental para su manera de juego y su esquema favorito contar con un enlace o enganche, que como sabemos escasean y mucho en el fútbol mundial. El primer sondeo se dio cuando Boca se contactó con el club mejicano Monterrey, dueño del pase del ex-Vélez Leandro Gracián, prioridad número 1 para el técnico. Las negociaciones se hicieron realmente difíciles, y Boca intentó estirarse hasta los 4 millones y medio de dólares, pero Monterrey no se movió de los 6 millones pretendidos. Cuando Macri y compañía vieron que el pase era por demás complicado decidieron ir en busca del 10 colombiano, figura del Sudamericano Sub-20, Juan Pablo Pino, por el cual pedían algo así como 2 millones de dólares por el 50% del pase. Boca realizó una oferta que fue descartada y el jugador pasó al Udinese italiano. El último intento fue por el brasileño Manoel Morais Amorim del Vasco da Gama, pero el tiempo necesario para la adaptación y la falta de garantías del volante inclinaron a Miguel Angel Russo a decidir que no era conveniente esa incorporación. El titular en el puesto es el máximo ídolo xeneize, Guillermo Barros Schelotto, quien hasta ahora no ha podido adaptarse a la nueva posición y a la nueva función.

Boca vuelve de esta manera al esquema tradicional que manejaba con Alfio Basile: el famoso 4-3-1-2. El equipo que saltará a la cancha para enfrentar a Banfield si todo se da con normalidad sería el siguiente: Caranta; Ibarra, Maidana, Díaz y Morel; Battaglia, Orteman, Cardozo y Guillermo Barros Schelotto; Palacio y Palermo. Al menos, hoy por hoy, ese será el equipo que intentará recuperar la gloria perdida en el semestre pasado y que irá en busca de la Libertadores y del Clausura. Se terminó el verano y llegó la hora de la verdad.

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