Boca empató con Tigre. Fue 0 a 0 en Victoria.
Fue un cotejo deslucido en el cual el xeneize hizo muchos más
méritos que su rival para quedarse con el triunfo. Un triunfo
que bien mereció obtener, más aún si se tiene
en cuenta que Federico Beligoy anuló por offiside un tanto
legítimo de Luciano Figueroa, en la etapa complementaria.
El xeneize tuvo la iniciativa a lo largo de todo el partido, actitud
que profundizó en el segundo tiempo. El equipo de Ischia
fue el equipo que atacó y el que buscó la victoria.
Normalmente, en fútbol, gana el equipo que hace un gol
más que su rival. No fue esta la ocasión, ya que
si bien Figueroa logró vencer la resistencia de Daniel
Islas, por un error grave de la terna arbitral -que sancionó
una inexistente posición adelantada- se vio privado de
obtener los tres puntos. Con este resultado, el xeneize suma diez
unidades y está a cinco del líder Lanús que
fue goleado por Huracán por 3 a 0.
A lo largo de todo el partido, Boca dibujó una superioridad
nítida, imponiendo una fisonomía de equipo serio.
Con Battaglia deglutiéndose al estático Martín
Morel y además manejando todo desde el medio. Con Roncaglia
y Forlín transmitiendo seguridades totales atrás.
Con Gaitán, intermitente, pero determinante y distinto
cada vez que se insertaba en el partido.
Con mayor o menor profundidad, Boca siempre controló el
desarrollo. Como si no hubiera jugado entre semana por la Libertadores.
Como si no sintiera la temperatura agobiante. Como si fuese Tigre
el equipo que afronta una doble competencia. Fue llamativo lo
del equipo de Cagna: apenas asustó de verdad con un tiro
de Lázzaro, desde afuera del área, que Abbondanzieri
sacó al corner.
Si Boca no ganó fue porque Figueroa no definió
lo que supo buscar. Le sobró movilidad, astucia, pero el
arco se le cerró: primero, eludió a Islas y su tiro,
con el arco vacío, dio en el travesaño; luego, el
arquero se la sacó al corner; y al ratito, la mandó
por arriba. No era el domingo de Figueroa. Quedó claro
a los 15m de la etapa final, cuando le anularon un gol válido:
estaba habilitado tras un toque de Gracián a lo Riquelme.
En la previa al partido, Ischia eligió jugar con un doble
9. Pudo ganarlo así, pero -vaya paradoja- Boca no triunfó
porque careció de gol. Y por el legítmo gol que
el línea Diego Romero le anuló a Figueroa.
El empate, si bien le sirvió al xeneize para descontarle
un punto a Lanús, tuvo sabor a poco para el xeneize. Porque
jugó bastante bien y fue claramente superior a su rival.
Porque hizo un gol que debió ser el de la victoria. Sí,
porque Boca ganó, pero empató...
Tigre
0
Boca
Juniors 0
Torneo
Clausura 2009. 7ma. fecha.
Jugado el domingo 22 de marzo.
Tigre: Daniel Alejandro
Islas (7); José Armando San Román (4), Pablo Ezequiel
Fontanello (6), Norberto Javier Paparatto (5) (39m ST, Cristian
Damián Leyes), Rodolfo Martín Arruabarrena (5);
Sebastián Rosano (5) (23m ST, Sebastián Rusculleda),
Diego Rafael Castaño (5), Matías Alejandro Giménez
(5); Martín Gerardo Morel (4) (31m ST, Rubén Botta);
Carlos Luna (4), Leandro Lázzaro Liuni (4).
Suplentes:Luis Emanuel Ardente, Lucas Oviedo, Guillermo
Suárez, Leonel Altobelli.DT:
Diego Cagna.
Boca:
Roberto Abbondanzieri (6); Hugo Benjamín Ibarra (6), Facundo
Roncaglia (7), Juan Daniel Forlín (7), Juan Krupoviesa (6);
Fabián Andrés Vargas (6) (31m ST, Exequiel Benevídez),
Sebastián Alejandro Battaglia (7), Osvaldo
Fabián Nicolás Gaitán (6) (27m ST, Pablo Mouche);
Leandro Gracián (5); Luciano Figueroa (6) (27m ST, Rodrigo
Palacio), Martín Palermo (c) (5).
Suplentes:
Josué Ayala, Ezequiel Muñoz,
Damián Rodrigo Díaz, Lucas Viatri. DT:
Carlos Luis Ischia.