En la Bombonera, Boca le ganó a Colón
por 3 a 2 y ahora deberá jugar un triangular desempate
con San Lorenzo y Tigre para definir al campeón del Torneo
Apertura 2008. Los tres equipos terminaron igualados en 39 unidades.
Luciano Figueroa (2) y Juan Román Riquelme, fueron los
goleadores xeneizes. Para el sabalero descontaron Nicolás
Torres y Lucas Valdemarín. Boca jugó un muy bien
primer tiempo y logró ponerse tres goles arriba, pero en
el complemento se desdibujó y terminó sufriendo
un partido que en algún momento pareció liquidado.
Finalmente, Tigre (que venció a Banfield) y San Lorenzo
(a Argentinos en La Paternal) acompañarán al xeneize
en un triangular desempate que no se daba desde 1968.
Fue una tarde intensa la que se vivió en la Bombonera.
Rápidamente llegó desde La Paternal la noticia de
que San Lorenzo se había puesto en ventaja ante Argentinos.
Y el cuervo, por dos minutos, fue el campeón. Porque cuando
corrían sólo 9 minutos de juego en el Alberto Armando,
Riquelme inició un avance y abrió hacia la derecha
para el ingreso de Vargas. El colombiano sacó un buen centro
y Figueroa, entrando por el centro del área, sacó
una volea que Pozo no pudo detener. El xeneize estaba obligado
a ganar y rápidamente logró ponerse en ventaja.
Boca no se conformó con la ventaja inicial y cuatro minutos
después alcanzó el 2 a 0. Battaglia (otra vez vital
en el mediocampo) recuperó una pelota y jugó con
Dátolo quien aparecía sobre la izquierda. Jesús
tocó hacia el corazón del área, por dónde
entraba Riquelme, quien con un toque suave estableció el
2 a 0.
El xeneize ejercía una presión sofocante sobre
la salida de Colón y era amo y señor del partido.
Se imponía en todos los sectores del campo de juego y estaba
dos goles arriba. El tercero pudo llegar a los 24m, pero el remate
de Román, desde un ángulo muy cerrado, dio en el
palo derecho del arco defendido por Pozo. Ya no estaba en la cancha
el Pampa Calvo, quien se lesionó y debió ser reemplazado
por Roncaglia.
El dominio de Boca a esa altura del partido ya era enorme y a
nadie le extrañó la llegada del tercer gol: Dátolo
sacó un centro desde la izquierda, no pudo Pozo, tampoco
Aguilar y Figueroa sólo tuvo que desviarla para establecer
el 3 a 0, que parecía ser el gol de la tranquilidad para
el equipo de Ischia.
Y cómo no iba a estar tranquilo el xeneize si cada vez
que Colón intentaba cruzar la mitad de la cancha se encontraba
con jugadores como Vargas, Battaglia y Forlín que parecían
verdaderos leones cada vez que tenían que ir a buscar una
pelota. A los 34m, Boca tuvo el cuarto, pero Pozo logró
desviar el cabezazo de Vargas por sobre el travesaño. Colón
parecía aturdido por el dominio boquense. Mientras, desde
Victoria llegaba la noticia del gol de Tigre. Corrían 37m
del partido de Boca y ya había triangular desempate.
Pero si hay algo que no logra conseguir este Boca es tranquilidad.
Siempre se encuentra con algún obstáculo. Y cuando
parecía que se iba sin problemas al descanso, un cabezazo
de Valdermarín dio en el palo. El propio delantero sabalero
continuó la maniobra y sacó un centro desde la izquierda.
La pelota le quedó a Nicolás Torres quien sacó
un zurdazo cruzado al segundo palo que hizo inútil la estirada
de Javier García y estableció el 3-1.
Apenas comenzó el segundo tiempo, Valdemarín se
encargó de hacerle saber al xeneize que la historia no
iba a ser tan fácil, con un cabezazo que se estrelló
en el palo. Boca ya mostraba sus habituales problemas con el juego
aéreo defensivo y cada centro al área boquense era
un sufrimiento.
Y por esa vía Colón alcanzó el segundo descuento.
Iban 7m cuando desde la derecha cayó un centro sobre el
área de García, el juvenil arquero xeneize falló
al intentar descolgar y Vademarín no tuvo más que
empujarla para poner el 3 a 2.
Boca podría haber resuelto la historia, pero Laverni se
equivocó al anular un gol de Dátolo (estaba prefectamente
habilidado), tras una asistencia de Riquelme.
Ischia decidió mover el banco de suplentes y sacó
al voluntarioso Viatri, de aceptable partido hasta ese entonces,
para darle pista a un Rodrigo Palacio que no tuvo gran incidencia
en los treinta minutos que jugó.
El xeneize ya había pasado de la tranquilidad a la desesperación.
Es que un gol del sabalero dejaba al equipo de Ischia sin chances
de campeonar. Para colmo, el paraguayo Cáceres falló
en defensa y Colón casi alcanza la igualdad.
Boca lucía desdibujado respecto de la imagen brindada
en la etapa inicial. Sin embargo, Colón casi nunca logró
inquietarlo. A los 27m, Ibarra estrelló un remate en el
travesaño. Vale destacar el buen nivel del Negro, quien
fue y volvió permanentemente sobre su lateral y de a ratos,
con pelota al pie, lució como el Ibarra de las mejores
épocas.
Ya no quedó tiempo para mucho más. Sólo
para que Dátolo, de buen aporte en este tramo final del
Torneo, sintiera una molestia y debiera ser reemplazado por Nico
Gaitán.
El xeneize terminó sufriendo, más por las circunstancias
que rodeaban al cotejo, que por lo que Colón generó
sobre el arco de García. Ahora se viene el triangular
y Boca deberá dejar el alma y el corazón para que
el campeonato se quede dónde tiene que estar.
Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar
Disfrutalo: River
empató ante Estudiantes en La Plata 1 a 1 y finalizó
último en el Torneo Apertura 2008. El ex equipo de Simeone,
dirigido en forma interina por Gabriel Rodríguez, sumó
14 unidades, 25 menos que el xeneize.
Román dio su veredicto:
Mucho se habla por estos días si Carlos
Ischia debe continuar o no siendo el técnico de Boca. Riquelme
lo sabe, y por eso, tras su gol, fue hasta el banco de suplentes
local y le dio un abrazo al entrenador. Vaya respaldo el que consiguió
Ischia...
Llantos desde Boedo:
Jugadores e integrantes del cuerpo técnico de San Lorenzo
se quejaron por el orden en que se disputarán los partidos
del triangular desempate, aduciendo que ellos tuvieron la mejor
diferencia de gol y que eso les debería dar derecho a elegir
el orden de los partidos. Se olvidaron de un antecedente: en el
Apertura 2006 Boca tuvo mejor diferencia que Estudiantes y nadie
de Boca expuso quejas al respecto. Aquella vez, el xeneize no
eligió ni fecha ni estadio. A llorar a la Iglesia...