En
su visita a Liniers, Boca empató con Vélez 0 a 0.
El xeneize fue el que más propuso, el que más llegó
y el que más cerca estuvo de la victoria: a los 35 minutos
del primer tiempo, Montoya le atajó un penal a Rolando Schiavi
(cumplió 200 partidos en Boca), luego de una clara falta
de Cubero sobre Sergio Araujo, de correcta actuación. Ahora,
el xeneize (32 puntos) tiene una unidad menos de ventaja sobre su
escolta, que ahora es Racing (24). Boca suma 24 partidos invicto,
con 13 victorias y 11 empates. Su próximo rival será
justamente Racing. A cinco fechas del final, al xeneize le bastará
con sumar 8 unidades sobre 15 posibles para ser campeón.
Franco Sosa reemplazó al golpeado Roncaglia al comenzar el
segundo tiempo e hizo su debut oficial en Boca.
El remendado Boca de
Falcioni, ese de las innumerables bajas por lesiones
y el que presentó medio equipo forjado en sus divisiones
juveniles, salió a buscar los tres puntos en Liniers.
Casi desoyendo u omitiendo por completo a las voces conservadoras
que planteaban la importancia de obtener un punto en Liniers. Sin
Rivero, sin Riquelme, sin Cvitanich, sin Viatri y hasta sin Blandi,
Boca hizo lo mismo que viene haciendo en cada presentación
como visitante en este campeonato: salir a ganar. Porque este Boca
sale a ganar en todas las canchas, aunque a veces, no lo logre.
A lo largo de los noventa minutos,
Boca intentó pararse y jugar en campo rival.
Con un Clemente Rodríguez que, sobre la izquierda, se transformó
en uno de sus ejes ofensivos. Y ese muy buen equipo que es Vélez
(también tuvo algunas bajas), casi que se vio obligado
a retroceder e intentar salir de contra.
Boca fue el primero en arrimar
peligro sobre el arco rival: lo hizo luego de una proyección
y una muy buena habilitación de Clemente para Mouche, quien
remató apenas por encima del travesaño. Y cinco minutos
más tarde volvió a avisar, con un buen cabezazo bajo
de Insaurralde que Montoya desvió al corner.
Vélez no podía
hacer jugar a uno de sus hombres más desequilibrantes: el
Burrito Martínez, muchas veces bien controlado por Roncaglia
y Cristian Erbes, cuando este retrocedía sobre el sector
derecho. Y el conjunto de Gareca, en esa etapa inicial,
apenas se acercó al arco de Orión con un centro para
Rescaldani, a quien el propio Orión supo anticipar
muy bien.
A esa altura del partido, treinta
minutos de la etapa inicial, la presencia de Somoza en el
mediocampo era cada vez más importante, quitando
y haciendo circular la pelota con corrección. Pero Boca había
perdido algo del peso ofensivo que había tenido en los minutos
iniciales, con Chávez, Mouche y Araujo. Sin embargo, a los
34 minutos, el juvenil Araujo peleó una pelota entre tres
defensores, ganó y se metió en el área rival.
Cubero lo tocó desde atrás y Baldassi no dudó
en sancionar el claro penal. Pero el Flaco
Schiavi lo pateó mal. Sin mucha fuerza, casi al
medio del arco. Y Montoya contuvo su remate sin muchas dificultades.
Boca acababa de dejar pasar la más clara chance de acercarse
a la victoria en la tarde de Liniers.
El segundo tiempo tuvo menos
intensidad que la etapa inicial. Recién a los trece
minutos apareció David Ramírez, pero Orión
controló bien. Mientras, la figura de Somoza (de
lo mejor de la tarde) continuaba creciendo, a pesar de los permanentes
silbidos de los hinchas locales. Recién a los 27m
volvió a trabajar Orión, conteniendo un cabezazo del
juvenil Rescaldani.
Luego de pasada la media hora
de la etapa complementaria, el partido despedía muchísimo
olor a empate. Así y todo, Boca fue el que,
otra vez, estuvo más cerca de quedarse con los tres puntos.
A los 33m, Orión sacó largo desde el arco y Araujo
le bajó muy bien la pelota a Mouche, quien sin marcas ante
Montoya, definió tocando por sobre el cuerpo del arquero,
quien la alcanzó a tocar para facilitar el despeje de Fernando
Ortiz. Y a los 39m, luego de un centro de Colazo desde la izquierda,
Araujo la volvió a bajar de cabeza, pero Clemente Rodríguez
no llegó a rematar.
Ya no habría peligro ante
los arcos y Boca se trajo un punto de la siempre difícil
visita a Liniers. En definitiva, es un empate que
sirve. Porque Boca ha sabido hacer una gran diferencia
en este Torneo. Y ahora, en los tramos finales, llegó
la hora de saber administrarla. Mientras, las fechas continúan
pasando y los diferentes escoltas no lograr descontarla.
Entonces, Boca aprovecha. Está a sólo 8 unidades
de conseguir una nueva estrella. Una estrella que será
especial, dada la presencia de los primos en la B Nacional. Pero
no hay que adelantarse a los acontencimientos. En dos semanas
se viene Racing. Será una muy linda oportunidad
para, en casa, comenzar a resolver la historia. Una historia que
seguramente tendrá al xeneize en lo más alto.
Como siempre. Fiel a su costumbre.
Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar |