El xeneize le ganó a Independiente 3 a 2 en Avellaneda
y dejó al equipo de Américo Rubén Gallego
prácticamente sin chances de pelear el campeonato. Luciano
Monzón, Martín Palermo y Pablo Mouche fueron los
verdugos de Independiente. Lucas Mareque había puesto en
ventaja al conjunto local, pero luego Boca lo dio vuelta y los
de Gallego sólo pudieron achicar distancias con un penal
de Leonel Núñez, ya en tiempo de descuento. Martín
Palermo anotó su gol 222 con la azul y oro y sigue al tope
de la tabla de goleadores. Luciano Monzón fue la figura
de la cancha y Roberto Pompei sumó su tercera victoria
en cuatro partidos como DT xeneize.
Fue un partido atractivo el que se jugó en Avellaneda,
en la nueva cancha del Rojo a la que Boca llegaba por primera
vez. En el inicio, fue un partido parejo. Independiente, necesitado
de la victoria en su condición de su aspirante al título,
tenía dificultades para imponer condiciones. Y a Boca le
faltaba precisión en el último toque.
Los dos equipos contaron con aproximaciones sobre el arco rival.
A los 6m, se lo perdió Palermo, quien sin marcas definió
sin convicción, algo muy extraño en él. A
los 10m, respondió Independiente con un cabezazo de Gandín
que se fue cerca.
Luego, llegó el aspecto pintoresco de la tarde noche de
Avellaneda. Un perro ingresó al campo de juego y fue ovacionado
con un "Palermo, Palermo". Claro, los simpatizantes
locales no se imaginaban que en unos pocos minutos más,
el delantero de Boca se iba a eregir en uno de los artífices
de la victoria de Boca y de la debacle de Independiente a dos
fechas del final del Clausura.
Luego de ese hecho anecdótico, llegaron emociones en cadena.
A los 28m, un zurdazo cruzado de Núñez se fue cerca.
Y dos minutos más tarde, el conjunto local encontró
la ventaja. Buena maniobra del lateral izquierdo Mareque sobre
la derecha, Morel que queda desairado, centro atrás y toque
de Ignacio Piatti a la red.
Pero la alegría le duró muy poco a los de Gallego.
Luciano Fabián Monzón sacó un hermoso zurdazo
bajo desde afuera del área y Gabbarini no pudo hacer nada
para evitar la igualdad.
Y sólo seis minutos despues del gol local, Boca ya estaba
en ventaja: llegó un córner desde la izquierda,
en el primer palo hubo un despeje muy alto, la pelota cayó
en la puerta del área chica y allí el Titán
Martín Palermo le ganó en el salto a las manos de
Gabbarini y cabeceó al palo opuesto para poner el 2 a 1.
Ya en el complemento, pocos argumentos exhibió Independiente
como para justificar las aspiraciones al título que por
ese momento tenía. Apenas un tiro libre de Núñez
que se fue cerca y una buena intervención de García,
desviando la pelota al córner sobre su derecha.
Boca, de contra, comenzaba a estar más cerca del tercero
que Independiente del empate esperanzador. Tras una buena maniobra
individual, un remate de Monzón se fue muy cerca. A los
23m el que avisó fue Riquelme. Independiente apenas contestó
con un remate de Piatti que cruzó todo el arco de Boca,
pero que nadie llegó a empujar.
Hasta que a los 42m apareció Mouche, que hasta ese entonces
sólo había demostrado que todavía no aprendió
a desprenderse de la pelota en el momento justo. Pero terminó
prácticamente cerrando el partido con un golazo. Arrancó
sobre la derecha, dejó a dos hombres en el camino y sacó
un hermoso zurdazo que se metió bien pegado sobre el palo
izquierdo del arco custodiado por Gabbarini. Pablito lo celebró
sacándose la camiseta y haciéndole el "Topo
Gigio" a la platea local, por lo que Laverni no tuvo otra
alternativa que expulsarlo.
Luego, el juez adicionó seis minutos (un despropósito)
e Independiente alcanzó el descuento con un penal inexistente
que anotó Leonel Núñez, tras una supuesta
mano de Gary Medel.
Boca ganó su tercer clásico del torneo (sólo
perdió con Racing). De paso, volvió a ganar de visitante
luego de siete meses y por primera vez en el año logró
ganar dos partidos consecutivos. Palermo sigue haciendo goles.
Y el Independiente de Gallego prácticamente quedó
sin chances. Boca se dio un gusto grande.
Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar
Los 300 partidos de Román:
Ante Independiente, Riquelme cumplió esa cifra de partidos
vistiendo la azul y oro. Debutó el 10/11/96, en la victoria
2 a 0 sobre Unión. Obtuvo 9 títulos con el xeneize:
Apertura 98, Clausura 99, Libertadores, Intercontinental y Apertura
2000, Libertadores 2001, Libertadores 2007, y Recopa y Apertura
2008. De sus 300 partidos, 227 fueron de AFA y 73 internacionales.
Convirtió 69 goles con la azul y oro, 49 de AFA y 20 internacionales.
Fue expulsado tres veces. Convirtió 11 de los 16 penales
que ejecutó y tiene un récord envidiable en superclásicos,
con 7 victorias, 7 empates y sólo 2 derrotas, con tres
goles. Sin duda, uno de los más grandes ídolos de
la historia del club.
Al fin ganamos afuera:
Boca no ganaba de visitante desde el 8 de octubre de 2009, cuando
con dos goles de Lucas Viatri le había ganado 2 a 1 a Racing
en Avellaneda. De yapa, ganó su segundo partido consecutivo
por primera vez en el año.