Internacional de Porto Alegre le ganó a Boca por
2 a 1, y dejaron al xeneize sin un invicto de 29 partidos internacionales
en la Bombonera. Magrao y Alex marcaron para la visita, mientras
que Juan Román Riquelme había logrado, de penal,
el empate transitorio. De esta manera, el xeneize se despidió
de la Sudamericana y ahora deberá dar el todo por el todo
para intentar obtener el Torneo Apertura para no quedarse con
las manos vacías.
Dar vuelta un resultado adverso. Boca lo intentó pero
no haber conseguido un gol en el primer tiempo lo complicó
demasiado. El tempranero gol de Magrao, a los dos minutos del
complemento, fue un golpe muy duro que no pudo aliviar el empate
transitorio de Riquelme, a los once, de penal. Porque Alex apareció
como en la ida (donde convirtió los dos tanto del 2-0)
y metió el definitivo 2-1 del Inter de Porto Alegre que
lo dejó al Xeneize afuera de la Sudamericana.
El equipo de Ischia sabía que no podía dormise
en La Bombonera; que debía salir a buscar el triunfo desde
el minuto uno en el partido revancha contra el Inter de Porto
Alegre, que se había impuesto en Brasil. Con un mediocampo
con mucha llegada de la mitad de campo hacia delante, conformado
por Gracián, Gaitán y Cardozo, el equipo de Ischia
no le dio respiro a su rival y se hizo el amo y señor del
juego en el inicio.
Figueroa sorprendió en los primeros momentos como un delantero
bien abierto aunque pronto se ubicó en su posición
natural de centrodelantero. Boca así recurrió a
centros hacia su cabeza con el objetivo de alcanzar el gol. La
más clara fue tras un envío de Gracián hacia
la izquierda que un defensor le sacó al rosarino de la
cabeza.
¿Qué hacía el Inter? Buscaba de contra intranquilizar
al arquero Javier García. A los cuatro minutos la primera
situación clara llegó desde los pies de Magrao,
quien intentó con un tiro desde afuera que se fue desviado.
En tanto, Alex –la gran figura en el partido de ida- no
lograba afianzarse adelante ante una defensa bien refugiada en
el fondo.
Sin embargo, Boca no pudo mantener el arranque electrizante que
supo realizar durante los primeros diez minutos y luego cayó
en una meseta futbolística que a Inter –si bien no
la aprovechó para convertir- le sirvió para crecer
y atacar un poco más. Pero las ventajas dadas por el Xeneize
se acabaron a los 30 minutos, cuando volvió a atacar por
los costados y a generar situaciones de peligro.
El equipo de Ischia estuvo muy cerca de quebrar el cero en el
marcador a los 33 minutos, cuando Mouche encaró por derecha,
superó la marca de Indio y la envió al corazón
del área para Figueroa, que esta vez sí conectó
de cabeza y la pelota apenas se fue por arriba del travesaño.
Acción seguida, Alvaro González –el único
volante defensivo que paró el entrenador- probó
al arco y exigió al arquero Lauro, quien respondió
enviando la pelota al córner.
En el final del primer tiempo, que no se había dado como
Ischia seguramente había planeado antes del partido porque
el equipo no pudo convertir, el árbitro no vio una clara
falta sobre Lucho en el área chica que era penal y la chance
de Boca de descontar la ventaja de dos goles.
Encima Boca arrancaba el complemento de la peor manera. La apuesta
de Viatri por Neri Cardozo para sumar un hombre más al
ataque no le funcionó al técnico Ischia. Es que
a los dos minutos, Magrao abrió la pelota para Nilmar y
fue a buscar la pared al área chica. El primer remate del
volante fue directo al travesaño pero tomó el rebote
y la mandó a guardar ante la mirada del arquero García
y el defensor Julio Barroso.
Sin embargo, los dos cambios de los ocho minutos que implementó
Ischia sí le dieron resultado a Boca. Dátolo y Riquelme,
por Gaitán y Gracián, fue la dupla que eligió
el DT para desnivelar y lo logró. Tres minutos más
tarde, el ex Banfield cayó en el área ante una inexistente
falta de Edinho, el árbitro colombiano Oscar Ruiz pitó
penal y Román lo cambió por gol. 1-1 y a soñar.
Calvo tuvo su chance a los 21 minutos, con un tiro al arco que
rechazó el arquero. Pero los tres goles que Boca tenía
que marcar parecían demasiado. Peor aún fue cuando
a los 27 minutos D'Alessandro mandó un pase para Alex,
quien –como en el partido en Brasil- definió de zurda
y puso el 2-1 para el Inter, que ahora forzaba a los xeneizes
a convertir cuatro goles para clasificar a las semifinales.
Boca intentó después del gol de Alex. Riquelme
probó en un tiro libre que sacó el arquero Lauro,
Figueroa tuvo algunas chances más de cabeza, pero nada
fue suficiente para que Boca lo diese vuelta. Encima, a cuatro
del final, Forlín vio la roja por doble amarilla.
Otra edición de la Copa Sudamericana es historia. Nunca
es bueno quedar afuera de una competición internacional.
Pero peor es cuando se te termina el año en la primera
semana de noviembre...Boca es líder en el Apertura y lo
tiene que pelear hasta el final, para no terminar el año
sin haber ganado un título bien importante.