Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar
Se
fue el 2006 que le dejó a Boca el título del Clausura,
la obtención de la Recopa para pasar a ser el club más
copero del mundo, el triste final del Apertura y una figura: Rodrigo
Palacio.
El año del mejor delantero del fútbol argentino arrancó
de la mejor manera: dos goles a River en Mar del Plata y figura de la
cancha aquella lluviosa noche, en que Boca venció 3-2 al River
que presentaba a Passarella como nuevo DT. Ya en el arranque del Clausura,
Palacio fue figura en la victoria 2-1 sobre Central en Rosario. Ese
día hizo el gol de la victoria. En la fecha siguiente, anotó
el tercer gol del 3-0 de Boca sobre Lanús. Y ese lesionó
ante Instituto, en Córdoba, el día del empate 1 a 1. Se
perdió los partidos ante San Lorenzo, Argentinos, Gimnasia y
Racing. Reapareció en el 3-1 sobre Quilmes en la Bombonera. Hizo
un correcto superclásico, aunque aquella tarde todos los aplausos
fueron para Guillermo Barros Schelotto. Volvió a ser la figura
de la cancha ante Newell´s, en Rosario. Esa noche anotó
el gol del valioso empate xeneize. Otra vez fue figura ante Banfield
en la Bombonera, la tarde del agónico triunfo con el golazo del
Negro Ibarra. Brilló en el 2-1 sobre Colón en Santa Fe
y además hizo el gol de la victoria. Una semana más tarde,
no tuvo un buen partido ante Arsenal y Boca ganó trabajosamente
por 1 a 0, con gol de Palermo. Y luego de un discreto partido en el
3-2 sobre Vélez en Liniers, la rompió junto a Fernando
Gago y Federico Insúa en la goleada 4-0 sobre Estudiantes en
la Bombonera. Esa tarde hizo el segundo gol de Boca. Volvió a
ser el mejor de la cancha la tarde de la consagración de Boca
en Avellaneda, ante Independiente. Además, abrió el camino
de la victoria, que luego Palermo amplió al 2-0 final, tras un
preciso centro del bahiense. La tarde de la fiesta en la Bombonera,
en el 2-0 ante Olimpo, volvió a marcar y todo el estadio lo pidió
para la Selección. Y con razones sobradas, porque fue indiscutiblemente
el mejor jugador del Torneo Clausura, con un promedio estoesboca
de 6,46.
José Néstor Pekerman, con buen criterio, lo convocó
a la Selección para disputar el Mundial de Alemania. Y lo hizo
debutar en el primer partido, ante Costa de Marfil. Luego, Palacio no
volvió a tener la oportunidad de ingresar, aunque nadie demostró
mucho más que Rodrigo y varios se quedaron con ganas de verlo
unos minutos más en cancha.
Luego
de no poder realizar la totalidad de la pretemporada y de una escasa
participación en la Gira que Boca hizo por México (que
tuvo a Guillermo Barros Schelotto en un gran nivel), Palacio arrancó
el Apertura con correctas actuaciones ante Banfield y Central. No fue
bueno lo suyo ante Independiente (victoria 1-0 con gol de Silvestre).
Pero la rompió en el histórico 7-1 sobre San Lorenzo y
anotó el primer y el cuarto gol de Boca. Ese día, al igual
que Boca, jugó su mejor partido del año. Volvió
a ser desequilibrante en el 2-0 sobre Estudiantes en la Bombonera y
abrió el camino de la victoria. Cuatro días más
tarde, descolló ante el San Pablo, en la Bombonera y por la Recopa:
gracias a dos goles de él, Boca pudo revertir el 0-1 y dió
un paso importante para obtener otro título. Hizo otro muy bien
partido en el Morumbí y hasta se dió el lujo de hacer
el primer gol de Boca, de cabeza, tras gran centro de Palermo. Finalmente,
fue empate 2-2 y Boca volvió a festejar en tierras brasileñas.
Pero no pudo repetir ante Godoy Cruz, en el debut de La Volpe y jugó
uno de sus peores partidos del 2006. Cumplió en la victoria 1-0
sobre Chicago en Mataderos y no le gustó nada cuando el nuevo
DT decidió reemplazarlo por Dátolo a quince minutos del
final. Volvió a su nivel la noche de la derrota ante Nacional,
en el debut en la Sudamericana. Boca cayó por 2 a 1 pero Rodrigo
volvió a anotar de cabeza y fue claramente la figura de la cancha.
Descolló nuevamente en el 3-2 ante Vélez y fue protagonista
fundamental de la remontada xeneize marcando el segundo y el tercer
gol de Boca. Esa tarde, Miguel Angel Russo, por ese entonces DT de Vélez,
explicó de esta manera la derrota de su equipo: "Y,
Boca tiene a Palacio...".
Junto
a Morel Rodríguez, fue uno de los pocos que se salvó en
la valoración personal el día de la derrota 1-3 en el
superclásico. Y marcó un golazo, el único de Boca.
El nivel del equipo ya no era el mismo, pero Palacio se las arregló
para cumplir en la revancha ante Nacional y anotar el primer gol de
Boca, que venció 2-1 pero cayó en los penales. Jugó
aceptablemente en el 3-1 sobre Newell´s, haciendo dupla de ataque
con el Mellizo Guillermo. Al igual que todo el equipo, no hizo un buen
partido en el opaco 2-1 sobre Argentinos en la Bombonera. Tampoco apareció
en su nivel en el empate 1-1 ante Racing en Avellaneda, pero volvió
a su mejor forma y al gol ante Arsenal. Palacio fue la figura, e hizo
el gol de la victoria (2-1 en Sarandí). Hizo un muy buen partido
en el 3-1 sobre Quilmes: fue la figura de la cancha y marcó el
segundo gol de Boca, aprovechado un error de la defensa visitante. No
pudo repetir en Jujuy, dónde no rindió y se fue reemplazado
por Maidana a diez minutos del final. Igual, Boca ganó 2-1. Su
última gran producción del 2006 fue ante Colón.
La rompió y marcó el tercer y el cuarto gol de Boca.
Parecía que el año iba a terminar muy bien para Palacio
y también para Boca. Se palpitaba el tricampeonato. Pero Rodrigo,
quizás sintiendo la falta de una buena pretemporada por su participación
en el Mundial, apenas cumplió en las derrotas ante Belgrano y
Lanús y tuvo un mal partido ante Estudiantes en la fatídica
final ante Estudiantes.
Ni siquiera eso le sacó el título de mejor jugador xeneize
del año. Fue calificado en 39 partidos, obteniendo un promedio
estoesboca de 6,42. Y si bien el Cata
Daniel Alberto Díaz fue la figura de Boca en el Apertura (promedio
estoesboca de 6,31 contra el 6,17 de Palacio), lo realizado por
Rodrigo a lo largo del año fue muy bueno, a pesar de su pálida
actuación en el partido decisivo ante Estudiantes.
Además, fue el goleador de Boca en el 2006, con 24 goles: 12
goles en el Apertura (fue el máximo anotador junto a Mauro Zárate
de Vélez), 7 en el Clausura, 3 en la Recopa y 2 en la Sudamericana,
superando a los 23 de Martín Palermo (11 en el Apertura, 11 en
el Clausura y uno en la Recopa).
Seguramente el 2007 nos entregará a un Palacio en excelente nivel,
luego de realizar una buena pretemporada. Un año que para el
bahiense tendrá el desafío de mostrar toda su capacidad
en una exigente competición como es la Copa Libertadores. Ojalá
la vuelva a romper y que sea un excelente año, para él
y para Boca.