Esta vez, el título lo pone La 12:

Chau RiBer

Boca superó claramente a River en lo anímico y en lo futbolístico y le asestó un lapidario 2 a 0 en la Bombonera. Gary Medel fue el héroe de la tarde al anotar los dos goles xeneizes. Con esta victoria, Boca amplió a siete su diferencia de victorias sobre River en el historial, una diferencia que sólo se había dado tras el recordado “baile del siglo”, aquel 2 a 0 por el Apertura 2003 en el Monumental.

Boca ganó el superclásico desde el vestuario. Porque los once jugadores vestidos de azul y oro salieron a dejar el alma y el corazón desde el minuto 0. Jamás negociaron la entrega y así borraron de la cancha a un River que una vez más se apichonó ante la imponencia de la Bombonera repleta.

En la previa, había dudas sobre la improvisada defensa que planteaba Alvez. Muñoz jamás había sido lateral derecho en Primera. Breyner Bonilla debutaba como primer marcador central, ocho meses después de haber llegado al club. Luiz Alberto recién está comenzando a familiarizarse con esa enorme responsabilidad que es vestirse con los colores sagrados. Y Monzón fue de la partida de última, ante la ausencia de último momento de Morel Rodríguez.

En el medio, Jesús Méndez tenía por primera vez la posibilidad de adueñarse del círculo central. Y sobre la izquierda, Matías Giménez era otro incógnita. Debutaba en forma absoluta en un superclásico, luego de haber sido relegado por Alves a la Reserva.

En ese contexto, las certezas sólo se daban en la creación, de la mano de Juan Román Riquelme, y en el ataque con la dupla Gaitán – Palermo.

También en la previa, vaya uno a saber porqué, este River, que es el peor equipo del fútbol argentino desde agosto de 2008 hasta hoy, llegaba agrandado. Si hasta ese discreto entrenado que es Astrada había declarado que “me encantaría dejarlos últimos” omitiendo que ese es un privilegio que sólo le pertenece a Boca, desde aquel 1 a 0 en el Monumental con gol de Viatri, en ese inolvidable Apertura 2008 que tuvo a Boca Campeón y a River último.

Vaya uno a saber de qué alardeaba River, que llegaba al clásico más apasionante del mundo con una de las delanteras menos goleadoras del Torneo. Es cierto que a la vez Boca llegaba con la defensa más goleada. Pero nosotros somos Boca…y ellos son River. Y quedó demostrado en los poco más de 82 minutos de fútbol jugados en la Bombonera, tras la suspensión del domingo pasado.

Una vez más, Boca habló dónde hay que hacerlo: en la cancha. Monopolizó actitud, domino territorial y pelota durante casi todo el partido. Y rápidamente se puso en ventaja: tiro libre casi a rastrón de Román desde la izquierda y Gary Medel que apareció por el primer palo anticipándose a toda la defensa avícola para tocar al primer palo y decretar el 1 a 0.

Ni siquiera en desventaja, River pudo hacerse sentir en ataque. Apenas contó con un mano a mano de Gabriel Funes Mori, que se apichonó a la hora de definir ante la segura presencia de Javier García, quien partido a partido está demostrando que puede ser el 1 de Boca.

Poco más hizo Boca en ataque en ese primer tiempo. Apenas una media chilena de Palermo que se fue desviada y una llegada clara de Román que dejó la pelota sobre el techo del arco de Vega. Pero la ventaja parcial jamás corrió riesgos. Porque el xeneize ganaba cada una de las pelotas divididas. Porque Muñoz conmovió al hincha con una pelota que trabó sobre el lateral derecho. Porque Bonilla y Luiz Alberto sacaban todo, de arriba y abajo. Porque Monzón no tenía problemas sobre su lateral. Porque Medel y Jesús Méndez se comían la mediacancha. Porque a Matías Giménez no le pesó ni el debut ni el superclásico y de a ratos se constituyó en un buen socio de Juan Román Riquelme. Ese Román que volvió a ser una pesadilla para las gallinas y que, una vez más en un superclásico, volvió a hacer de todo. Puso la pelota bajo la suela, metió estiletazos, se entregó y fue co-autor del primer gol.

Quizás la fiesta pudo haber sido más grande si Nico Gaitán no hubiera estado casi desconocido. Y si a Martín le hubiera llegado un poco más. Pero poco importa eso en estas horas. Se le ganó a River y no hay nada más lindo que eso.

