Martín aprovechó la Promo

Martín Palermo se despidió de los superclásicos como deseaba. Anotó el segundo gol para el 2 a 0 de Boca sobre River. Una vez más, La Bombonera se vistió de fiesta en un superclásico. Juan Pablo Carrizo (!) en contra, había abierto el marcador para el xeneize. Fue un partido con poco fútbol, pero el xeneize aprovechó una ráfaga de tres minutos para quedarse con lo que importa en estas circunstancias, la victoria. Boca dejó a River muy comprometido con la Promoción y las gastadas estuvieron a la orden del día. El xeneize vuelve a aventajar a River por siete partidos en el historial del profesionalismo, alcanzando nuevamente la mayor diferencia de la historia, como hiciera en 2003 y 2010. Boca suma cinco fechas invicto, con tres victorias y dos empates, y ahora marcha octavo con 21 unidades, seis menos que el líder Vélez, y aún mantiene las esperanzas de ingresar en la Copa Sudamericana 2011.

No hay frase mas cierta que aquella que dice: "los clásicos no se juegan, los clásicos se ganan". Porque hubo bastante poco juego en la tarde de La Bombonera. Fue River el que comenzó manejando la pelota con algo más de ductilidad. Especialmente cuando el balón pasaba por los pies de Lamela, quizás la única pieza rescatable del conjunto dirigido por el ex jugador de Boca, Juan José López.

Decididamente, la estrategia avícola era hacerle llegar la pelota a Lamela y volcarla sobre el sector izquierdo, aquel que tenía que cubrir Clemente Rodríguez, sobre la derecha de la defensa boquense. Y un par de veces le salió bien la apuesta a River, aprovechando algunas desatenciones del lateral xeneize, quien en un par de ocasiones perdió a sus espaldas.

Pero la delantera de River es, junto a la de All Boys, la más ineficaz del Torneo. Y poco provecho pudo sacar de aquella situación. En cambio, Boca, que aún no había llegado sobre el arco de Carrizo, se puso en ventaja con la primera que tuvo. O mejor dicho, en la primera que le regaló el propio arquero visitante. Porque el sobredimensionado guardavallas terminó edificando el gol más bobo de la historia del superclásico. Pablo Mouche ejecutó un córner desde la izquierda, Monzón se elevó en el primer palo pero no alcanzó a cabecear, y el arquero avícola metió un insólito manotazo que dirigió la pelota hacia su propia red. Era el 1 a 0 y el primer festejo grande de la tarde. Iban 28 minutos de la etapa inicial.

Poco había hecho Boca hasta ese momento. Pero que importa. Si tres minutos después, tras un tiro libre desde la derecha que ejecutó Mouche, y un rechazo corto de la defensa visitante, la pelota volvió hacia la cabeza de Palermo, quien la tocó por encima ante la no reacción de Carrizo, estableciendo un 2 a 0 lapidario para las gallinas. Con ese resultado se fue la etapa inicial, luego de una buena intervención de Lucchetti ante un violento remate del paraguayo Adalberto Román.

Era River el que tenía que asumir obligaciones en la etapa complementaria. Pero su producción ofensiva fue escuálida. Apenas un tiro libre al ángulo, ejecutado por Lamela, que el arquero xeneize, en magnífica intervención, desvió al córner. La más peligrosa llegó unos minutos después, con una acción de Pavone sobre la izquierda, quien definió bien ante la salida de Lucchetti, pero Monzón llegó para despejar sobre la línea. También había tenido una Funes Mori, pero también chocó ante la seguridad de Lucchetti.

Ya no habría más acciones de peligro a favor de River. En cambio, Boca tuvo un par con sendas apariciones de Mouche, pero el dinámico puntero xeneize, en ambas, no supo definir ante Carrizo.

Boca se dedicaba a mantener el orden defensivo y a salir de contra rápidamente. Pero más allá de aquellas ocasiones que tuvo Mouche, no tuvo grandes chances contra el arco de Carrizo. Si recién las emociones volvieron a los 35m de esa etapa complementaria, cuando Lucas Viatri reemplazó a Martín Palermo, quien cerró su historia en los superclásicos de la misma forma que la comenzó: con un gol.

La fiesta en La Boca ya se había desatado. Almeyda sufrió un ataque de histeria y lo buscó a Clemente y Lousteau decidió expulsar a ambos. Luego llegó el pitazo final del juez, y se desató la locura, con todo el plantel celebrando, abrazados en el centro de la cancha y entonando el hermoso "y ya lo ve, y ya lo ve, el que no salta, se va a la B".

La Bombonera volvió a lucir como en las no tan lejanas grandes épocas. Y se vistió de fiesta con la victoria en el superclásico, que es lo que cuenta en estas circunstancias. De yapa, los riverplatenses quedaron muy complicados con la promoción. Y el Titán Martín se despidió del superclásico batiendo al arquero número cien desde que se puso la azul y oro.

Las cosas están en su lugar. La paternidad ante River vuelve a ampliarse a siete partidos, tal como ocurriera en 2003 y en 2010. Y las gallinas también están en su lugar, peleando allá abajo en la tabla de los promedios, sufriendo horrores con el fantasma del descenso. Porque Martín aprovechó la Promo.

Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar

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Falcioni debutó con victoria: Julio César logró ganar su primer superclásico. Si se tienen en cuenta los partidos del verano, enfrentó tres veces a River con dos victorias y un empate. Además, su equipo suma cinco fechas invicto, con tres victorias y dos empates. Consultado a la salida del vestuario respecto de las sensaciones que le dejó el superclásico, Falcioni respondió: "Fue un polvo".

Una previa accidentada: Al llegar al estadio, el micro que trasladaba al plantel visitante sufrió la rotura de dos vidrios. Pero lo peor fue cuando desde el interior del mismo se arrojó un matafuego, que lesionó a dos agentes afectados al operativo policial.

Palermo, siempre de racha: Martín convirtió su cuarto gol en los últimos cuatro partidos. Ahora suma 225 goles en Primera División y está a uno de José Francisco Sanfilippo. A River le hizo 18 goles entre oficiales y amistosos. El de hoy fue el octavo por Torneos de AFA. Al dejar la Bombonera, el delantero xeneize dijo: "Esto era lo que más anelaba, se dio completo, con la victoria y el gol. Es un regalo para la gente y para nosotros. Me abracé con Julio, porque lo quería compartir con él, porque me bancó y confió en mi cuando los goles no llegaban. Es un técnico muy laburador que me dio confianza y respaldo. Mi retiro ya está decidido, el cuerpo me da algunas señales de que este es el momento apropiado para retirarme".

La yapa: Este 2 a 0 sobre River, significó la victoria número 1500 de Boca Juniors en la era profesional del fútbol argentino.

 
 
El fantasma de la B

Boca Juniors 2
River Plate 0
Torneo Clausura 2011. 14ta. fecha.
Jugado el domingo 15 de mayo.

Boca: Cristian David Lucchetti (7); Clemente Rodríguez (5), Matías Nicolás Caruzzo (3), Juan Manuel Insaurralde (4), Luciano Fabián Monzón (6); Cristian Manuel Chávez (5), Leandro Somoza (5), Nicolás Carlos Colazo (4); Juan Román Riquelme (5) (45m ST, Ricardo Daniel Noir); Pablo Nicolás Mouche (5) (39m ST, Walter Daniel Erviti), Martín Palermo (c) (6) (36m ST, Lucas Ezequiel Viatri).

Suplentes: Javier Hernán García, José María Calvo, Gastón Sauro, Jonathan Mazzola. DT: Julio César Falcioni.
River: Juan Pablo Carrizo (2); Jonatan Ramón Maidana (22m PT, González Pirez (5)), Alexis Javier Ferrero (6), Adalberto Román (5); Paulo Andrés Ferrari (4), Walter Aníbal Acevedo (5) (19m ST, Manuel Lanzini), Matías Jesús Almeyda (c) (5), Roberto Maximiliano Pereyra (4); Erik Manuel Lamela (6); Rogelio Gabriel Funes Mori (4), Mariano Pavone (6).
Suplentes: Leandro Chichizola, Carlos Andrés Arano, Josepmir Aarón Ballón, Adrián Ezequiel Cirigliano, Leandro Rubén Caruso. DT: Juan José López.
Goles: 27m PT, Juan Pablo Carrizo (RP), en contra; 30m PT, Martín Palermo (de cabeza) (BJ).

Amonestados: Caruzzo, Insaurralde, Somoza, Riquelme (BJ); Ferrero (RP).

Incidencias: 45m ST, expulsados Matías Jesús Almeyda (RP) y Clemente Rodríguez (BJ), por agresión mutua.
Arbitro: Patricio Loustau (5).
Cancha: Boca Juniors.
Reserva: -.

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