Un grito de esperanza

Con goles de los históricos Martín Palermo (de cabeza) y Juan Román Riquelme (de tiro libre), Boca le ganó 2 a 0 a Argentinos en La Paternal y llega en alza al superclásico del próximo domingo. El xeneize suma cuatro fechas invicto, con dos victorias y dos empates. El conjunto de Falcioni fue muy superior al local en el primer tiempo y a los 20m ya ganaba por 2 a 0. Luego, se dedicó a mantener la ventaja y casi no pasó sobresaltos, en lo que fue el mejor partido del ciclo Falcioni. Ahora, el xeneize suma 18 unidades y se encuentra undécimo, a 6 puntos de Vélez que tiene un partido menos. El próximo domingo se jugará el superclásico ante un River Plate que perdió con All Boys y está al borde de la promoción.

Boca redondeó un muy buen primer tiempo. De lo mejor que se haya visto en la era Falcioni. Apenas iban dos minutos de juego cuando el xeneize avisó con un cabezazo de Palermo, tras centro de Colazo que se fue cerca del palo izquierdo del arco defendido por Nicolás Navarro. Y un minuto después, se puso en ventaja. Mouche apareció sobre la derecha y ante la marca de Sabia amagó con encarar hacia adentro. Pero se abrió sobre su derecha y sacó un remate que obligó a Navarro a dar rebote. Por el centro entraba Palermo, quien con un toque de cabeza, la mandó al fondo de la red.

Así, Boca comenzó a redondear un primer tiempo en el cual no sufrió ningún tipo de sobresaltos. Argentinos lucía muy impreciso y el xeneize no tuvo inconvenientes para manejar la pelota, con claridad y fluidez, como así mucho no lo hacía.

Las cosas se simplificaron aún más a los 20 minutos. Berardo le cometió una falta a Chávez en la puerta del área y Patricio Loustau sancionó el tiro libre. Insaurralde, Colazo y Somoza fueron a la barrera, para dejar el hueco ante el suave y bajo remate de Román. Navarro se quedó parado, reclamando que el juez había sancionado indirecto, cuando en realidad el juez jamás levantó su brazo. Román no lo celebró por su pasado en las inferiores de Argentinos.

A esa altura, Boca ya exhibía una versión muy diferente a la presentada en gran parte de la era Falcioni. Lucchetti transmitía seguridad, la defensa estaba sólida y no cometía errores. Chávez y Colazo aportaban mucho en el ida y vuelta. Y arriba Mouche era de lo mejor de la cancha, desbordando tanto por derecha como por izquierda. A todo esto, Argentinos no tenía ni juego ni ideas como para inquietar.

El conjunto de Troglio apenas inquietó a los 25m, cuando Berardo quiso sacar un centro desde la izquierda, pero el mismo se cerró y terminó dando contra el segundo palo del arco defendido por Lucchetti. Boca respondió un minuto después, cuando Mouche se escapó por la izquierda, desbordó y sacó el centro. La pelota le cayó a Palermo, quien cayéndose, sacó un tiro que dio en el travesaño.

Boca era claramente superior en el desarrollo y tenía dos goles de ventaja. Y hasta se dio el lujo de encadenar varias series de buenos toques, que resultaron casi un oasis en el desierto futbolístico que el xeneize venía atravesando en gran parte de este Clausura. Si hasta el cuestionado Caruzzo, desde el fondo se mostraba quitando con oficio, entregando bien y llevando la voz cantante en la zona defensiva. E Insaurralde cabeceaba y cruzaba con seguridad sobre las espaldas de su compañero de zaga. Y a la hora de la salida, tocaba al pie del compañero en lugar de revolearla. Entre los dos, se deboraron a un Santiago Salcedo que recién a los 44m tocó su primera pelota.

En el entretiempo, Falcioni hasta se dio el lujo de preservar a Riquelme para el superclásico, ya que evidenció una sobrecarga en el aductor. Erviti entró en su reemplazo.

