Por Rodrigo Castro
rodrigocastro@estoesboca.com.ar
Luego
de algunos intentos fallidos al celular del zurdo, pudimos dar con Rodolfo
Arruabarrena o “Vasco”, como lo suelen llamar en el ámbito
del fútbol. Sencillo y con una predisposición absoluta,
nos respondió sobre todas las cuestiones. Aquí un repaso
de su carrera, sus sueños y metas personales. Éste es
Arruabarrena...
- Empezaste a jugar de muy chiquito en tu
barrio, en el club Unitario, ¿cómo era jugar ahí?
Bueno, a la mayoría de los compañeros los conocía
del colegio. Era el club donde había jugado mi papá, era
el club más conocido de Marcos Paz, y con el campeonato Evita
y todos esos torneos que se hacían, tuve la posibilidad de ir
a probarme a Boca.
- A los 11 años llegaste a Boca Juniors,
¿es verdad que en aquél momento eras delantero?
Si, es verdad. A esa edad era 9 y cuando quedé en Boca quedé
como delantero. Después las infantiles las hice como delantero
y ya arrancando en las divisiones menores, en novena, ya jugaba como
central.
- ¿Cómo te sentiste el día
que te informaron que quedabas en Boca?
- Muy contento, habíamos ido con tres o cuatro jugadores, compañeros
de Unitario, y todos quedamos. Te estoy hablando del año 85,
86. Siempre con el apoyo de mi padre que me llevaba a los entrenamientos.
Tuve momentos difíciles, momentos alegres, pero lo más
importante era que uno en esa época lo disfrutaba, se divertía.
Después uno va escalando en las divisiones inferiores y las responsabilidades
se hacen mayores.
¿Cómo fueron esos años
de inferiores en donde un jugador pone más esfuerzo?
Yo hice novena, jugué una final con octava. Cuando estaba en
octava fui suspendido como 6 o 7 fechas. Entonces fui con la cuarta
de volante al interior del país y al volver ya directamente quedé
en esa división.
- Debutaste en primera en el año 93,
reemplazando a un histórico como era Carlos Mac Allister, ¿qué
cosas recordás de ese día? ¿Cómo fue entrar
a la cancha?
- Había debutado en el año 92 cuando fue el Sevilla a
la Argentina, jugamos contra Maradona. Yo estaba alternando reserva
con primera y me hizo debutar el “Maestro” (se refiere al
técnico Washington Tabárez), y fue un sueño cumplido
debutar contra “el Diego”, contra el Sevilla de Suker (delantero
croata), había varios jugadores, fue una alegría enorme.
Después el debut oficial fue en cancha de Boca ante Newell´s,
creo que el colorado (Mac Allister) se había lesionado y yo estaba
en el banco, entré con 17 años marcando a Zamora. El partido
terminó 0 a 0, pero igual contento por haber podido debutar en
el club del cual uno es hincha y donde había hecho las inferiores.
Lo difícil después era tratar de mantenerse y yo siempre
intenté hacer lo mejor.
- ¿El primer técnico que te
dio continuidad fue Cesar Menotti?
- Si, cuando viene Cesar, año 94, alternábamos con el
“Colorado”. En un momento él jugaba la liga y yo
la Copa Libertadores, después fui expulsado con River y fue al
revés: yo jugaba la liga y el “Colorado” la Supercopa
(se corrige), esa que después Boca termina perdiendo la final
con Independiente en la cancha del rojo.
- Después pasaste unos meses a Rosario
Central, ¿fue muy duro irte en aquél momento de Boca?,
¿Cómo lo viviste?
- Fue en el año 96 cuando Bilardo agarra como técnico.
Estoy en el banco casi todo el año, jugaba poco porque Carlos
me quería como mediocampista por izquierda y Boca estaba comprando
muchos jugadores, muchos volantes. Entonces tuve la opción de
ir a Central por tres o cuatro meses y me fue muy bien, la verdad que
deportivamente hablando me vino bárbaro. Aparte me sorprendió
muchísimo estructuralmente Central, hicimos un gran campeonato
terminando terceros o cuartos con un plantel excelente con Palma, Da
Silva, Coudet, el “Petaco” Carbonari, había muchos
jugadores. Cuando agarra el “Bambino” en Boca (Héctor
Rodolfo Veira) me pide, entonces vuelvo al club porque Rosario tenía
una deuda con Boca, que aprovecha eso y me lleva de vuelta.
- Muchas veces ocurre con los jugadores que
se van de Boca que no pueden retornar, ¿vos tenías fe
de volver al club nuevamente?
