Boca derrotó a Banfield por 1 a 0 en el Sur. El
partido era parejo, pero a los 34 minutos del segundo tiempo apreció
el pibe Mouche para limpiar a Nasuti y definir al primer
palo del indefenso Bologna. Ahora, el Xeneize está a sólo
tres puntos de los líderes Tigre y San Lorenzo, que apenas
empató con Gimnasia como local. La yapa: River quedó
último, en exclusividad, con 9 puntos. Por su parte, Juan
Román Riquelme alcanzó los 250 partidos con la azul
y oro.
Otro pibe salvó a Boca. Esta vez no fueron Viatri, Noir
y Gaitán. El aparecido fue Pablo Mouche, que el domingo
ante Central ya había mandado el centro de la victoria.
A los 34 minutos del segundo tiempo, encaró por izquierda
ante una defensa muy parada, se metió en el área
y definió con un tiro alto y cruzado ante la salida de
Bologna para el festejo del pueblo boquense. Ese que ahora sueña
con un San Lorenzo que no queda tan lejos.
No se esperaba que Boca la tuviera fácil en el Sur, y
el primer tiempo del partido ratificó esa presunción.
Banfield presionó con inteligencia a los generadores de
juego del rival y evitó sofocones en defensa, en un primer
tiempo en que ninguno de los dos equipos mostró argumentos
para desequilibrar.
El local llegó con mucho peligro en una de las primeras
jugadas del encuentro. A los 3 minutos, volvió a quedar
demostrado que este Boca no termina de encontrar un funcionamiento
defensivo adecuado. Dos veces se tuvo que revolcar Javier García
para salvar un gol casi seguro ante la llegada de Civelli.
Con ese comienzo, pareció que podía ser un partido
de ida y vuelta. Pero fue un espejismo. Sólo alguna contra
esporádica de Banfield o algún centro aislado de
Boca amagaron con generar algo de inquietud.
Los de Ischia quedaron enredados en el prolijo armado de Banfield
en la mitad de la cancha. Sus contadas aproximaciones fueron a
través de envíos aéreos en busca de la cabeza
de Viatri, bien controlado por la defensa local. Riquelme siguió
estaba muy bien marcado y Dátolo se perdía en el
barullo, una vez más.
Así llegó el final del primer tiempo, con un trámite
más propicio para Banfield que para un Boca necesitado
de ganar para sumarle presión a San Lorenzo.
En el complemento, los de Ischia modificaron la actitud y se
mostraron como el equipo que realmente precisaba la victoria.
Enseguida, a los 4 minutos, estuvo cerca Riquelme con un tiro
que Bologna le sacó del ángulo. Y a los 8, en la
mejor jugada colectiva del equipo, Viatri estuvo cerca pero no
pudo empalmar bien la pelota dentro del área.
Banfield se había quedado y prácticamente no inquietaba
a un Javier García mucho más inseguro que en los
partidos anteriores. El arquero sin embargo fue clave a los 29
minutos, cuando un pésimo rechazo de Battaglia cayó
en el pecho de Bustamante en el borde del área. Le dio
de volea y la pelota, tras manotazo de García, dio en el
travesaño y se fue al córner.
Luego, llegó la jugada del partido. La recibió
Mouche (había reemplazado a Noir) por izquierda y, como
había hecho contra Central, encaró sin miedos. Se
sacó de encima la marca del ex River Cristian Nasuti y,
cuando quedó mano a mano con el arquero Bologna, sacó
un tiro alto y cruzado que se clavó adentro para el 1 a
0. Golazo.
Sobre el final, apareció el oficio de Boca para mantener
el resultado. Así, con su tercera victoria consecutiva,
quedó bien parado para el decisivo partido del domingo
ante San Lorenzo, que tres días atrás le llevaba
cinco puntos más de ventaja. El xeneize se volvió
a meter de lleno en la lucha por el campeonato. El rival al que
todos le temen está al acecho. Tan fácil no se las
ibamos a hacer...