Boca y River igualaron 1 a 1 en la Bombonera. Martín
Palermo, con un hermoso zurdazo desde 25 metros, abrió
el marcador para el xeneize. Pero la ventaja sólo duró
9 minutos, hasta que Gallardo igualó con otro golazo, este
de tiro libre. Boca fue el que más buscó la victoria,
y siempre jugó pensando en el arco de enfrente. Pero le
faltó continuidad en ataque para complicar a Vega. En el
complemento, Boca siguió con esa actitud y se encontró
con el golazo de su capitán. Parecía que River no
tenía manera de igualar las acciones, pero se encontró
cun un tiro libre que Gallardo supo aprovechar. De esta manera,
el xeneize, que suma 12 unidades, quedó a diez puntos del
líder Vélez y se despidió definitivamente
del campeonato, ya que para tener alguna aspiración, prácticamente
tendría que ganar todos los partidos que quedan. Por su
parte, River se fue feliz con el punto, que si bien no le sirve
para acercarse al pelotón de candidatos que integran Vélez,
Lanús y Colón, si le es útil para su lucha
por no ser el peor equipo de la temporada, privilegio
que disputa con Rosario Central (de no existir los promedios,
River estaría en zona de descenso directo).
Una vez más, Boca fue el equipo que salió a atacar
en el superclásico. River salió decidido a aguantar
y plantó un 4-4-1-1, en el cual Fabbiani, lejos de jugar
como delantero, apareció parado delante de la línea
de cuatro que formaban Bou, Domingo, Ahumada y Gallardo. Logicamente,
la primera ocasión la tuvo Boca: centro desde la derecha
de Ibarra y Palermo que no la alcanza a desviar. En seguida, Vega
le tapó un mano a mano a Gaitán, quien entraba sin
marcas sobre la izquierda.
Boca prácticamente no abandonó el pressing
en el primer tiempo. Y así, tuvo el dominio territorial
de las acciones. Pero le faltó resolución
de tres cuartos de cancha para arriba. Le faltó
patear más al arco de Vega. River se dedicó a acumular
gente en el fondo y así, a Boca se le hizo difícil
encontrar posiciones de remate.
Así, hubo que esperar hasta los 34 para volver a inquietar
a Vega. Un remate de Battaglia se desvió en Villagra, y
se fue apenas por sobre el travesaño. En el área
de enfrente, reinaba la tranquilidad, a partir de la enorme
capacidad de Fabbiani para perder casi todas las pelotas que le
llegaron.
A los 37, volvió a llegar Boca. River no supo aprovechar
una pelota parada en ofensiva y Nico Gaitán inició
la contra sobre la derecha. La jugada terminó con un centro
y un cabezazo de Pacio a las manos de Vega.
En el complemento, la historia fue similar. Boca buscaba
y River mantenía su actitud cautelosa. Y a los
14 minutos llegó el desequilibrio. Palermo recibió
la pelota a 25 metros del arco, se acomodó y sacó
un violento zurdazo que se metió sobre el palo derecha
de Vega. Golazo.
Cuatro minutos después, lo tuvo Palacio, quien ante la
marca de Villagra enganchó hacia adentro y sacó
un zurdazo que se fue por arriba del travesaño. Vega ya
era la figura de River, y Fabbiani el gran ausente. Sólo
se lo vio cuando Gorosito lo reemplazó por Buonanotte.
Hasta ahí, River no había hecho nada. Ni siquiera
había llegado sobre el arco de Abbondanzieri. Pero Gallardo,
que casi no la había tocado, aprovechó un tiro libre
desde la puerta del área grande para establecer el 1 a
1.
Ahí, vino lo peor de Boca. River buscaba con los ingresados
Rosales y Buonanotte. Y a los 33, Falcao se lo perdió increíblemente,
definiendo desviado ante un Abbondanzieri que había quedado
totalmente descolocado.
Boca sintió el golpe del empate y ya no volvió
a encontrarse con el partido. Todo era pelotazo para que la cabeza
de Palermo la baje. Y así, no se inquietó más
a Vega y el partido se terminó.
Del lado de River se vio alguna sonrisa. Y Boca, que hizo el
gasto durante casi todo el partido, se fue cabizbajo. El Clausura
quedó lejos. El superclásico se escapó. Ahora
hay que conquistar América.
Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar
No
te pierdas la galería de fotos del superclásico
(Por Lucas Vandoni y Gabriel Castelletti)
Yo te ví último:
Por si alguien aún no se enteró, en el glorioso
Apertura 2008 Boca fue campeón y River último. Y
el superclásico fue una linda ocasión para celebrarlo.
Así, fue que se vieron miles de menciones sobre esa histórica
situación, por toda la Bombonera. Nunca lo vamos
a olvidar...
El papá de River:
Palermo ya le convirtió 7 goles oficiales a River: uno
en el Apertura 97, uno en el Clausura 98, uno en el Clausura 99,
uno en la Libertadores 2000, uno en el Apertura 2000, uno en el
Clausura 2006 (de penal), y ahora este, el séptimo, golazo
por el Clausura 2009.
Empate en Reserva:
En el preliminar, Boca fue más y buscó la victoria,
pero no pudo quebrar al arquero visitante, Mariano Barbosa, y
el partido terminó 0 a 0. En Boca jugó 45 minutos
el uruguayo Alvaro González.
Dos que debutaron: Juan
Daniel Forlín y Pablo Mouche (jugó los últimos
15 minutos en lugar de Palacio) disputaron su primer superclásico.
¿El último del Negro?:
En la semana, Hugo Ibarra afirmó que este podría
ser su último superclásico. Y si bien no se pudo
despedir con una victoria, su balance ante las gallinas
es favorable: 13 clásicos disputados, 5 victorias, 6 empates
y sólo 2 derrotas. Además hizo un golazo, en el
3-0 del Clausura 2001.
Figueroa internado:
Lucho fue internado antes del superclásicio por unos cólicos.
El lugar que iba a ocupar en el banco de suplentes quedó
para Lucas Viatri.
Nos quedamos con las ganas:
Cristian Fabbiani había prometido un festejo especial si
le metía un gol a Boca. Pero nos quedamos con las ganas.
No sólo no vimos el festejo, tampoco lo vimos en la cancha.
El gran ídolo millonario, perdió
prácticamente todas las pelotas que disputó. Su
actuación fue paupérrima y Gorosito lo reemplazó
a los 20 minutos del segundo tiempo.
Otra de Fabbiani:
Un cartel en la Bombonera rezaba: "Fabbiani,
vas a ir a Japón a hacer sumo". Muy
ingenioso, y ...muy real.
Tres superclásicos sin perder:
Si bien el xeneize no pudo vencer a River, ahora suma
tres clásicos invicto, con dos victorias y esta igualdad.
Además, River no se alza con la victoria en la Bombonera
desde el 2004, hace ya cinco años.