Actitud y personalidad

En un partido que se complicó a partir de los 36m del primer tiempo con la expulsión de Leandro Somoza (apresurada decisión de Patricio Loustau), Boca sacó a relucir su actitud y personalidad para, en inferioridad numérica, imponerse claramente a Arsenal de Sarandí. Fue 2 a 0 en la Bombonera, con goles de Pablo Ledesma y del ingresado Juan Manuel Sánchez Miño. Con este resultado, Boca se consolidó como escolta de Fluminense en el Grupo 4 de la Libertadores y dio un paso importante en su objetivo de avanzar a los octavos de final. Lo mejor del partido se vio en la etapa complementaria, cuando parecía que Arsenal iba a ir en busca de la victoria que tanto necesitaba, empujado por la superioridad numérica que tenía. Pero se encontró con un Boca que supo golpear muy rápido, a través de Pablo Ledesma a los 4m del ST y que luego supo imponer su presencia para terminar ganando claramente y sin sobresaltos, ante un tibio rival. La victoria se selló sobre el final, con el tanto de Juan Manuel Sánchez Miño, cuando las tribunas de la Bombonera ya latian al ritmo del aliento incesante del Jugador Número 12. A pesar de sumar otro partido sin convertir, Santiago Silva terminó siendo la figura de la noche, con participación en los dos goles: en el primero con un taco para Riquelme y en el segundo con una buena habilitación para la entrada de Sánchez Miño. Por eso, se retiró ovacionado cuando fue reemplazado por Nicolás Blandi, ya en tiempo de descuento. Otro es el panorama para Boca ahora en el Grupo 4: más allá de que el 11 de abril tiene que visitar a Fluminense en Río de Janeiro, se asegurará la clasificación a octavos de final con sólo derrotar como local al débil Zamora de Venezuela, ya prácticamente eliminado, en el partido que se jugará el día 18 de ese mismo mes.

En un primer tiempo mal jugado y prácticamente sin situaciones de gol, la jugada más destacada se dio a los 36 minutos: Leandro Somoza fue a cortar un avance de Carlos Carbonero, le cometió falta, el árbitro Patricio Loustau (volvió a la Bombonera luego de aquel recordado Boca-River del Clausura 2011) decidió amonestarlo (pareció exagerado) y el local se quedó con un hombre menos porque el mediocampista ya había recibido la tarjeta amarilla.

Antes, casi nada. Después, menos. Los dos se cuidaron demasiado en la etapa inicial, el equipo conducido por Julio Falcioni apenas inquietó con alguna corrida de Pablo Mouche, que siempre eligió mal el último pase, mientras que los de Gustavo Alfaro se limitaron al orden y contener a Juan Román Riquelme (de ese libreto no se fueron ni con la expulsión de Somoza).

La única jugada clara para abrir el marcador antes del descanso se produjo cerca de la media hora: Carbonero descargó de espalda para Gonzalo Espinoza y el chileno sacó un potente remate que se fue desviado, luego de rozar en la base del palo derecho del arco defendido por Agustín Orión.

El cambio de Jorge Ortiz por Iván Marcone en el arranque del complemento dejó en claro la falta de convicción de la visita para ir a buscar el triunfo y, a los cinco minutos, Boca se lo hizo pagar caro: la aguantó Silva, asistió de taco a Riquelme, Cristian Campestrini evitó el gol pero cuando Damián Pérez la quiso despejar llegó a toda velocidad Pablo Ledesma para que la pelota se desviara en su cuerpo lo necesario como para meterse y establecer la mínima diferencia a favor del xeneize.

Pese a que Walter Erviti jugaba de cinco y Mouche se volcaba como mediocampista por izquierda, el conjunto de Sarandí no encontró en ningún momento la manera de sacarle provecho a esas improvisaciones. Recién a los 19m y por arriba, Agustín Orión tuvo que trabajar con seriedad luego de un cabezazo de Víctor Cuesta.

Arsenal se acordó en el final que una nueva derrota lo dejaba más que complicado en sus aspiraciones de pasar de ronda y, al menos con centros, inquietó a la defensa rival. Sin embargo, se quedó en la insinuación y terminó siempre mal las pocas jugadas que arrancó bien. En una contra, otra vez bien encabeza por Silva, Juan Sánchez Miño (había reemplazado a Mouche) sentenció el resultado. El xeneize ganó las dos "finales" que tenía ante el otro argentino de la zona y dio un paso enorme hacia los octavos de final. Lo logró con dos ingredientes fundamentales para un equipo que se viste de azul y oro: con actitud y personalidad.

 

Boca Juniors 2
Arsenal (Sarandí) 0
Copa Libertadores 2012. Grupo 4, 4ta. fecha.
Jugado el jueves 29 de marzo.

Boca: Agustín Ignacio Orión (7); Facundo Roncaglia (5), Rolando Schiavi (7), Juan Manuel Insaurralde (7), Clemente Rodríguez (5); Pablo Martín Ledesma (8), Leandro Somoza (3), Walter Daniel Erviti (7); Juan Román Riquelme (c) (7) (38m ST, Darío Cvitanich); Pablo Nicolás Mouche (5) (30m ST, Juan Manuel Sánchez Miño), Santiago Martín Silva (9) (45m ST, Nicolás Blandi).

Suplentes: Carlos Sebastián Sosa, Matías Nicolás Caruzzo, Diego Alejandro Rivero, Cristian Manuel Chávez. DT: Julio César Falcioni.
Arsenal: Cristian Daniel Campestrini (6); Hugo Martín Nervo (5) (25m ST, Adrián Hernán González), Guillermo Enio Burdisso (5), Víctor Leandro Cuesta (5), Damián Alfredo Pérez (5); Carlos Mario Carbonero (5), Gonzalo Espinoza (6) (10m ST, Emilio Zelaya (5)), Iván José Marcone (5) (ST, Jorge Alberto Ortiz (5)), Juan Pablo Caffa (5); Luciano Leguizamón (5), Jorge Cristian Córdoba (4).
Suplentes: Catriel Orcellet, Nicolás Diego Aguirre, Gastón Rubén Esmerado, Diego Alberto Torres. DT: Gustavo Alfaro.
Goles: 4m ST, Pablo Martín Ledesma; 44m ST, Juan Manuel Sánchez Miño.

Amonestados: Roncaglia, Orión (BJ); Marcone, Cuesta, González, Burdisso (AS).

Incidencias: 37m PT, expulsado Leandro Somoza (BJ), por doble amonestación.
Arbitro: Patricio Loustau (5).
Cancha: Boca.

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