Pese a perder 1 a 0 ante Tigre, que aprovechó
un error garrafal de Javier García para quedarse con la
victoria, Boca se consagró campeón del Torneo Apertura
2008. De esta manera, el xeneize obtuvo su vigésimo tercer
título en la era profesional del fútbol argentino.
Lázzaro, de cabeza, hizo el gol de Tigre.
Sobre el final, fue expulsado Rodrigo Palacio por protestar.
El título, si bien no se obtuvo con un fútbol brillante,
tiene un sabor muy especial para el xeneize, ya que durante este
semestre debió sortear los más numerosos y variados
inconvenientes, desde las permanentes lesiones de sus jugadores
(algunos fundamentales como Palacio y Palermo), hasta el fallecimiento
del presidente Pedro Pompilio. Además el título
tiene el sabor incomparable de ver al rival de toda la vida terminando
en la última posición.
El título del Apertura 2008 es el decimooctavo
que obtiene Boca Juniors desde 1998. Sebastián Battaglia
fue la figura del campeón y se dio el gusto grande de convertirse
en el jugador más campeón de la historia del club,
junto a Guillermo Barros Schelotto, a quien se le computa la Recopa
2006 aunque no jugó ni un sólo minuto. Por su parte,
Carlos Ischia terminó redondeando un muy buen año
y se ganó la aprobación del hincha y de los dirigentes
para continuar siendo el DT durante el 2009. Cabe recordar que
el xeneize ya se había adjudicado la Recopa en agosto pasado,
ante Arsenal.
Como frutilla del postre, varios juveniles surgidos de
Casa Amarilla tuvieron una participación preponderante
en este campeonato, tales los casos de Cristian Chávez,
Lucas Viatri (el goleador del equipo), Facundo Roncaglia, Ricardo
Noir, Nico Gaitán, Juan Forlín y Pablo Mouche.
Respecto del partido, Boca fue más en varios tramos del
mismo. Buscó jugar cerca del arco defendido por Ardente
y manejó más y mejor la pelota. Tigre no fue ni
por asomo el equipo que tan buena imagen había dejado en
las 19 fechas del campeonato. En largos lapsos del juego, el equipo
de Cagna lució apurado, casi con desesperación e
impreciso. Por su parte, Boca jamás perdió la calma.
Figueroa pudo inaugurar el marcador a los 20m PT, pero el debutante
Ardente respondió muy bien. El partido no era bueno, el
trámite se hacía cada vez más cansino y el
negocio lo hacía Boca. El xeneize volvió a inquietar
a los 37m, cuando Gracián habilitó a Dátolo,
quien cuando se iba sólo al gol, adelantó mucho
la pelota y la jugada terminó sin riesgo para el arquero
del conjunto de Victoria.
Al inicio del complemento, Alvaro González reemplazó
al lesionado Dátolo y Boca salió a jugar los ultimos
45 minutos del año con sólo cuatro jugadores que
eran titulares al comienzo del semestre (Ibarra, Cáceres,
Morel Rodríguez y Battaglia).
En el complemento, el partido siguió sin tener vuelo futbolístico.
Es que Tigre jamás tuvo la firme convicción de buscar
la victoria para ser el campeón. Mientras, Boca hacía
su negocio. Defendía con orden y sólo arriesgaba
cuando era necesario.
Todo indicaba que el xeneize se encaminaba a una consagración
muy tranquila. Pero como no podía ser de otra manera, terminó
sufriendo muchísimo. Porque Javier García se dejó
anticipar por Leandro Lázzaro, quien cabeceó al
gol, cuando absolutamente nadie se imaginaba un gol de Tigre.
Quedó la sensación que Boca afrontó los
tres últimos partidos decisivos sin arquero. Porque García
cometió dos errores importantes ante Colón, se comió
un gol ante San Lorenzo y ante Tigre volvió a repetir la
historia. Por eso, Carlos Ischia decidió su reemplazo y
Josué Ayala tuvo la oportunidad de debutar y jugar los
últimos 20 minutos del partido. Afortunadamente, el juvenil
respondió con seguridad y el título jamás
corrió peligro.
Luego llegó la hora de festejar. De tributarle el logro
a Pedro. De desahogarse por tanto inconveniente encontrado.
De gozar por el archirrival en desgracia. Del festejo loco de
la figura, Sebastián Battaglia, junto a La 12. De la alegría
del desequilibrante Riquelme junto a su hijo. Del festejo descontrolado
de los más jóvenes. Y del recuerdo para los lesionados
Palermo y Paletta. Cómo para no gozarlo toda
la vida...
Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar