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Boca logró su segunda victoria consecutiva:
le ganó 2 a 1 a Racing en Avellaneda, con dos goles de Lucas
Viatri, con co-autoría de Juan Román Riquelme. Pablo
Caballero había puesto en ventaja a la Academia en el primer
tiempo. Pero el xeneize jugó un buen segundo tiempo, y fue
en esa etapa cuando pudo revertir el resultado. El equipo de Basile
se impuso merecidamente, ante un impotente conjunto local. Ahora,
Boca suma 11 unidades y ya piensa en vencer a Tigre en el próximo
compromiso para confirmar la arremetida sobre el pelotón
de vanguardia y de paso acercarse a la zona de clasificación
para la Libertadores 2010.
De entrada, fue Racing el que buscó tener
la iniciativa. Y estuvo cerca del gol con un zurdazo cruzado de
Lucero. Pero poco le duró la supremacía a la Academia.
Lentamente, el xeneize se animó a adelantarse y a manejar
la pelota. A pesar de recibir muy poco juego, Viatri ya se mostraba
como una amenaza cada vez que la pelota llegaba al área académica,
a partir del armado de un muy activo Riquelme.
Pero Boca sigue dando ventajas casi insólitas
en las pelotas paradas. Y así fue como Caballero aprovechó
para ganarle a toda la defensa de Boca y descolocar a Abbondanzieri,
para establecer el 0-1.
Así se fue el primer tiempo, con Boca insinuando
y con Racing llegando con más peligro. En el último
minuto, Krupoviesa salvó otra caída de la valla xeneize
y en la jugada siguiente remató con potencia pero De Olivera
respondió bien. De todos modos, la desventaja parcial era
injusta.
Por suerte, la historia comenzó a revertirse
apenas arrancó el segundo tiempo. Román se anticipó
a toda la defensa local y sacó un fuerte remate que dio en
el segundo palo. Luego de que la pelota recorriera la línea
de fondo, llegó Lucas Viatri para arremeter y empatar el
partido.
El conjunto xeneize no se conformó con eso,
y siguió parándose bien cerca del arco de De Olivera.
Aunque le faltaba profundidad, jamás perdió la calma
y el orden en busca del desnivel. Y el desnivel llegó, con
un golazo. Riquelme tocó con Viatri y picó en profundidad.
Viatri le devolvió la pared. Y Román lo asistió
con un lujoso taco. Y Lucas sólo tuvo que rematar para vencer
al indefenso De Olivera.
A partir de allí, Boca se dedicó
a controlar el partido. Y contó con la colaboración
de un impotente y nervioso Racing Club, que prácticamente
no inquietó a Abbondanzieri
A falta de Palermo (afectado a la Selección
Nacional que el sábado enfrentará a Perú por
las Eliminatorias), excelente fue el aporte de Lucas Viatri. Gracias
a su trabajo, no se extrañó al mítico goleador.
Demostró que a él también la pelota lo busca
cuando llega al área. Y fue infalible en la definición,
como lo viene siendo desde que debutó en la Primera de Boca.
Palermo tiene quien lo reemplace.
Boca esta en levantada. Basile ha comenzado a encontrar
soluciones, tanto colectivas como individuales. Ahora hay que seguir
ganando. Se viene el alicaído Tigre, y luego, el superclásico.
La esperanza es lo último que se pierde.
Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar |