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En un vibrante partido, Boca sumó
su cuarto empate consecutivo. Esta vez fue 4 a 4 ante Vélez
en Liniers. El local ganaba con un cabezazo de Víctor Zapata,
pero Boca lo dio vuelta con los goles de Monzón, Palermo
de penal y Nico Gaitán y parecía que no iba a tener
inconvenientes para quedarse con su segunda victoria del año.
Pero el equipo de Gareca se recuperó con los goles de Santiago
Silva, Juan Manuel Martínez y nuevamente el uruguayo Silva.
Así el 3-1 se había convertido en un 3-4 doloroso,
pero faltando dos minutos para el final apareció Gary Medel
y salvó a Boca de la derrota. En definitiva, fue un partidazo
que se recordará por la gran cantidad de goles, pero fundamentalmente
porque Martín Palermo alcanzó el récord de
Roberto Cherro como máximo artillero de la historia del club
con 218 tantos. Y eso que cuando el partido estaba 1 a 0 para Vélez,
Germán Montoya le contuvo un penal.
Boca comenzó sufriendo. Sí, porque
a los 13 llegó un tiro libre desde la izquierda y Víctor
Zapata, con un cabezazo poco ortodoxo estableció el 0-1.
Pero rápidamente iba a tener la posibilidad de reivindicarse,
cuando Riquelme habilitó a Gaitán quien cayó
en el área rival por la infracción de Lima. Penal
sancionado por Pittana y la chance para Palermo de alcanzar a Cherro.
Pero no pudo ser: Martín le dio fuerte al medio y Montoya
desvió su remate.
A pesar del penal desperdiciado, el equipo de Alves
no se desesperó y logró revertir el resultado. Primero,
Monzón aprovechó un mal despeje de Domínguez
para fusilar a Montoya entrando por la izquierda. Y tres minutos
después, Chávez se la dio a Román, quien habilitó
con categoría a Palermo, que la paró con la derecha
y definió de zurda, al primer palo. Fue el sexto gol de Martín
en siete partidos y no fue un gol más, porque le permitió
igualar la línea del mítico Roberto Cherro.
Si el primer tiempo tuvo varias emociones, el segundo
tiempo no se quedó atrás. Vélez tuvo el empate
dos veces con Silva, un cabezazo que dio en el travesaño
y un zurdazo que se fue cerca.
Pero Boca no se quedó atrás y a los
once llegó con una linda jugada: Palermo se la dio a Riquelme,
el 10 metió un exquisito pase para Gaitán, y éste
definió de zurda, arriba al primer palo, para poner el 3-1.
Parecía que Boca iba a volver a tener una alegría
importante ante un rival de fuste.
Pero sólo parecía. Silva descontó
y abrió el interrogante. Fueron dos pálidas para Boca
en la misma jugada, porque después del descuento del uruguayo,
Palermo salió con una contractura. En su lugar entró
Viatri.
Ni con dos goles de ventaja Boca supo cerrar el
partido. Rodrigo López, el Burrito Martínez y Silva
se lo perdieron, pero a los 29' Maxi Morales encaró, la metió
al medio y cuando parecía que la jugada se diluía,
apareció el Burrito Martínez para darle de zurda y
meterla abajo: 3-3.
El balde de agua fría, el duro golpe al
corazón xeneize llegó a los 37 minutos del complemento.
Pelotazo a la espalda de Luiz Alberto y derechazo cruzado de Silva
que terminó adentro. Boca había pasado del 3-1 al
3-4. Imperdonable.
Pero así como el xeneize murió sobre
la hora ante Estudiantes, esta vez resucitó. Zurdazo de Monzón,
Montoya que da rebote y Medel que aparece para aprovechar y establecer
el 4 a 4 definitivo. Vaya si se merecía el gol el chileno,
luego del terremoto que sufrió su país y de la pérdida
de un familiar en esa tragedia. Su gesto de profesionalismo, de
servicio por la azul y oro fue para recordar por siempre.
El empate le sirvió más a Vélez,
que quedó puntero (aunque con un partido más). A Boca
de ninguna manera le sirve, ya que con ocho unidades en siete partidos,
comienza a despedirse de la lucha por el título.
En definitiva, fue una noche de sensaciones encontradas.
Porque persiste la debilidad defensiva. Porque Palermo alcanzó
un récord que parecía imposible empardar. Por el penal
errado por el propio Martín. Por el 3-1 que nos ilusionó
con un Boca mejor. Por el 3-4 que nos dejó cerca del papelón.
Por el 4 a 4 que nos dio un punto cuando todo parecía perdido.
Y por la magra cosecha en este Clausura, que a pesar de la falta
de 12 fechas de su culminación, muy probablemente no tendrá
al xeneize como protagonista de la lucha por el título. Así
es el devenir de Boca por estos días. Con sentimientos encontrados.
Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar
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