Tampoco reaccionó River en el complemento. Y la fiesta continuó, en la cancha y en las tribunas. Porque Boca golpeó por segunda vez en el momento justo. Recién se iniciaba ese segundo tiempo cuando Monzón apareció por la izquierda a lo Riquelme, Nico Gaitán la dejó pasar, y Gary Medel entró sin marcas por el centro para darle con alma y vida, al palo derecho de Vega, para sellar el 2 a 0. Golazo y delirio.

Ya era tarde para River. Astradita probó con Affranchino en lugar de “Silencio Atroz” Ahumada, que a Riquelme no lo vio ni en figuritas y volvió a ser ovacionado por La 12. También sacó al paraguayito Rojas, todavía asustado por la imponencia de la Bombonera. Y metió al Keko Villalba que pica en verano pero por los bifes desapareció, como ya lo habían hecho Funes Mori y el impresentable Canales.

Apenas contó con un par de opciones el equipo que a principios del siglo pasado renegó de su origen abandonando el barrio. Una aparición de Funes Mori sobre la izquierda en la que respondieron bien García y Muñoz. Un cabezazo en el primer palo que se fue cerca. En alguna más volvió a responder García. Y de contra, todos soñamos con el gol 219 de Martín, pero no se dio. Pero si hubo tiempo para el "ole, ole" cada vez que la manejaba Román. O para cada vez que Jesús Méndez demostraba que además de ser un buen 5, tiene gran dominio del balón. Y para la ovación a un Medel que se cansó de meter suela en el medio, como hay que hacerlo en esta clase de partidos.

La Gata Gallardo -que ahora no solo araña sino también muerde- no se la bancó. Una vez más, se descontroló ante la superioridad xeneize. Y para colmo el chileno Medel le marcó la cara con sus dedos, por lo que a Baldassi no le quedó otra que expulsar al goleador xeneize.

El superclásico más largo de la historia, ese que empezó un domingo y terminó un jueves, fue para Boca, como no podía ser de otra manera. La suspensión del pasado domingo terminó favoreciendo el juego de Juan Román Riquelme y alrededor de él Boca terminó edificando otra victoria inolvidable. Y La Boca fue una fiesta. Porque el que no salta se va a la B. Chau RiBer.

Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar

No te pierdas la galería de fotos del superclásico

Diego volvió a casa: Tras poco más de un año de ausencia, Diego Maradona volvió a la Bombonera, que estuvo poblada de banderas en apoyo al DT de la Selección. Fue ovacionado y recibió el pedido de Selección para Juan Román Riquelme y Martín Palermo. Cuando se fue, dijo: “Riquelme la rompió”.

La fiesta de La 12: Toda la Bombonera vibró con el nuevo triunfo sobre River. En contrapartida, el aliento desde la tercera bandeja del Riachuelo brilló por su ausencia, o directamente no se escuchó.

Linda racha: Boca suma cinco superclásicos invicto, con tres victorias (1-0 en el Clausura 08 y en el Apertura de ese año y este 2-0 del 2010) y dos empates (ambos 1 a 1 en 2009). River no se impone desde hace ya tres años, cuando ganó 2 a 0 en su cancha. En la Bombonera no gana desde el Clausura 2004 (seis años) cuando venció 1 a 0. Desde esa fecha se registraron tres triunfos de Boca (2-1 en 2005, 1-0 en 2008 y 2-0 en 2010) y tres empates (1-1 en 2006, 2007 y 2009).

El doblete de Gary: Hacía siete años que un jugador de Boca no hacía doblete en un superclásico oficial. El último había sido Guillermo Barros Schelotto en el Clausura 2003, cuando Boca perdía 2 a 0 y lo igualó con los dos tantos del Melli. Con sus dos goles, Medel ya igualó la marca de goles en superclásicos de su compatriota Marcelo Salas, quien jamás ganó un Boca – River.

La alegría de Abel: Alves debutó como DT en superclásicos y su equipo ganó claramente. Pase lo que pase con su ciclo, esta alegría lo acompañará por siempre.

Afiches para todos los gustos: “Ya te vacunamos contra la Gripe A, ahora cuidate de la B”; “En seco duele más” (en referencia al estado de la cancha y a la suspensión del pasado domingo); “Vos también la tenés adentro” (en referencia a la frase de Maradona el día de la clasificación de Argentina al Mundial); “¿No culpes a la lluvia…será que no me ganas?”

