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En otra decepcionante actuación,
Boca no pudo con Atlético Tucumán y apenas cosechó
un amargo 0 a 0 en la Bombonera. El equpio de Alves volvió
a jugar mal y prácticamente no inquietó al arquero
rival. El DT xeneize sorpendió cuando a falta de 12 minutos
para el final decidió la salida del goleador Martín
Palermo. Con este resultado, Boca suma 5 unidades en 4 fechas y
ya está a tres puntos de los líderes Vélez,
Independiente, Colón y Godoy Cruz, equipo al que visita el
próximo domingo.
El primer tiempo fue paupérrimo.
Ni Boca ni los tucumanos generaron al menos una clara situación
de gol sobre el arco rival. Y este es un detalle en el que hay que
detenerse. Porque si luego de la derrota ante Newell´s alguien
pensó que los males xeneizes eran exclusivamente defensivos,
este domingo en la Bombonera quedó claro que no todo pasa
por ahí. En ese primer tiempo en especial, y en el resto
del partido, el xeneize mostró una incapacidad absoluta para
inquietar a Ischuk. Y esa etapa inicial, terminó siendo la
nada misma.
La etapa complementaria arrancó
con un Juan Román Riquelme que intentó
ponerse el equipo al hombre. Pero rápidamente su
físico dijo basta. A los 5m ya se lo vió
apoyando sus manos sobre sus rodillas, clara señal de cansancio.
Y más allá de su voluntad, prácticamente no
apareció en lo que quedaba del partido. Para colmo de males,
Pablo Mouche continuaba arrancando sus maniobras como un crack
y cerrándolas como un principiante. Entonces, Alves
probó con el ingreso de Ricardo Noir en su lugar.
Pero Boca no podía
con su propia impotencia. De tres cuartos de cancha
en adelante carecía totalmente de sorpresa. El xeneize manejaba
la pelota, pero no lastimaba en ataque. Sólo una inspiración
individual podía romper el cerrojo defensivo de los tucumanos,
pero esa jugada soñada nunca llegó.
Lo que si llegó fue una variante que sorpendió
a todo el estadio: Abel Alves, empatando 0 a 0 en la Bombonera
y con 12 minutos por jugar, decidió reemplazar al hombre
con mayor olfato de gol de las últimas décadas del
fútbol argentino. No se cuestiona a Viatri, el elegido
para entrar, pero si el hecho de que el DT haya decidido sacar a
Martín Palermo.
Es cierto que Palermo no venía
jugando bien. En realidad, ningún jugador de
Boca estaba jugando bien. Si lo mejor de la tarde - noche de la
Bombonera terminó siendo Pochi Chávez, nada más
porque en un par de ocasiones se animó a probar desde lejos
(el primer remate dio en el travesaño y el segundo se fue
apenas desviado).
El empate ante Atlético Tucumán en
la Bombonera abre muchísimos interrogantes.
No hay que olvidar que en la previa, Abel Alves decidió dejar
fuera de los titulares a Abbondanzieri (fue al banco) e Ibarra (ni
siquiera concentró). El primer interrogante es si Alves
está actuando por convicción o por mandato dirigencial.
Y la duda no surge por haber decidido las salidas de Abbondanzieri
e Ibarra, quienes venían teniendo más flojas que buenas
actuaciones. Lo que realmente sorprende es la salida de Palermo.
Alguien podrá decir que Martín ya no es el
mismo. Pero nadie puede negar que su capacidad goleadora está
intacta. Si hasta esta tarde se había dado el lujo de haber
hecho goles en todos los partidos que jugó en el año.
Se sabe que Martín no está para el jogo bonito.
Lo suyo es el gol, y venía cumpliendo a la perfección
dentro de un equipo que lo abastece poco y mal. El cambio,
¿lo hizo Alves o Ameal?. Pareciera que lo hizo el presidente,
que en su momento ya afirmó no saber nada de fútbol...El
veredicto lo dio la tribuna, que ovacionó al eterno goleador
cuando corrió a sentarse en el banco de suplentes.
Es hora de pensar en Boca. Ese
Boca que está por sobre todas las cosas.
Pero si sólo se trata de limpiar a los históricos,
por el único pecado de ser justamente históricos,
vamos de mal en peor. Y si Alves recorre este camino
para demostrar autoridad sobre el plantel, también se equivoca.
Incluso corre el riesgo de hacer el trabajo sucio durante
este semestre y de que en junio le den las gracias por los servicios
prestados. ¿Será cierto que esta dirigencia ya tiene
el nombre de quien será el DT xeneize luego del Mundial?
Interrogantes hay a montones. La única
certeza es que Boca no le pudo ganar a Atlético Tucumán
en la Bombonera. Y eso al hincha de Boca le duele como
una derrota. Y más aún si sale a la vista el
mar de fondo que hoy inhunda el barrio de La Boca.
Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar
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