Ibarra, el pequeño gigante
 

Por Rodrigo Castro
rodrigocastro@estoesboca.com.ar

Boca Juniors logró una victoria de esas que dan campeonatos en Rosario. El equipo dirigido por Alfio Basile se coloca en la cima de la tabla de posiciones junto a Independiente, próximo rival, y San Lorenzo, adversario en la cuarta. Si bien no hubo muchos lujos por el gigante de Arroyito, quien se mostró más determinante y con menos cantidad de errores fue el lateral derecho, el eterno Hugo Ibarra. Siempre se le critica al “Negro” el hecho de que no defiende tanto como ataca. Pero se hizo grande en el gigante y por su callejón no pasó nadie, complementándose con Fernando Gago hicieron por el sector derecho de la defensa xeneize algo invulnerable.

En la parte ofensiva Ibarra aportó lo de siempre: un gran despliegue y un desgaste físico notable y envidiable hasta por jóvenes de 18 años. Hugo Ibarra es de esos jugadores que se hacen eternos, que a pesar de que pasen los años siguen siendo los mismos. Al pasar los minutos y durante el primer tiempo, Ibarra se juntaba a tocar más allá de la mitad de la cancha con Gago y Marino, buscando constantemente habilitar a uno de los jugadores más rápidos del fútbol argentino, Rodrigo Palacio. El juego de Boca pasó por el sector derecho e izquierdo indistintamente gracias a sus cambios de frente, casi siempre de una precisión aplastante. De esta manera, la pelota que venía por la derecha del equipo pasaba a los pies de Juan Krupoviesa, autor del primer gol, y Neri Cardozo, que con su velocidad siempre se las ingenia para desequilibrar defensas adversarias.

Con la segunda etapa llegó el fierrazo de Krupoviesa y la tranquilidad para Boca. Y ahí si... el juego de Ibarra se hizo mucho más fluido. Jugaba más con Sebastián Battaglia y se permitía tocarla atrás a Silvestre o el Cata Díaz. Si bien es un jugador que siempre va al ataque, con la ventaja se protegía un poco más, actuando siempre a favor del equipo. El 2 a 0 cerró el partido a favor de Boca, a pesar de que terminamos sufriendo, y Hugo Ibarra es de esos tipos que cuando lo tienen que hacer muestran una solvencia casi única y una tranquilidad para manejar la pelota que nos deja a todos atónitos. Sin rifarla en ninguna y buscando siempre un destino, los pelotazos de Ibarra trajeron consigo algunos contragolpes que pudieron haber ampliado el marcador. Si bien no fue así, el trabajo del 4 fue notorio.

Por otra parte hay que decir que la dupla de ataque no estuvo este sábado en Rosario. Habrá que trabajar en ese funcionamiento en equipo que no se vio reflejado dentro del campo de juego. A pesar de esto, Basile prefirió mantener a Palacio y Palermo todo el partido, privilegiando a través del ingreso de Ledesma la tenencia del balón y la protección de la propia valla a partir de la mitad de la cancha.

Otros que acompañaron al juego de Ibarra, repitiendo que no hubo grandes figuras, fueron Fernando Gago y Juan Krupoviesa, cuyo gol abrió el 0 a 0 que parecía inexpugnable. Lo que le faltó al 5 es tener más criterio a la hora de pasar la pelota, abusó por momentos de la tenencia de juego, pero se mostró por demás preciso en algunos quites exquisitos que lo catalogan como uno de los mejores de la cancha. El lateral izquierdo por su parte anotó el primero y se mostró seguro trasladando la pelota por el callejón junto a Neri Cardozo. Saldo negativo para Guillermo Marino, que aún le falta físicamente y se nota. El 10 deberá trabajar en el juego, ya que la entrega que muestra en cada pelota es notable. Le falta encarar con más continuidad, y dejar de pensar en la popular xeneize y ganarse sus corazones. Marino es un jugador talentoso al cual el “Coco” apuesta partido a partido. Todos sabemos que la número 10 de Boca pesa y mucho. El reemplazo de grande figuras del equipo siempre fue una cuestión institucional en el club de la ribera, habrá que darle tiempo y los compañeros deberán, entretanto, ayudarlo a acomodarse dentro del terreno de juego para que, de una vez por todas, la figura del Newell´s campeón del 2004, se olvide de esos seis meses de inactividad que sufriera tras sus conflictos en el club del Parque de la Independencia.

Finalmente, Boca se trajo un triunfo de Rosario y va por el récord que ostenta San Lorenzo de Almagro con 13 victorias consecutivas. El rival será Independiente el próximo sábado en casa, y una nueva figura xeneize sobresaldrá del resto para ser destacada. Doble clásico para el equipo boquense en la tercera y la cuarta, que será frente a San Lorenzo. 6 puntos sobre la misma cantidad disputada. Esperemos que el xeneize siga así, y que aparezca partido a partido el fútbol y la garra que ya son una marca registrada en el equipo dirigido por Alfio Basile.

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