Récords clásicos: Román jugó 16 superclásicos con 7 victorias, 7 empates y sólo dos derrotas, con 3 goles anotados. Palermo suma 7 victorias, 7 empates y 4 derrotas con 8 tantos. Gaitán, Chávez (tres victorias y dos empates), Monzón, Medel y García jamás perdieron contra River.

Un empujoncito más: Boca le ganó a River y, si hoy finalizara el Clausura, los de Nuñez estarían arrancando la próxima temporada con el peor promedio de descenso. Entre Apertura 2008, Clausura 2009, Apertura 2009 y lo que va del Clausura 2010, suman 74 puntos en 67 partidos lo que dá un promedio de 1,104. Cinco puntos más arriba se ubicarían Rosario Central y Racing Club.

 
 

Boca Juniors 0
River Plate 0
Torneo Clausura 2010. 10ma. fecha.
Jugado el domingo 21 de marzo.

Boca: Javier Hernán García; Hugo Benjamín Ibarra, Ezequiel Matías Muñoz, Luiz Alberto, Claudio Morel Rodríguez; Gary Medel, Jesús David José Méndez, Matías Alejandro Giménez; Juan Román Riquelme; Osvaldo Fabián Nicolás Gaitán, Martín Palermo (c).

Suplentes: Josué Ayala, Julio Barroso, Cristian Erbes, Cristian Manuel Chávez, Federico Insúa, Pablo Mouche, Lucas Viatri. DT: Abel Aníbal Alves.
River: Mario Daniel Vega; Paulo Andrés Ferrari, Alexis Javier Ferrero, Gustavo Daniel Cabral, Juan Manuel Díaz; Matías Jesús Almeyda, Oscar Adrián Ahumada, Juan Rodrigo Rojas; Marcelo Daniel Gallardo; Rogelio Gabriel Funes Mori, Gustavo Canales.
Suplentes: Juan Marcelo Ojeda, Nicolás Gabriel Sánchez, Cristian Carlos Villagra, Roberto M. Pereyra, Facundo Affranchino, Mauro Damián Rosales, Daniel Alberto Villalva. DT: Leonardo Rubén Astrada.
Goles: No hubo.

Amonestados: No hubo.

Incidencias: Partido suspendido a los 10m PT, por intensa lluvia y mal estado del campo de juego.
Arbitro: Héctor Baldassi.
Cancha: Boca Juniors.
Reserva: Suspendida.

Boca Juniors 2
River Plate 0
Torneo Clausura 2010. 10ma. fecha.
Jugado el jueves 25 de febrero.
Reanudación. Se jugaron dos tiempos de 43 y 39m.

Boca: Javier Hernán García (7); Ezequiel Matías Muñoz (7), Breyner Bonilla (6) (17m ST, Julio Barroso), Luiz Alberto (6), Luiciano Fabián Monzón (7); Gary Medel (9), Jesús David José Méndez (8), Matías Alejandro Giménez (6) (27m ST, Cristian Manuel Chávez); Juan Román Riquelme (7); Osvaldo Fabián Nicolás Gaitán (5) (30m ST, Cristian Erbes), Martín Palermo (c) (6).

Suplentes: Josué Ayala, Federico Insúa, Pablo Mouche, Lucas Viatri. DT: Abel Aníbal Alves.
River: Mario Daniel Vega (4); Paulo Andrés Ferrari (4) (20m ST, Daniel Alberto Villalva), Alexis Javier Ferrero (5), Gustavo Daniel Cabral (5), Juan Manuel Díaz (4); Matías Jesús Almeyda (5), Oscar Adrián Ahumada (3) (8m ST, Roberto M. Pereyra (4)), Juan Rodrigo Rojas (2) (8m ST, Facundo Affranchino (4)); Marcelo Daniel Gallardo (c) (4); Rogelio Gabriel Funes Mori (3), Gustavo Canales (4).
Suplentes: Juan Marcelo Ojeda, Cristian Carlos Villagra, Nicolás Gabriel Sánchez, Mauro Damián Rosales. DT: Leonardo Rubén Astrada.
Goles: 13m PT y 3m ST, Gary Medel.

Amonestados: Bonilla, Méndez (BJ); Almeyda, Ahumada, Díaz (RP).

Incidencias: 29m ST, expulsado Gary Medel (BJ), por doble amonestación.
Arbitro: Héctor Baldassi (5).
Cancha: Boca Juniors.
Reserva: Postergada.

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