Boca
cayó 2 a 0 ante Vélez en el estadio José
Amalfitani. Hernán Rodrigo López y Jonatan Cristaldo
fueron los verdugos xeneizes. Con este resultado, Boca quedó
decimoséptimo en el Torneo Clausura, con sólo 16
unidades (15 menos que el líder Lanús) y continúa
redondeando la peor campaña de su historia (sólo
obtuvo el 35,55% de los puntos en juego). De esta manera, además,
se complica muchísimo la clasificación a la Libertadores
2010. Esta magra campaña, dejará al xeneize sin
margen de error para el Torneo Apertura, en el cual estará
prácticamente obligado a obtener el título para
clasificar al máximo certamen continental.
Una vez más, Boca volvió a ser un equipo deshilachado.
Con Forlín como volante central, una posición que
no le queda cómoda. Con una falta de creatividad ofensiva
exasperante. Con errores inconcebibles en la línea defensiva.
Y sin espíritu para buscar una victoria que ayude a hacer
menos dolorosa la vergonzosa eliminación en los octavos
de final de la Copa Libertadores.
Poco ocurrió en el discreto primer tiempo. Apenas dos
remates en los palos: uno de Cubero para Vélez, y otro
de Palermo para Boca. El xeneize mostraba sus ya habituales carencias
y el conjunto de Gareca no parecía ser un equipo que pelea
el campeonato.
En el complemento todo seguía por carriles similares a
los de la etapa inicial. Pero Cáceres quedó pagando
en defensa (una vez más y van...) y López definió
con categoría ante el inútil esfuerzo de Roberto
Abbondanzieri. Y un minuto después, amplió la ventaja
el local, a través de Jonatan Cristaldo. En un minuto,
ese castillo de naipes que hoy por hoy es Boca, se derrumbó
por completo. Y Forlín vio la roja. Y Vélez tuvo
tiempo para toquetear y arrimarse al tercer gol, que por suerte
no llegó.
Esta situación no se aguanta más: ¿Cómo
puede ser que Ischia no haya tenido la grandeza de renunciar luego
de sus estrepitosos fracasos en la Copa y en el Clausura? ¿Cómo
puede ser que dentro del club haya personas que ganan fortunas,
y que ante este difícil momento no sean capaces de tomar
las determinaciones que hay que tomar? ¿Cómo puede
ser que haya jugadores que mantengan su titularidad sólo
por portación de apellido, aún cuando su rendimiento
es muy malo? ¿Cómo puede ser que los jugadores de
Boca siempre lleguen más tarde a la pelota que su circunstancial
adversario? ¿Hasta cuando vamos a tener que soportar jugadores
que arrancan todas las jugadas como los dioses, y las terminan
absolutamente a todas mal? ¿Cómo puede ser que el
paraguayo Cáceres, de constantes discretos rendimientos,
siga siendo el n° 2 de Boca?
Es evidente que es necesaria una depuración del plantel:
hoy por hoy, los únicos que dignifican la azul y oro son
Vargas, Battaglia y Palermo.
Luego del partido, se supo que Carlos Ischia dejará de
ser el DT de Boca, pero recién cuando finalice el Torneo
Clausura: otro despropósito. Boca necesita imperiosamente
vencer en los cuatro partidos que le quedan en el campeonato.
¿Con que compromiso puede encarar Ischia esos cotejos?.
No podemos esperar hasta julio. Boca necesita levantarse hoy mismo.
El Director Deportivo debe actuar en consecuencia. Una persona
que gana fortunas no puede prescindir de dar su opinión
simplemente porque es amigo del técnico. Se le pagan fortunas
para que opine y aconseje. En este difícil momento
que vive Boca, no puede mirar para otro lado.
Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar