Con dos goles de Martín Palermo y otro de Rodrigo
Palacio, Boca goleó a San Martín de Tucumán,
en la Bombonera, por 3 a 0. Boca fue claramente superior a su
rival y ganó merecidamente. Con esta victoria, el xeneize
suma 19 unidades (quince menos que Lanús) y ocupa el decimocuarto
lugar en el Torneo Clausura. Ahora hay que ganar los tres partidos
que quedan, para no comprometer una futura clasificación
a la Libertadores 2010, para terminar el semestre de la mejor
manera y comenzar a renovar las esperanzas con vistas al nuevo
ciclo que se iniciará próximamente.
Le costó al xeneize imponer su fútbol en el comienzo
del partido. Y como San Martín apostaba a la cautela,
poco fútbol se vio en los primeros quince minutos de juego.
Pero a partir de ese momento, comenzaron a llegar las primeras
emociones. Primero, De Muner tomó de la
camiseta a Palermo, dentro del área. Pareció penal,
pero Brazenas lo ignoró. En seguida, Palacio apareció
sobre la derecha y sacó un remate cruzado que se fue cerca
del palo izquierdo del arco defendido por Marcos Gutiérrez.
Pero se sabe que hoy por hoy, la defensa de Boca no es
garantía. Y menos con esta versión
remendada. Así fue que Ibañez se escapó
sobre la izquierda y sacó un centro atrás que Matías
Urbano cabeceó, para que la pelota se estrelle contra el
palo izquierdo de Abbondanzieri.
A Boca no le sobraban las ideas en ataque. Por eso, Palermo intentó
simular un penal que Brazenas no compró, aunque tampoco
amonestó al delantero xeneize por simulación. El
xeneize continuaba exhibiendo una alarmante anemia ofensiva.
Y hasta pudo quedar en desventaja cuando De Muner
cabeceó en el área boquense y exigió una
notable reacción de Abbondanzieri, quien
con su pie izquierdo sacó la pelota al corner. Y en la
acción siguiente lo volvió a tener San Martín,
pero el cabezazo de Noce se fue apenas desviado.
Pero más allá de que este no sea el mejor momento
de Boca, jamás hay que descuidar a Palacio y a
Palermo. Cuando Boca pasaba ciertas zozobras, ambos
se encargaron de inclinar la balanza a favor del conjunto de Ischia:
sobre la izquierda, Palacio le ganó a Noce y sacó
un centro hacia el segundo palo, por dónde Palermo ingresó
para, de derecha, sentenciar a Gutiérrez. 1 a 0.
Así, de la mano de la dupla Pa-Pa, Boca se las
ingenió para superar un momento adverso del partido.
La llave la tenía Palacio, quien prevalecía
claramente sobre Noce, cada vez que se recostaba sobre
la izquierda. Pero también aparecía sobre la derecha:
tras una habilitación de Palermo, Palacio remató
y Gutiérrez respondió bien.
En el complemento, San Martín ya no se animó
a faltarle el respeto al xeneize y la tarde noche de Abbondanzieri
se hizo sumamente tranquila. Boca le bajó el ritmo
al partido y aceleró cuando se lo propuso.
Y cada vez que lo hizo, exigió al arquero visitante.
El primero en animarse fue Vargas, con un remate de larga distancia
que se fue apenas por sobre el travesaño. Roldán
intentó revertir la situación con el ingreso del
chileno Canío (delantero) por Anchén (volante).
Pero todo era de Boca. Y llegó el segundo:
aparición de Román sobre la izquierda, centro atrás,
rebote y toque al gol de Palacio (a la postre fue claramente la
figura de la cancha). Y también llegó el tercero,
dos minutos después: buena jugada colectiva con participación
de Román y Vargas, Gracián que profundizó
con Palermo con una linda habilitación y Martín
definió por sobre el cuerpo de Gutiérrez. 3 a 0
y asunto liquidado.
Muchos desean que este 2009 sea el último año
de la hegemonía xeneize. Por eso sirve
este triunfo. Porque sirve para darnos cuenta que aún
estamos vivos, que Rodrigo puede volver a ser Palacio,
que el Pato puede ser importante desde el arco, que Battaglia
no se rendirá jamás, que Vargas siempre dirá
presente y que Martín siempre la va a embocar.
Muchos se ilusionaron con vernos últimos.
Pero, más allá de todos los problemas, no
les vamos a dar el gusto. Porque el xeneize seguirá
siendo el único equipo del país que jamás
descendió ni salió último. Porque muy pronto
vamos a renovar la esperanza. Porque Boca
no morirá jamás.
Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar
Entre los más grandes:
Con sus dos goles, Martín Palermo llegó
a los 194 goles en torneos de AFA (160 en Boca y 34 en Estudiantes).
De esta manera, igualó al fenomenal Miguel Angel Brindisi
y ya está décimo en la historia de goleadores del
fútbol nacional.
La lista es la siguiente:
1) Arsenio Erico 293
2) Ángel Labruna 292
3) Herminio Masantonio 255
4) Manuel Pelegrina 231
5) José Sanfilippo 226
6) Ricardo Infante 217
7) Oscar Mas 215
8) Carlos Bianchi 206
9) Bernabé Ferreyra 206
10) Martín Palermo 194
11) Miguel Brindisi 194
12) Delfín Benitez Cáceres 192
Estadísticas: Gabriel Castelletti.