Con una conmoveedora actuación de Sebastián
Battaglia, un gran primer tiempo, y un gol de Juan Román
Riquelme a los 7 minutos de juego, Boca le ganó 1 a 0 a
San Lorenzo en la Bombonera y es puntero del campeonato. El xeneize
suma 26 unidades, las mismas que tienen su derrotado de hoy y
el Tigre de Diego Cagna. A tres unidades está el Newell´s
de Gamboa, que ganó el clásico rosarino y se metió
en la conversación. Boca jugó un primer tiempo formidable,
en el cual dominó al equipo de Miguel Angel Russo en todos
los sectores del campo de juego. En el complemento, el equipo
visitante se adelantó en el terreno, pero el xeneize lo
supo aguantar y terminó celebrando una victoria fundamental
para sus aspiraciones de campeonato. Ahora el xeneize es líder
y gran candidato al título, mientras disfruta del último
lugar que ocupa River, con 17 puntos menos. La victoria terminó
siendo un buen homenaje para el Presidente Pedro Pompilio, fallecido
el pasado jueves. Luego de convertir el gol, Riquelme lo celebró
de cara al palco oficial, dónde se encontraban los familiares
de Pompilio, mostrando una remera que tenía la leyenda
"Gracias por todo, Pedro".
El primer tiempo de Boca fue digno de un equipo que aspira
a ser campeón. Al minuto el xeneize hizo trabajar a Orión,
con un remate de Mouche que el arquero visitante sacó por
sobre el travesaño.
El equipo de Ischia salió decidido a llevarse a San Lorenzo
por delante. Vargas y Battaglia marcaban el límite hasta
dónde podían llegar las aspiraciones ofensivas del
equipo de Russo. Riquelme se mostraba mucho más activo
que en partidos anteriores, Dátolo no desentonaba, y Mouche
lucía desequilibrante, en especial sobre la izquierda.
Por su parte, Viatri desplegaba su habitual correcto trabajo dentro
y fuera del área rival.
Entonces, no fue casualidad que Boca se pusiera en ventaja a
los 7 minutos. Román ejecutó un tiro libre desde
la izquierda, Battaglia no alcanzó a desviarla, Silvera
no pudo rechazar, Orión se sorprendió y la pelota
ingresó pegada al segundo palo. La emoción invadió
la Bombonera con el festejo de todos los jugadores xeneizes, de
cara a la familia Pompilio que observaba desde el palco oficial.
A pesar de estar en ventaja, Boca no dejó de presionar
bien cerca de la salida rival. Una vez recuperada la pelota, esta
por lo general terminaba en los pies de Pablo Mouche, quien era
un problema sin solución para Hirsig, quien jugó
como un improvisado lateral derecho. A esto se sumaba el ya mencionado
despliegue de Román. Y se sabe, cuando Riquelme está
bien, Boca es un equipo de temer.
A los 26m, Mouche tuvo el segundo, tras un pase de Viatri, pero
su zurdazo se estrelló en el primer palo del arco de Orión.
A esa altura del partido, Boca ya justificaba con creces su ventaja
en el marcador.
Cada vez que San Lorenzo intentaba avanzar, se encontraba con
Battaglia, un verdadero león que se encargó de tapar
los pocos huecos que dejaba la defensa xeneize. Vargas también
aportaba muchísimo en la contención. El nivel del
colombiano ya no sorprende: es de lo mejor de Boca en este Torneo
Apertura.
A los 33m Boca volvió a estar cerca del segundo. Paletta
apareció en ataque y sobre la derecha. Pero tras su centro,
Viatri sacó un remate cruzado y desviado. El domino xeneize
continuaba siendo muy amplio. Dos minutos después, se escapó
Mouche sobre la izquierda, pero Viatri cabeceó desviado
luego del centro enviado por el delantero que lleva la número
7 que alguna vez vistiera Guillermo Barros Schelotto.
A los 37m Boca inquietó nuevamente. Combinación
entre Mouche y Dátolo sobre la izquierda, centro y Viatri
la toca y Orión que la desvía con lo justo. De a
ratos, el dominio xeneize era apabullante, bajo el aliento ensordecedor
del Jugador Número 12.
Boca terminó redondeando su mejor pasaje de fútbol
en lo que va de todo el Apertura. Ese primer tiempo estuvo cerca
de la perfección. Sólo faltó convertir el
tranquilizador segundo gol. El "ole ole" bajaba de las
tribunas y Boca se fue muy tranquilo al descanso.
Pero por algo San Lorenzo fue el equipo sensación del
Apertura hasta hace un par de semanas. Y en el segundo tiempo
vendió cara su derrota. Boca tuvo su última chance
clara de gol a los 4m del complemento. Una pelota cayó
sobre el área, Paletta le dio de media vuelta y Orión
la encontró, salvando la segunda caída de su arco.
Boca tuvo otra, no tan clara, a los 13m, cuando tras una maniobra
del activo, productivo y desfachatado Mouche, Orión salvó
ante la exigencia de Vargas.
Ischia decidió mover el banco y sacó a Viatri,
quien estaba amonestado. En su reemplazo ingresó Luciano
Figueroa, quien de esta manera debutó en Boca por Torneos
de AFA. Por su parte, Russo apostó a la capacidad de Adrián
González para ejecutar acciones de pelota parada. Pero
en la única que tuvo, respondió muy bien el juvenil
García.
A Boca ya decididamente le costaba poder avanzar. A los 32m,
se lo perdió Acevedo, cabeceando por sobre el travesaño,
cuando estaba en buena posición para empatar.
Boca ya no la agarraba, y mucho menos la podía tener.
El xeneize terminó apurado, pero el resultado terminó
siendo justo, ya que el equipo de Ischia fue bastante más
superior en el primer tiempo que San Lorenzo en el complemento.
Era una final. Y Boca sacó a relucir su viejo oficio para
ganar un partido que era vital para sus aspiraciones. Hace unas
semanas, más precisamente antes de jugar contra River,
Boca había quedado once puntos por debajo de San Lorenzo.
Pero encadenó cuatro victorias consecutivas, con sólo
un gol en contra y aprovechó que el equipo de Russo sacó
un punto sobre los últimos nueve que disputó, para
igualarlo en la punta.
Ahora quedan seis finales. Boca depende de sí mismo y
va por más, para hacerle un homenaje aún más
grande a su fallecido presidente. Vamos Boca, hay que hacerlo
por Pedro.
Por Diego Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar
El homenaje de los hinchas: Pedro
Pompilio también fue homenajeado por los hinchas de Boca.
Todas las banderas que habitualmente decoran la Bombonera aperecieron
mostrando su parte posterior, y sólo se ubicaron de la
forma habitual las que tenían alguna leyenda sobre el Presidente
recientemente fallecido.
Aplausos para Miguel: Cuando
el DT de San Lorenzo, Miguel Angel Russo llegó al banco
de suplentes visitante, fue recibido con aplausos por el público
que ocupó los palcos. El entrenador, campeón con
Boca de la Libertadores 2007, se fundió en un abrazo con
Juan Román Riquelme. Luego el DT no pudo cortar su racha:
sigue sin ganarle a Boca en la Bombonera.
Se lo dedicaron a Leandro: Una vez finalizado
el partido, Leandro Pompilio, hijo de Pedro, ingresó al
campo de juego y fue abrazado por todos los jugadores xeneizes.
Román le regaló su camiseta y se lo llevó
abrazado al vestuario. El abrazo más grande fue con Javier
García. Todo un símbolo de la apuesta que su padre
hizo por los jugadores de las Divisiones Inferiores.