Una victoria que no contagia

Con un solitario gol de Rodrigo Palacio, Boca debutó en la Copa Libertadores con una victoria, 1 a 0 sobre el humilde Deportivo Cuenca en la Bombonera. Más allá del triunfo, fue muy pobre lo exhibido por el equipo de Ischia. Tuvo la pelota durante gran parte del desarrollo del juego, pero no la manejó bien, generó poco peligro en el arco rival y pudo sostener la victoria gracias a la pasividad del rival a la hora de atacar. Martín Palermo reemplazó a Lucas Viatri en la etapa complementaria y anotó de cabeza un gol legítimo, mal anulado por el juez brasileño Paulo César Oliveira, a instancias del juez de línea, quien marcó un off-side inexistente.

A priori, el partido ante el conjunto ecuatoriano se presentaba como una buena oportunidad para ganar jugando bien y hasta por una buena diferencia en el marcador. Pero Boca sólo logró lo primero: obtener los tres puntos en su debut copero.

Pero Esto es Boca y las exigencias son las mayores. Por eso, ningún integrante de la familia boquense se fue feliz de la Bombonera. Porque el equipo rindió muy por debajo de sus posibilidades. Y hasta se terminó sufriendo ante un conjunto inofensivo, que a pesar de todas sus limitaciones hasta estuvo cerca de alcanzar un empate con el mano a mano que el brasileño Texeira desperdició ante la buena intervención de Abbondanzieri a los 25m del ST.

Nada había ocurrido en el partido cuando el xeneize logró ponerse en ventaja: en posición de número ocho, Riquelme ejecutó un tiro libre tocando corto con el colombiano Vargas. Este buscó habilitar al propio Román, quien picaba en profundidad hacia el área visitante. Pero un defensor ecuatoriano despejó a medias, la pelota le quedó a Palacio y Rodrigo sentenció al arquero visitante con un derechazo que, antes de entrar, dio en el travesaño, casi sobre el ángulo derecho.

De acuerdo a las especulaciones previas, Boca comenzaba a edificar la goleada. Pero las especulaciones sólo quedaron en eso. Porque mientras el equipo de Ischia se dedicó a los toques intrascendentes y carentes de profundidad, el conjunto ecuatoriano jamás exhibió síntomas de sentirse incómodo con el 1 a 0 adverso. Hasta dio la sensación de que los dirigidos por el argentino Duró vinieron con la intención de lograr irse de la Bombonera sin sufrir una goleada.

En ese contexto, el partido se jugó a un ritmo cansino y se hizo muy aburrido. El xeneize tuvo una actitud demasiado piadosa para con su rival, que durante gran parte del partido ni siquiera insinuó la posibilidad de hacer daño en ataque.

Sólo Rodrigo Palacio, con su falta de fútbol a cuestas, buscó inquietar a la retaguardia visitante. Y mientras el Cuenca se dedicaba a hacer sombra, Boca apostó a la tranquilidad, pero terminó en el peligroso límite del fulbito: toque intrascendente y sin profundidad.

Así, el xeneize arrancó la etapa complementaria con la necesidad de resolver el partido. Pero le costó horrores encontrar el camino para llegar a ese propósito. El partido se fue deshaciendo cada vez más y ya no parecía un compromiso de Copa Libertadores. Más bien se asemejaba a una práctica de fútbol con público.

Ischia observó la necesidad de introducir variantes y decidió el ingreso de Nico Gaitán en reemplazo de Mouche, desarmando de esa manera el esquema 4-4-3 inicial. Y siete minutos después mandó a la cancha a Palermo, como para sacudir un poco la modorra que se había instalado en el estadio.

Al menos, bastó para saber que la capacidad goleadora de Martín está intacta. Porque dos minutos después de su ingreso, Palermo cabeceó sobre el primer palo un centro que llegó desde la derecha y batió al descolocado arquero visitante. Gol legítimo que el juez brasileño anuló por un off-side inexistente, privando al Titán de celebrar su gol 195 con la azul y oro.

El balance, desde el resultado, es positivo. Pero el xeneize continúa con déficit futbolístico, el mismo que exhibió en los compromisos ante Gimnasia de Jujuy y ante Newell´s, por el Torneo Clausura. Boca no contagió. Apenas Vargas transmitió algo desde la entrega, además de lo ya expuesto sobre Palacio. Si hasta se sufrió con aquella incursión ofensiva de Texeira, cuando promediaba el segundo tiempo, y que Abbondanzieri supo resolver muy bien.

Lo concreto es que Boca no arrancó las competencias oficiales en buen nivel. Y los próximos compromisos servirán para saber si ante el Deportivo Cuenca se jugó al trotecito o si el xeneize está preso de algunas limitaciones futboleras. Este equipo puede -y debe- brindar mucho más de lo que exhibió en la primera noche de Copa del 2009.

Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar

Riquelme, flojo: No fue buena la actuación de Juan Román Riquelme ante los ecuatorianos. Nunca logró tomar las riendas del equipo y del partido. Además, le costó encontrarse con la pelota y sólo esporádicamente logró juntarse con los tres delanteros que Ischia mandó a la cancha desde el arranque.

Se lesionó Morel: cuando faltaban 10 minutos, una pelota dio en su rodilla y en principio le habría causado un esguince, por lo que podría estar 20 días inactivo. En su reemplazo ingresó Krupoviesa, quien no jugaba en la Bombonera desde el 2 de diciembre de 2007, cuando Boca igualó 1 a 1 con Lanús, que aquella tarde se consagró campeón.

 

Boca Juniors 1
Deportivo Cuenca (Ecuador) 0
Copa Libertadores 2009. 1era. fecha, 2da. fase.
Jugado el martes 17 de febrero.

Boca: Roberto Abbondanzieri (6); Hugo Benjamín Ibarra (c) (5), Facundo Roncaglia (5), Julio César Cáceres (6), Claudio Morel Rodríguez (5) (36m ST, Juan Krupoviesa); Fabián Andrés Vargas (6), Sebastián Alejandro Battaglia (5); Juan Román Riquelme (4); Rodrigo Palacio (6), Lucas Viatri (4) (18m ST, Martín Palermo), Pablo Mouche (5) (11m ST, Osvaldo Fabián Nicolás Gaitán (5)).

Suplentes: Josué Ayala, Ezequiel Muñoz, Leandro Gracián, Ricardo Noir. DT: Carlos Luis Ischia.
Cuenca: Carlos Morán (5); William España (5), Bernardo Chila (4), Norberto Orrego (5), Juan Guerrón (4); Mauricio Hurtado (4) (30m ST, John García), Giancarlo Ramos (c) (4), José Granda (5) (15m ST, Holger Matamoros (4)), Juan Carlos Paredes (5); Rodrigo Texeira (6) (30m ST, Edison Preciado), Ismael Villalba (3).
Suplentes: Cristopher Alvarez, Marco Quiñonez, Marlon Moreno, Christian Cordero. DT: Guillermo Duró.
Gol: 12m PT, Rodrigo Palacio.
Amonestados: Battaglia (BJ); Hurtado (DC).
Incidencias: No hubo.
Arbitro: Paulo César Oliveira (5).
Cancha: Boca Juniors.

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