Argentinos pudo descontar a los 2m del complemento, con un remate de Hernández casi desde el punto penal. Pero la pelota rebotó en Colazo y se fue al córner.

Fue diferente esa etapa complementaria. Porque Argentinos siguió exhibiendo su falta de imaginación y profundidad. Y Boca, con dos goles de ventaja y sin Riquelme, sacó el pie del acelerador.

El equipo de Troglio nunca salió de las insinuaciones y jamás pudo controlar a Boca y meterlo contra el arco de Lucchetti, salvo en ocaciones aisladas.

Boca pudo llegar al tercero a los 9m, cuando Navarro salió lejos y la perdió, pero Prósperi salvó sobre la línea el remate de Erviti. A los 11m, el que lo tuvo fue Oberman, tras un rechazo de Caruzzo, pero su remate se fue muy por arriba.

Ese segundo tiempo era notoriamente menos atractivo que la etapa inicial. Pocas eran las llegadas sobre los arcos. Argentinos siempre daba mal la última puntada. Y cuando lograba cerrar una jugada, se encontraba con un sólido Lucchetti, quien no cometió un solo error en la tarde de La Paternal. A los 30m, el chileno Hernández la mandó por sobre el travesaño. Y tres minutos después, Mouche se perdió su gol. Inició una contra sobre la izquierda, pero la terminó rematando a las manos de Navarro, cuando Viatri (que ya había reemplazado a Palermo) entraba sólo por el centro.

Sobre el final, La 12 entonó el clásico "el domingo tenemos que ganar", ya tradicional antes de los superclásicos. Pero esta vez no fue un grito más. Esta vez, sonó como un grito de esperanza. Porque Palermo, luego de la sequía, volvió a la senda goledora. Porque Boca lleva cuatro fechas invicto. Porque se logró un buen triunfo en un reducto siempre difícil, dónde Argentinos estaba invicto. Porque muchas individualidades rindieron a la altura de lo que se espera de ellas. Y porque luego de una malaria interminable, Boca vuelve a soñar. Por eso, Boca, hoy, es un grito de esperanza.

Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar

 

 


Argentinos Juniors 0
Boca Juniors 2
Torneo Clausura 2011. 13era. fecha.
Jugado el domingo 8 de mayo.

Argentinos: Nicolás Navarro (3); Gonzalo Sebastián Prósperi (4), Juan Alberto Sabia (5), Santiago Juan Gentiletti (5), Nicolás Berardo (4) (29m ST, Gonzalo Vargas); Mauro Exequiel Bogado (4) (ST, Gustavo Andrés Oberman (4)), Juan Ignacio Mercier (5), Emilio Hernández (5), Ciro Pablo Rius (5) (14m ST, Andrés Fabricio Romero (5)); Franco Niell (4), Santiago Salcedo (4).

Suplentes: Luis Ojeda, Matías Alejandro Laba, Germán Rodrigo Basualdo, Cristian Sánchez Prette. DT: Pedro Antonio Troglio.
Boca: Cristian David Lucchetti (6); Clemente Rodríguez (5), Matías Nicolás Caruzzo (7), Juan Manuel Insaurralde (7), Luciano Fabián Monzón (5); Cristian Manuel Chávez (7), Leandro Somoza (7), Nicolás Carlos Colazo (6); Juan Román Riquelme (6) (ST, Walter Daniel Erviti (5)); Pablo Nicolás Mouche (8) (42m ST, Ricardo Daniel Noir), Martín Palermo (c) (6) (29m ST, Lucas Ezequiel Viatri).

Suplentes: Javier Hernán García, Lucas Leandro Marín, Enzo Adrián Ruiz, Jonathan Mazzola. DT: Julio César Falcioni.

Goles: 3m PT, Martín Palermo (de cabeza); 20m PT, Juan Román Riquelme (de tiro libre).
Amonestados: Riquelme, Clemente Rodíguez (BJ); Navarro, Niel (AJ).
Incidencias: No hubo.
Arbitro: Patricio Loustau (7).
Cancha: Argentinos.
Reserva: -.

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