Boca sigue sin encontrar el rumbo en el Torneo Clausura.
Esta vez empató 1 a 1 con Godoy Cruz en la Bombonera. Osvaldo
Fabián Nicolás Gaitán puso en ventaja a los
xeneizes, pero Leandro Caruso igualó en el complemento
con un golazo. El xeneize volvió a tener una irregular
actuación, alternando buenos pasajes con otros muy flojos.
Por su parte, el conjunto mendocino jugó con inteligencia
y terminó haciendo un buen negocio en la cancha de Boca.
Con este resultado, el xeneize (11 unidades) quedó a siete
puntos del líder Lanús, que vapuleó al Independiente
del debutante Américo Gallego por 5 a 1.
Boca estaba obligado a ganar para continuar cerca de los punteros.
Y como siempre pregona su DT, salió decidido a buscar los
tres puntos, con un esquema -en la teoría- muy ofensivo:
Chávez por derecha, Battaglia solito en el centro, Gaitán
por izquierda y Riquelme como conductor, más la dupla Palermo
- Figueroa en el ataque.
Si bien de a ratos la etapa inicial fue de ida y vuelta, Riquelme
se mostró bastante activo en ese primer tiempo y de a poco,
el xeneize comenzó a dominar campo y pelota, más
allá de haber sufrido con algunos ataques del Tomba en
el comienzo del partido.
Pero Boca sintió muchísimo la falta de un delantero
que jugara por afuera. Y se repetía buscando casi siempre
por el centro, dónde chocaba con la sólida defensa
visitante.
Así fue como una de las primeras veces en que el xeneize
buscó sobre la banda derecha, llegó la apertura
del marcador: Palermo intentó un pase hacia el centro,
pero la pelota se desvió en un defensor visitante y le
quedó a Gaitán, quien con un zurdazo cruzado, al
segundo palo, estableció el 1 a 0 parcial.
En el arranque del segundo tiempo llegó una jugada clave:
Lucho Figueroa desperdició una clara ocasión para
poner el 2 a 0. Y se cumplió el viejo refrán: los
goles que errás en el arco de enfrente, te los convierten
en el propio. Godoy Cruz dejó de lado la timidez y se animó
a atacar. Y Caruso, con un golazo, pegándole desde la puerta
del área, venció a Abbondanzieri, para establecer
una igualdad que -nobleza obliga- era merecida para el equipo
de Cocca.
Luego, estuvo para cualquiera. Krupoviesa se lo perdió
al cabecear desviado un tiro libre de Riquelme y no pudo aprovechar
la mala salida del arquero Ibáñez. Y los mendocinos
también contaron con un par de opciones de gol como para
quedarse con los tres puntos.
El rendimiento de Boca preocupa. Hoy
por hoy, el equipo no es protagonista estelar del Torneo, tal
como lo exige su historia y su camiseta. Eso queda para el Lanús
de Zubeldía, el Colón de Mohamed y el Vélez
de Gareca. Hasta el deshilachado River de Gorosito suma tres unidades
más. El xeneize ya está a siete unidades de Lanús.
Pero su peor enemigo es la irregularidad. Ya sea dentro de un
mismo partido, como en la campaña que está desarrollando:
aún ni siquiera logró encadenar dos
victorias consecutivas. También preocupa
la poca eficacia ofensiva: sólo convirtió 9 goles
(1,12 por partido) y la endeblez defensiva: 8 goles en contra
(1 por partido).
Boca perdió la frescura dentro del campo de juego. E Ischia
no le encuentra la vuelta a un equipo que -salvo algunos momentos
frente a Argentinos- nunca jugó bien el lo que va del Clausura.
¿Esto es Boca?. El superclásico está a la
vuelta de la esquina y hay que mejorar en forma urgente.
Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar