Un Boca a la deriva sufrió la peor humillación
de este ya tétrico Clausura 2009: cayó goleado ante
el Racing Club de Avellaneda por 3 a 0. Lucas Castromán,
Franco Zuculini y Sebastián Grazzini fueron los autores
de los tantos del equipo que dirige Ricardo Caruso Lombardi. De
esta manera, el xeneize sigue en los últimos puestos y
continúa complicando sus chances de acceder a la Copa Libertadores
del año que viene. El xeneize está decimoquinto
con 19 unidades, a diecisiete puntos del líder Vélez,
en lo que es la peor campaña de su historia (sólo
sacó el 37,25% de los puntos en juego).
El de Avellaneda era un partido de doble filo. Porque
si el xeneize ganaba, iba a mejorar considerablemente su posición
en la tabla de posiciones ascendiendo hasta un más decoroso
octavo puesto. Pero este Boca, que se está acostumbrado
a las derrotas, volvió a ser un equipo sin
espíritu y terminó siendo claramente
superado por el voluntarioso Racing de Caruso.
Boca fue más de lo mismo: poco juego por las bandas, con
un Riquelme jugando más cerca del círculo central
que del área rival y con algunos rendimientos individuales
paupérrimos (casos Ibarra, Cáceres, Forlín,
Damián Díaz y Nico Gaitán). Y lo que es muchísimo
más grave: siempre fue superado en el plano anímico
por su rival.
De entrada, Racing (conciente de sus propias limitaciones), fue
pura voluntad. Y así insinuó un leve dominio que
duró muy poco. Lentamente, Boca se fue apoderando de la
pelota y comenzó a manejarla mejor que su rival. Pero,
una vez más, Boca fue un equipo inofensivo. Porque manejar
la pelota no significa atacar. Este Boca tiene mucho la pelota,
pero ataca muy poco.
Así y todo, el xeneize se las ingenió para inquietar
a Migliore, quien en un par de ocasiones respondió de manera
magnífica.
Mientras, Racing supo esperar su momento. Dejó
que Boca haga su fulbito y cuando
tuvo su oportunidad no perdonó. Iban 16 minutos
del segundo tiempo. La defensa de Boca quedó completamente
desordenada, Ibarra llegó tarde al cruce, Cáceres
y Forlín quedaron totalmente desacomodados y Castromán,
de arremetida, aprovechó para poner el 1 a 0.
Enseguida, Battaglia vio la roja por doble amonestación.
Y Boca se quedó sin volantes de marca
en la cancha. Que un club como Boca tenga sólo tres
volantes defensivos en su plantel es un verdadero despropósito.
Pero la historia iba a continuar. Cuatro minutos después
del primer gol, llegó el segundo. Castromán encaró
a los dos centrales xeneizes (que salieron al choque en el mismo
momento) y la pelota le quedó a un Zuculini libre de marcas
que no tuvo problemas para someter a Abbondanzieri. Y siete minutos
después, fue Grazzini el que se encargó de sentenciar
el papelón: pelotazo cruzado desde la izquierda, Ramírez
que la peina sin inconvenientes ante Forlín, Grazzini que
aparece sin marcas y descoloca a Krupoviesa con un buen amague,
para luego batir al indefenso Abbondanzieri.
Afortunadamente, luego del tercer gol, Racing bajó
la persiana y Boca se salvó de recibir más
goles.
Luego de la derrota ante Vélez planteamos que Boca necesitaba
ganar los cuatro partidos que le quedaban para terminar este Torneo
de manera decorosa. Recién se jugaron los dos primeros
partidos y el objetivo ya no se podrá alcanzar. Y lo que
es peor, sólo si el xeneize gana los dos partidos que quedan,
podrá alcanzar la suma de 25 puntos al final de este torneo,
cifra que lo obliga a sumar alrededor de 40 puntos en el próximo
Torneo Apertura para asegurar su participación en la Copa
Libertadores 2010.
Este presente es resultado de un cóctel explosivo
del cual son responsables los dirigentes, el técnico y
los jugadores. Los dirigentes, por permitir que un DT que está
más afuera que adentro continúe dirigiendo al equipo,
por aquella historia de que en Boca no se despide a ningún
técnico, cuando en realidad a Ischia lo echaron y lo dejaron
seguir hasta el final del campeonato. El técnico, por no
tener la grandeza luego de fracasar rotundamente en este semestre.
Y los jugadores, porque a veces parecen estar pensando más
en sus vacaciones que en la obligación de sumar que tiene
Boca en estos partidos.
Boca necesita levantarse ahora mismo y parece que nadie se enteró.
Los hinchas seguimos esperando que reaccionen, aunque ya sea muy
tarde.
Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar
Desde 2005: Racing
no le ganaba a Boca desde el Clausura 2005. Aquella vez fue 1
a 0 y el gol lo hizo el uruguayo Marcelo Guerrero.