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La crisis de Boca es cada vez más
profunda. Ahora cayó ante San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro
por 3 a 0. Gastón Aguirre (en dos oportunidades) y Fabián
Bordagaray fueron los verdugos xeneizes. Esta dura derrota, significó
además el fin de todas las chances de Boca de disputar la
Copa Libertadores 2010.
Apenas había comenzado el partido y Boca
estuvo muy cerca de ponerse en ventaja. Iban sólo 4 minutos
cuando Medel apareció sin marcas sobre la derecha y sacó
un remate que obligó a una buena intervención de Migliore.
El rebote le cayó a Palermo, quien desde una posición
inmejorable sacó otro remate que Migliore desvió con
otra notable intervención.
Por su parte, San Lorenzo sí supo capitalizar
su primera opción de gol. Llegó un córner desde
la izquierda ejecutado por el Kily González y Gastón
Aguirre, con un muy buen cabezazo, dejó sin chances a Abbondanzieri.
Una vez en ventaja, San Lorenzo se convirtió
en dominador absoluto de las acciones. Boca ya no exhibiría
signos de reacción y los de Simeone manejaron el partido
a su antojo.
A los 20 minutos, llegó el segundo. Tras
una pelota detenida, Bottinelli la bajó en el segundo palo,
Alejandro Gómez no pudo conectar un taco, pero la pelota
le quedó a Aguirre quien nuevamente sentenció a Abbondanzieri.
En los 70 minutos restantes, Boca jamás
estuvo cerca siquiera del descuento. La única chance con
la que contó fue un remate de Insúa que obligó
a Migliore ceder un córner, tras el cual el chileno Medel
cabeceó cerca del segundo palo. Fue a los 33 minutos del
primer tiempo.
Con San Lorenzo más cerca de llegar al tercero
que Boca al primero, el partido fue un calvario que sacó
a relucir todas las miserias futbolísticas y extrafutbolísticas
que el xeneize vive por estos días.
El último puñal llegó a los
7 minutos del complemento, cuando tras una buena maniobra de Alejandro
Gómez, Fabián Bordagaray apareció sin marcas
y selló el 3 a 0 final ante un indefenso Abbondanzieri. De
ahí al final, Boca sacó a relucir toda su impotencia.
Esta holgada derrota definitivamente echó
por tierra la ilusión de al menos terminar el 2009 con una
buena imagen. Este año será recordado como el peor
tras más de una década de repetidos éxitos
xeneizes. Y los responsables de esta situación sobran: son
los dirigentes, el manager, los dos técnicos que Boca tuvo
en el año y los jugadores. No se salva nadie.
En lo que respecta puntualmente a Basile, su gran
fracaso fue no hacer de este conjunto un equipo protagonista. No
es el único responsable de que el xeneize no vaya a jugar
la Libertadores 2010, ya que heredó una pesada herencia de
Carlos Ischia. Pero el objetivo en este Apertura era pelear el campeonato
y hoy por hoy Boca es un equipo del montón que navega en
mitad de tabla.
No hay una única solución para esta
crisis de Boca. No alcanza con renovar el plantel. No alcanza con
echar al DT ni al manager. Ni que se vayan los dirigentes. Boca
hoy está lleno de miserias y deberá reinventarse cuanto
antes. Se necesitan soluciones a nivel plantel, a nivel responsables
del fútbol y a nivel dirigencial. Esto es Boca. Así
no podemos seguir.
Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar |