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Boca sumó su segunda derrota consecutiva
al caer 1 a 0 ante Lanús en el Sur. Eduardo Salvio anotó
el gol de los locales, cuando sólo iban tres minutos de la
etapa inicial. El gol tempranero le falicitó las cosas al
equipo de Zubeldía, que justificó el resultado en
ese primer tiempo. En el complemento, Boca monopolizó la
pelota y se jugó cerca del arco defendido por Bossio, pero
al igual que ante el Deportivo Cuenca, al xeneize no se le cayó
una sola idea y prácticamente no inquietó al arquero
local. Ni los ingresos de Palermo, Gaitán y Viatri fueron
suficientes para cambiar el panorama y Boca sumó su segunda
derrota en tres partidos.
Lanús se encontró rápidamente
en ventaja. Corrían sólo tres minutos de juego cuando,
tras una jugada que armaron Menéndez y Ledesma, Salvio anticipó
a Roncaglia y dejó sin chances a Abbondanzieri.
El equipo de Zubeldía era superior al xeneize.
Y a los 13m casi se encuentra con el segundo, cuando Valeri hizo
pasar de largo a Roncaglia y su remate se estrelló contra
el palo derecho de Abbondanzieri.
Boca no encontraba la pelota. Pero paradójicamente
Noir estuvo cerca del empate: tras un pase en profundidad de Ibarra,
Tito quedó mano a mano ante Bossio, quien tapó
el remate del joven delantero xeneize.
A esa altura del partido (18m del PT), el xeneize
ya daba claras evidencias de que extraña a Jesús Dátolo.
Pero no tanto por lo que podía aportar el zurdo volante,
sino porque su salida del equipo terminó implicando un cambio
de esquema táctico. Porque ante la falta de un volante con
recorrido sobre la izquierda, Ischia se vio obligado a implementar
un 3-4-1-2, con Ibarra y Krupoviesa actuando prácticamente
como volantes.
Por la riqueza de su plantel, no hay dudas de que
el equipo va a adaptarse a ese dibujo táctico. Pero, hoy
por hoy, el xeneize está padeciendo la adaptación
al nuevo esquema, necesario por la carencia de un volante izquierdo
con ida y vuelta, de un Dátolo. Con Battaglia más
recostado sobre ese sector y con Krupoviesa o Morel cumpliendo la
función de lateral - volante, seguramente Boca va a lograr
cubrir el vacío que dejó el ahora jugador del Napoli.
Pero Boca está realizando la variante táctica
a destiempo. Hace años que viene jugando con un esquema 4-3-1-2.
Incluso, jugó de esa manera en el verano. Y ahora, está
padeciendo la urgencia de tener que armar una nueva estructura con
el Torneo en marcha.
La otra clave de la derrota xeneize en el Sur está
dada por la falta de generación de fútbol en el mediocampo.
Y la prueba más contundente de esto es que ante Lanús,
Vargas y Battaglia, los volantes de contención, fueron los
más claros a la hora de manejar la pelota. De ahí
para adelante, poco y nada: intermitencias de Gracián, discontinuidad
del recién retornado Palacio y un flojo rendimiento de Noir.
Así y todo, el xeneize se las arregló
para a los 37m inquietar a Bossio con una media-vuelta de Gracián.
Eso sí, no le alcanzó para disimular su falta de peso
en el área rival.
En la etapa complementaria, Boca intentó
asumir el protagonismo del partido, tal como las circunstancias
se lo exigían. Tras una proyección de Ibarra, Vargas
habilitó a Gracián con un tacazo magistral, pero el
Tano remató por encima del travesaño.
Parecía que se venía Boca. Más
aún cuando, acertadamente, Ischia decidió los ingresos
de Nico Gaitán por Gracián y de Palermo por Viatri.
Pero sólo alcanzó para monopolizar la pelota y el
dominio territorial de las acciones. Porque la pelota prácticamente
no le llegó a Palermo y casi no se inquietó a Bossio.
A pesar de dominar la posesión de la pelota,
el xeneize apenas se arrimó tres veces al arco rival: primero
a través de Roncaglia, quien remató cerca; luego con
un mano a mano ante Bossio que Viatri desperdició; y por
último con un cabezazo de Palermo que se fue cerca.
Así, el xeneize terminó evidenciando
que es un equipo con pocas ideas ofensivas,
al menos en este inicio de semestre. Y ha comenzado a perder puntos
que pueden doler mucho al final del Torneo. Como ya lo mencionamos
luego de la victoria en Jujuy, en el Clausura es vital sumar la
mayor cantidad de puntos antes del comienzo de los enfrentamientos
mano a mano de Copa Libertadores. Y en estas tres fechas inciales,
el xeneize sólo sumó tres puntos de nueve posibles.
Hay que mejorar los circuitos ofensivos del equipo y hay que empezar
a sumar de a tres. Cuanto antes.
Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar
Battaglia, suspendido:
Ante Lanús, Sebastián llegó a la quinta amarilla
por lo que no podrá jugar en la próxima fecha ante
Huracán.
Palacio, otra vez
con molestias: Corrían 30 minutos del segundo
tiempo cuando Rodrigo Palacio se tomó la zona del pubis y
debió ser reemplazado por Viatri. En la semana se sabrá
si se resintió de la pubialgia o si sufre otra dolencia. |