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Boca jugó muy mal y cayó
sin atenuantes ante Atlético Tucumán, por 2 a 0. Juan
Pablo Pereyra y Fabio Escobar (de cabeza) fueron los goledores del
equipo de Héctor Rivoira. El conjunto local fue superior
de principio a fin y justificó claramente la victoria. Boca
no tuvo respuestas anímicas ni futbolísticas y fracasó
en todas las líneas. De esta manera, el xeneize suma cinco
unidades y ya está siete puntos por debajo del único
líder (Rosario Central). Además, continúa complicando
su chance de clasificar a la Copa Libertadores 2010: ahora está
a diez unidades de acceder al repechaje de dicha competencia.
De entrada nomás se pudo apreciar que la
noche iba a ser muy complicada para el xeneize. Porque falló
Cáceres y Abbondanzieri tuvo que responder para evitar la
caída de su valla cuando apenas corría un minuto de
juego.
Boca intentaba aguantar como podía. Pero
falló Medel y Pereyra aprovechó para, entrando por
la izquierda, sacar un violento remate que dejó sin chances
a Abbondanzideri y se transformó en el 0-1.
Corrían sólo 13 minutos y todo era
del local. Abbondanzieri tenía mucho trabajo y logró
salvar al xeneize de una diferencia mayor con un par de buenas intervenciones.
Boca apenas arrimó con un cabezazo de Medel
que se fue por arriba del travesaño, a los 26m del PT. Muy
poco como para merecer la igualdad. Lo del equipo de Basile fue
muy pobre a lo largo de los 90 minutos, y sólo en las dos
últimas jugadas del primer tiempo inquietó a Ischuk,
mediante intentos de Riquelme y Marino.
La línea de tres defensores dispuesta por
Basile en el primer tiempo fue un tembladeral, y por eso para el
segundo tiempo el técnico xeneize decidió el ingreso
de Insúa por Sauro, bajando a la defensa a Medel y a Monzón,
rearmando una línea de cuatro, y un mediocampo con cuatro
jugadores, tres de ellos de características ofensivas: Marino
- Insúa - Riquelme. Para la contención sólo
quedaba Rosada.
Y, mas allá que la más clara del
xeneize iba a llegar a los 8m ST, mediante un remate de Insúa
que dio en el palo izqueirdo de Ischuk, tampoco hizo mérito
alguno el conjunto de Basile como para empatar en el complemento.
En realidad, fue todo lo contrario. Otra tibia reacción duró
muy poco y Atlético lo liquidó a los 23m con el cabezazo
de Escobar.
De ahí hasta el final, el partido fue un
suplicio. El "ole ole" bajaba de las tribunas y bien pudo
Atlético alcanzar el tercero.
Lo de Boca ya es muy preocupante: se fue Ischia,
pasó Alves y ahora está Basile, pero el rendimiento
del equipo continúa siendo paupérrimo, como lo fue
a lo largo de todo este 2009. Más bajo no se puede caer,
¿o sí?. Por lo pronto, el xeneize se juega una parada
muy brava el próximo miércoles, cuando deberá
buscar la clasificación en la Copa Sudamericana ante Vélez,
de visitante.
Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar |