Jesús Dátolo, entre la tierra y el cielo...
 

Por Rodrigo Castro
rodrigocastro@estoesboca.com.ar

Jesús DátoloJugador exquisito, de los que ya no abundan en el fútbol argentino. Algo tímido y de perfil bajo, Jesús Dátolo llegó a Boca en junio con el fin de tomar el lugar dejado por Federico Insúa. Ídolo indiscutido en Banfield, hoy alterna y lucha la titularidad con Guillermo Marino, jugador que supo estar en el mismo lugar en el cual se encuentra Jesús hoy. Delicia para la vista es verlo entrenar todos los días en el club, en cada oportunidad toma la pelota y la descose como los que saben: taquito para acá, gambeta para allá, y una pegada que nada tiene que envidiarle a los mejores pateadores del fútbol argentino. Humilde y sencillo, respondió a todas las preguntas con firmeza y tranquilidad, cualidades que le dan el saber que todo le costó un gran trabajo, y que nadie le regaló nada. Aquí le presentamos al nuevo enganche xeneize.

Como suele ocurrir en estos casos, se nace con una pelota, y Dátolo no es la excepción a la regla: “Yo jugaba en un club que se llamaba El Tanque, era un club de papi. Ahí estuve de muy chiquito, porque a los 9 años pase a Banfield y ahí me quede para hacer todas las inferiores y pude debutar en primera. Ahora se me dio el estar en Boca”, comenta el volante con una sonrisa.

Los recuerdos abundan la mente de Dátolo y ya nos mete de lleno a lo que fueron sus inferiores en el Taladro, diciendo que “todos los jugadores tenemos una historia diferente pero a la vez parecida. Uno cuando era chico no pudo tener las cosas que tiene ahora, entonces se acuerda de los valores, del esfuerzo que se hizo para progresar. Todo se me hizo muy difícil en esos años, como a cualquier chico que está en las inferiores, pase buenas y malas pero por suerte hoy me encuentro jugando en primera”. Jesús se muestra centrado, como sabiendo de dónde viene y hacia donde va. Muy lejos de agrandarse, el jugador manifiesta que “a mí me pone muy feliz, después de pasar por tantas malas, estar en el mejor momento de mi carrera, por eso lo disfruto tanto”.

El debut en primera división es algo que marca a todo jugador de fútbol, Jesús Dátolo nos recordó ese día: “Fue raro... una sensación nueva, algo soñado. Poder salir de ese túnel, a uno se le pasa todo por la cabeza, el esfuerzo que hiciste cuando eras chico...entonces uno lo vive como algo único y lo disfruta”. Al poco tiempo de debutar en primera división, Dátolo tuvo la difícil misión de reemplazar a un símbolo de la institución del sur como lo es José Sánchez o “Garrafa” como le decían los hinchas y amigos. El volante lo recuerda de manera inmejorable, nos cuenta que “fue algo muy lindo para mí, yo tuve la posibilidad de concentrar con él. Fue uno de los tantos que me daban un consejo para el futuro y a mí me hace feliz el hecho de haberlo conocido”. Esta experiencia fue una de las mejores hasta el momento para el ex taladro, que se lo vio emocionado al referirse al ya fallecido “Garrafa”.

Ya adentrándonos en el tema Boca, el volante nos cuenta las sensaciones en aquel primer día en Casa Amarilla, la recepción de sus compañeros y las expectativas en ese momento. “Estaba muy contento y feliz, sabía que esto iba a ser diferente porque Boca es un mundo aparte, por eso estoy muy contento de estar en el mejor club del mundo. Con respecto a los compañeros, la recepción fue bárbara desde el primer minuto”.

Ya describimos parte de su juego diciendo que es un talentoso, pero Dátolo sabe que hay mucho por mejorar, por eso nos cuenta que “siempre, por más que estés de titular tenés que tratar de mejorar. Hoy por hoy me toca ser suplente pero yo siento que estoy haciendo las cosas bien en las prácticas y trato de hacerlo aún mejor en los partidos. Sinceramente el equipo anda muy bien, muy sólido, cada uno en su puesto esta rindiendo, y por eso es difícil entrar en un equipo donde son todos grandes jugadores, que además están pasando buenos momentos”.

Dentro de la prensa se habla mucho sobre la pegada de este volante, él relativiza la cuestión diciendo que solamente es una faceta de su juego, pero que es consciente que eso lo representa como jugador, aunque aclara que no solo es la pegada, sino que también posee un buen ida y vuelta, característica que hace muy positivo su juego.

Al hablar de Europa, Dátolo se muestra por demás cauteloso y desvía el tema: “el sueño mío es jugar un mundial, eso está claro. A cualquier jugador si le preguntás te va a decir lo mismo. Pero soy consciente que para eso hay que trabajar mucho, yo siento que me falta mucho todavía por aprender, pero en el futuro ojalá me toque tener una posibilidad”. Luego retoma la pregunta y nos cuenta que en Boca se encuentra muy contento, aclara que es muy pronto para hablar de una transferencia ya que recién desembarca en el xeneize. Se le nota en el rostro la felicidad y la ilusión que todavía conserva por jugar en esta institución.

Luego se produjo una consulta que merece su párrafo aparte: ¿Cómo te sentiste el primer día que pisaste la Bombonera?, ¿Se parece en algo a aquel debut en Banfield? “No, todas las emociones son diferentes. Acá es todo más grande, no solo por lo que representa Boca para la Argentina, sino lo que es este club en el mundo. Así que fue algo muy lindo, muy especial para mí, y yo sabía que estaba cumpliendo mi sueño”, cuenta Jesús con la sencillez que uno utilizaría para hablar de las pastas del mediodía. Además agrega: “Disfruto cada día, cada entrenamiento. Yo vivo para el fútbol y yo creo que gracias a Dios fui futbolista, y eso es lo más grande que me pasó en la vida. Lo único malo del fútbol son las cosas que tenés que superar cuando sos chico, cuando estás en las inferiores. Todos creen que es muy fácil llegar pero a veces no tenés las armas o la posibilidad de mantenerte. Quizás no tenés para los botines o alguien que te apoye, son miles de cosas que otra persona no ve y son muy importantes para un jugador, se requiere de mucha mente para pasar por todo esto”.

En esta etapa de crecimiento el jugador precisa siempre de manos amigas que apoyen el crecimiento y ayuden al chico a llegar. Esa mano puede llegar de los técnicos de las inferiores. Jesús opina al respecto diciendo que “los técnicos deberían ser como padres futbolísticos, igualmente de todos saque algo positivo y algo negativo, a la vez creo que el jugador mismo tiene que tener el corazón de mantenerse. Uno mismo tiene que salir cuando las cosas no andan bien, porque el fútbol a pesar de ser un equipo, también hay que pensar en lo individual, porque cuando uno anda mal nadie te va a venir a apoyar ni nada. Esto es muy individual, así que esas cosas influyen y mucho en uno”.

Jesús Dátolo, talentoso y sencillo, combinación que deja a las claras su origen, su esfuerzo para ocupar el lugar que hoy ocupa y la garra que todavía le queda para seguir cumpliendo sus sueños y objetivos.

Ficha Personal
Nombre completo: Jesús Alberto Dátolo.
Fecha de Nacimiento: 19 de mayo de 1984.
Lugar de Nacimiento: Spegazzini, Pcia. de Buenos Aires.
Altura: 1,75.
Peso: 72 Kg.
Debut en Boca: 19 de agosto de 2006, Boca 1 – 0 Independiente.

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