Boca apenas empató 0 a 0 con Gimnasia en el Estadio
Ciudad de La Plata y ahora comparte la punta con Tigre (le ganó
a Central) y San Lorenzo (goleó a Independiente), cuando
al Torneo Apertura sólo le queda una fecha.
Boca jugó mal, tuvo chances como para ganar el partido,
pero también lo pudo perder. Claudio Morel Rodríguez
cometió una irresponsabilidad y fue correctamente expulsado
por Javier Collado a los 18m del segundo tiempo.
Ahora se viene una fecha final para el infarto, en la cual el
xeneize recibirá al irregular Colón del Turco Mohamed,
Tigre recibirá a Banfield en Victoria, mientras que San
Lorenzo visitará a Argentinos Juniors en La Paternal.
Boca no le encontró la vuelta al partido en toda la tarde.
En el primer tiempo, intentó pararse en campo rival, pero
lo logró en cuentagotas. En esa etapa inicial, el partido
se jugó a un ritmo cansino, acorde con el calor sofocante
que reinaba en el Estadio Ciudad de La Plata.
Las emociones para el xeneize sólo llegaban desde Rosario,
dónde Central estaba dos goles arriba del escolta Tigre.
Mientras, en La Plata, había poco y nada de fútbol.
Los primeros 45 minutos fueron para el bostezo. Riquelme no se
asoció jamás con Viatri y Figueroa y el equipo de
Ischia jugó muy lejos del arco defendido por Sessa. Sólo
se arrimó a los 33m, cuando Battaglia remató muy
por encima del travesaño, en lo que fue el primer remate
de Boca al arco rival.
Gimnasia, con mucho menos materia prima que el xeneize, terminó
siendo levemente superior, a partir de un ordenado trabajo defensivo
y en el mediocampo, y la apuesta a la sociedad Messera - Niell,
quienes fueron los dueños del poco fútbol que se
vio en ese primer tiempo. El Lobo estuvo cerca de García
a los 13m, con un remate de Niell por encima del horizontal, luego
de una media vuelta; y a los 42m, con un tiro de Rinaudo que se
fue muy cerca del palo derecho del arco xeneize.
Boca nunca tuvo ideas para abrir el partido. El xeneize extrañó
la movilidad de Dátolo sobre la izquierda, dónde
fue intrascendente el aporte del uruguayo Alvaro González.
Por eso, no extrañó que Ischia apostara por Nico
Gaitán en reemplazo de Alvaro para encarar la etapa complementaria.
En ese segundo tiempo, el partido levantó un poco, pero
no llegó ni siquiera a ser aceptable. Boca tuvo una fugaz
ráfaga de fútbol: A los 8m, un remate de Ibarra
se fue cerca del palo derecho de Sessa. Dos minutos más
tarde, el arquero local sacó un cabezazo de Forlín
por sobre el travesaño. Parecía que ahora sí
Boca iba en busca de la victoria, y se adelantó en el campo
de juego.
Pero el aire fresco sólo duró 10m para el xeneize.
Porque Morel Rodríguez cometió una falta fuera de
los límites del campo de juego y fue correctamente expulsado
por Collado. E Ischia, a diferencia de lo que hizo en el superclásico
ante River, esta vez decidió rearmar inmediatamente la
defensa con el ingreso de Calvo por Luciano Figueroa.
Riquelme continuaba sin aparecer y en Boca sólo sobresalía
el empuje de Sebastián Battaglia y la solidez de Cáceres
en la última línea. A los 23m, el xeneize pudo ponerse
en ventaja con un remate del propio Battaglia, pero este se desvió
en un defensor local y se fue al córner. Y un minuto después,
un tiro de Nico Gaitán se fue cerca del ángulo derecho
de Sessa.
Las noticias que llegaban desde Rosario ya no eran alentadoras,
porque el equipo de Cagna logró revertir el resultado.
Fue el primer indicio de una tarde negativa para el xeneize. Riquelme
sacó un buen remate luego de una cesión de Viatri,
pero su tiro se fue cerca del palo derecho del arco local. Hasta
que Gaitán quedó mano a mano con Sessa, tras un
pase de Viatri, pero se perdió de anotar un gol fundamental
rematando por sobre el travesaño.
Los últimos minutos fueron para sufrir: Gimnasia se adelantó
en el terreno y a los 42 casi logra el gol de la victoria, pero
Javier García se lució ganándole el mano
a mano a Neira, quien había hecho una gran jugada individual.
Así, Boca se fue con un sabor amargo de La Plata. Porque
si bien continúa primero, ya no es líder en soledad.
Una victoria en la ciudad de las diagonales lo hubiera dejado
muy cerca del título. La Plata no hizo la felicidad.
Ahora se viene una última fecha para el infarto.