- Yo era consciente que era una linda oportunidad para tener continuidad
en un club serio de primera división y eso tenía que aprovecharlo.
Por suerte o por desgracia estuve tres o cuatro meses y volví
a Boca. Los primeros 6 meses no juego con el “Bambino”,
juega Mauricio Pineda. Hacemos un viaje a Tailandia. En ese momento
Boca me quiere vender, estaba la oportunidad de Huracán, pero
yo no me quería ir. Al final mi decisión fue la que más
pesó, se lesiona Mauricio y ahí empiezo a jugar. Ese año
hice un buen campeonato, con varios goles. Fue ese campeonato que terminamos
a un punto de River. Después a los 6 o 7 meses vino Carlos Bianchi.
Me quedé porque sabía que podía rendir en Boca
y los hechos me confirmaron que no me equivoqué.
- Recién hablabas de la llegada de
Carlos Bianchi. Algunas palabras del “Virrey”...
- Para mí es el mejor técnico que he tenido, como técnico
deportivamente hablando a Boca le fue muy bien, pero más como
persona, siempre con la palabra justa, tratando de preocuparse por lo
que a uno le pasaba. Y después las cosas simples que tiene el
fútbol, no es tan complicado, y Carlos para eso es un tipo muy
simple.
- Después llegó el bicampeonato,
la Libertadores del 2000, ¿cómo fue conseguir estos primeros
títulos en el club después de tantos años en la
institución?
- Boca no venía de lograr muchos títulos, hacía
muchos años que no conseguía nada. Se había conformado
un muy lindo plantel, un buen grupo y eso había que demostrarlo
en el campo. Los resultados están a la vista, con algún
récord incluido (se refiere al invicto de 40 partidos sin derrotas
que ostenta el xeneize), los campeonatos, la Copa Libertadores que hacía
muchísimo tiempo que no se conseguía. Esos fueron los
primeros pasos para que Boca logre todos los títulos que fue
encontrando.
- Aquella final de la Libertadores en la
cual le convertiste dos goles al Palmeiras de Brasil en Buenos Aires,
¿es tu mayor alegría en el club?
- Sí, porque fue algo muy importante para el grupo. Demostrar
que teníamos plantel, y eso había que afianzarlo internacionalmente
y haber logrado esos dos goles, haber llegado a una final, después
ganarla allá en Brasil, en donde hacía mucho que un equipo
argentino no ganaba nada, lo hizo muy importante. Uno sabía también
que eran los últimos partidos y tenía que tratar de demostrar
que podía lograr algo internacionalmente.
- Todo esto que estamos hablando te llevó
a jugar en Europa, ¿cómo fueron esos primeros años
en Villarreal, un club desconocido hasta allí en la Argentina,
cuando todavía tenía mucho para mejorar?
- Villarreal me compra 6 meses antes de ganar la Libertadores, junto
con Diego (Cagna), que llega a finales del 99 y uno estaba en contacto
con Diego y sabía que la propuesta del Villarreal era seria y
económicamente hablando también me servía mucho.
Deportivamente el primer año fue muy bueno, terminamos séptimos
después de ascender recientemente un equipo tan pequeño
como éste. El segundo ya se pudo hacer un poquito más.
El tercero nos mantuvimos, estuvimos por la mitad de la tabla, y en
los últimos años el club tiene un presupuesto mucho más
grande, ha conseguido jugadores de mucho nivel y esto ha llevado al
Villarreal adonde esta hoy. Esperemos poder crecer un poquito más,
conseguir objetivos con el aporte de los argentinos que es importante.
Ojalá podamos seguir abriéndoles puertas a otros compatriotas.
- Hoy en día sos ídolo del
club, ¿tu idea es retirarte en el “Submarino amarillo”?
- Yo siempre he dicho que mi idea es terminar mi carrera en Boca. Lo
que pasa es que uno tiene hijos, que ya a esta altura son más
españoles que argentinos. Las dos nenas nacieron en Argentina,
han venido con poco menos de dos años, hoy ya tienen 8 y 9 años.
El nene ha nacido aquí, entonces a medida que van creciendo es
más difícil apartarlos de sus compañeros, de su
colegio. Pero siempre he dicho que tengo muchísimas ganas de
terminar mi carrera en Boca, aunque todavía me faltan algunos
años para retirarme.
- ¿Volverías a vivir en la Argentina,
más allá de donde termines jugando, o el hecho de que
tu familia esta acostumbrada a España hace que vos te quieras
quedar ahí?
- Mi familia está acostumbrada a España, es una gran pregunta...
no sé realmente lo que voy a hacer. Si es por mí, yo tengo
familiares, amigos en la Argentina. Si es por la educación de
mis hijos me quedaría aquí, cuando toque el momento de
retirarme lo analizaré y pondré en la balanza las cosas
buenas y malas. Esto es un proyecto en familia, habrá que hablar
con la mujer que es la que manda (con una risa cómplice) y ver
qué es lo que decidimos.
- El hecho de entrar a La Bombonera, ¿extrañás
a la gente de Boca?, ¿Cómo recordás a los hinchas?
Seguro que se extraña a la gente de Boca. Más aquí
en Villarreal que es un club y una afición joven y cuesta tratar
de que la afición se acople al equipo, es totalmente diferente
al fútbol argentino. Más teniendo en cuenta que estamos
hablando de la mejor hinchada de Argentina y creo que del mundo. Se
extraña pero bueno, uno sabe que se transmiten todos los partidos,
uno ve a Boca todos los domingos y podemos disfrutar, de diferente manera,
pero podemos disfrutar.
- Saliendo del tema clubes, ¿por qué
creés que en los diferentes procesos del seleccionado no tuviste
demasiadas posibilidades de mostrarte con la camiseta celeste y blanca?
- Esa es una pregunta que la deberían contestar los técnicos.
Tuve la chance de estar con Passarella, con Bielsa he tenido algunos
sudamericanos, eliminatoria o partidos amistosos. Seguramente los técnicos
han decidido que otros futbolistas pueden cumplir mejor esa función
en el campo que yo.
- ¿Sentís que tu relación
con la Selección se parece a la de Hugo Ibarra que también
contó con pocas chances de mostrarse?
Eso depende del técnico, uno trata siempre de cumplir en su club.
Hasta ahora estoy contento con lo que he hecho, uno trata de mantener
éste hambre de lograr cosas. No puedo opinar si merezco o no
una oportunidad en la Selección. Soy muy respetuoso de los entrenadores
que hubo en Argentina, para eso están, para decidir que jugador
le puede servir más que otros.
- Ya que pasaste tantos años en Boca,
¿cómo ves la llegada de La Volpe luego de su experiencia
mundialista?
- Lo he visto a México como ha jugado, tenía mucho trabajo
detrás. Esperemos que con Boca ocurra exactamente lo mismo, es
un técnico que tiene una trayectoria y deseo que los jugadores
se puedan adaptar a lo que Ricardo quiera.
- ¿Cómo ves la relación
de Roman Riquelme con la selección?. Vos sabrás que aquí
ha sido muy cuestionado después del mundial, ahora dejó
su lugar...
Para mí Roman es el número uno y creo que Argentina en
el mundial ha hecho un papel digno, tanto Román como la Selección.
Pero bueno, las críticas en el fútbol argentino son normales
y él lo sabe. Yo siempre banco a los buenos jugadores y Riquelme
es un jugador muy exquisito.
- Vos que fuiste a jugar a una liga de primer
nivel, ¿qué pensás de aquellos que dejan Boca para
ir a ligas menores como la rusa o la mejicana?
- Hay que ver las circunstancias en la que va cada uno y los motivos.
Tal vez pueden hacer una diferencia económica o van a equipos
que juegan la Champions, que es una gran vidriera para después
ir a un fútbol más competitivo o avanzado.
- Además de Riquelme que me lo acabas
de nombrar como el mejor, ¿cuáles son los otros jugadores
argentinos que más se destacan a tu entender?
- Yo creo que Carlos Tévez es uno, estando bien es un jugador
desequilibrante. Roberto Ayala es de los mejores defensores del mundo.
Hay muchos jugadores que lo están haciendo bien...
- ¿Y Arruabarrena?
- (Risas) Arruabarrena es un trabajador más. Es el de siempre,
tratando de dejar esta institución lo más alto posible
y tratando de abrirle puertas a otros argentinos.
- ¿Por qué crees que los jugadores
argentinos no están en los equipos de elite de Europa? Hablo
del Real Madrid, Milan, Manchester United...
- Tal vez los argentinos que han estado en clubes grandes no han rendido
o no han tenido las suficientes oportunidades y ese club cree que es
más fácil contratar brasileños u otra clase de
jugadores. Aquí en España hay muchos equipos que tienen
una cantidad enorme de argentinos. Si no los tienen el Barcelona o el
Madrid será porque no es la idea del club.
Vasco, un mensaje para el hincha de Boca…
Simplemente que siga igual que siempre. Alentando al equipo, sabe que
alienta al mejor equipo del mundo y a la vez los jugadores saben que
tienen la mejor hinchada de Argentina. Agradecerles por esos años
en el club y ojalá podamos en algún momento encontrarnos
nuevamente.