En la Bombonera, Boca cayó ante Gimnasia y Esgrima
La Plata por 2 a 1. Diego Alonso abrió la cuenta para el
equipo platense apenas comenzado el partido (4m PT). Pero antes
del final del primer tiempo, Martín Palermo aprovechó
un penal inexistente que sancionó Pompei y puso el 1 a
1 (41m PT). En el complemento, Ariel Aguero (9m) selló
la victoria visitante ante un Boca que buscó pero no supo
alcanzar la igualdad. De esta manera, el xeneize continúa
hundiéndose en la tabla de posiciones: ahora está
decimoséptimo con sólo 19 unidades (el líder
Huracán tiene el doble de puntos). Como si eso fuera poco,
el xeneize quedó a un paso de coronar la peor campaña
de sus 104 años de historia y la posibilidad de clasificar
a la Libertadores 2010 queda reducida a la obtención del
título en el próximo Torneo Apertura.
La actualidad xeneize es muy distinta a la que se vivía
hace sólo seis meses. Por aquel entonces, Boca se coronaba
campeón y disfrutaba de la desgracia de River Plate, que
terminó el mismo certamen en el último puesto. Ante
ese panorama, el verano xeneize fue sumamente tranquilo y hasta
se especulaba con la posibilidad de intentar el doblete Libertadores
- Clausura para este primer semestre de 2009.
Pero Boca pasó de campeón a mendigo.
Porque aquel equipo que dio la vuelta olímpica en la cancha
de Racing el martes 23 de diciembre de 2008, hoy se encuentra
decimoséptimo en las posiciones, sólo superando
a los limitados Argentinos y Arsenal y al casi condenado al descenso,
San Martín de Tucumán.
Tan grave es la crisis futbolística xeneize, que
hasta el paupérrimo Independiente de Gallego ostenta
hoy por hoy una unidad más que el xeneize.
Algunos dirán que es sólo un punto, pero viendo
jugar al equipo de Avellaneda y luego corroborar
que en la tabla de posiciones el xeneize está por abajo
de los rojos, da verguenza.
El xeneize está a 19 unidades del líder Huracán.
A 18 del escolta Vélez. A 16 de Lanús, el tercero
en discordia. A 15 del Colón de Mohamed, que sería
el cuarto equipo argentino en clasificarse en forma directa a
la segunda fase de la Libertadores 2010. Y está a 8 unidades
del Racing de Caruso Lombardi, que hoy por hoy estaría
jugando el repechaje para acceder a la próxima edición
del máximo torneo continental. Ocho puntos pueden no ser
muchos, pero hay un pequeño detalle: hoy por
hoy, Boca, para acceder al repechaje de la Libertadores 2010 debería
superar a 12 equipos. La estimación dice
que con alrededor de 43 puntos en el Apertura, podría clasificar.
Pero hay otro dato no menor: esa cifra prácticamente equivale
a ser campeón. Si señor: si Boca quiere
jugar la Libertadores 2010, deberá obtener el Apertura.
Sino, la deberá ver por TV, con el grave perjuicio
económico y deportivo que eso implica.
Y es ahí dónde surge el interrogante que hoy por
hoy desvela al hincha de Boca. ¿Con que equipo
(y con que técnico) vamos a ir por el título en
el próximo torneo? Fabián Andrés
Vargas, alma del mediocampo xeneize y quizás el jugador
más regular de este último año y medio, ya
no va a estar.
Quizás el mediocampo sea el sector de la cancha que más
debilitado se verá para el próximo torneo. ¿Vamos
a seguir quemando a Nico Gaitán haciéndolo jugar
como volante por izquierda, una posición que no siente?.
Se impone la adquisición de un mínimo de dos volantes
que vayan por afuera, y de un volante central que pueda ser alternativa
de Sebastián Battaglia.
Juan Román Riquelme es un capítulo aparte. Su
rendimiento en este semestre ha estado muy lejano de lo que puede
ofrecer. Quizás haya llegado la hora de traerle
un jugador en su posición, para que le pelee el puesto.
Ya no debería sentirse titular obligado en
el equipo, sólo por portación de apellido. Sería
bueno que se someta a la competencia por el puesto, algo que ya
han tenido que vivir muchos referentes xeneizes, como por ejemplo
Martín Palermo. Ojalá se concrete
el retorno de Insúa. Y que juegue el que mejor se encuentre
para hacerlo.
Pero Boca, hoy por hoy, no sólo es mendigo
dentro del campo de juego. También
lo es en las cuentas bancarias. Para comprar, hay
que vender. Eso puede implicar un debilitamiento más profundo
del plantel. Habrá que tener una puntería
muy fina a la hora de seleccionar los refuerzos. Y sería
saludable que las ventas sean de jugadores que jamás rindieron
y que le recortan posibilidades a valores más jóvenes,
caso Julio César Cáceres (ante Gimnasia volvió
a jugar muy mal, como lo viene haciendo hace rato). Es aquí
dónde surge la posibilidad para el Director Deportivo,
esa de lograr acallar al sector que tanto critica su desempeño
en estos pocos meses que lleva de labor. Una ardua
tarea le espera al Virrey. Ojalá
la realice tan bien como cuando era DT.
Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar