En
la Bombonera, Boca ganaba 1-0, pero en cuatro minutos Estudiantes
dio vuelta el partido y se llevó un triunfo que agudiza el
bajón del conjunto de Ischia, que no encuentra el rumbo en
el torneo local. Boca cayó por segunda vez consecutiva en
el torneo y alcanzó igual marca jugando en su cancha. Los
xeneizes quedaron sextos en el Apertura y muy lejos de la punta,
a ocho unidades del líder San Lorenzo (22 pts.). Diego Galván
y Leandro Benítez convirtieron para los visitantes, ambos
en la etapa complementaria. Lucas Viatri (otra vez el mejor de Boca)
había abierto el marcador para el xeneize
en el primer tiempo. Hacía 12 años que el pincharrata
no ganaba en la Bombonera.
Con cinco jugadores que entre semana actuaron en
la altura de Quito, una línea de tres defensores (Cáceres
- Forlín - Paletta), cinco volantes y Palacio y Viatri de
punta, Boca salió decidido a ganar el partido. La primera
chance estuvo a cargo de Rodrigo Palacio, quien definió cruzado
y el remate se fue lejos. La respuesta del Pincha (que había
jugado el jueves por la Sudamericana) no tardó en llegar,
y el juvenil arquero xeneize Javier García (reemplazante
de Caranta) evitó la caída de su valla luego de desviar
un sorpresivo remate de Gastón Fernández.
A partir de entonces, el equipo de Ischia tuvo
varias posibilidades para abrir el marcador. Lucas Viatri cabeceó
en el primer palo y el balón dio en el travesaño.
Antes, el delantero había tenido otra chance dentro del área.
Después, Sebastián Battaglia, casi en el punto del
penal, no conectó bien la pelota y el balón se fue
muy por encima del arco custodiado por Mariano Andújar.
A los 33 minutos, la insistencia del xeneize tuvo
su premio. Viatri conectó un centro enviado por el colombiano
Fabián Vargas, desde la derecha, y convirtió el primer
tanto del encuentro, con un lindo cabezazo que se metió por
el ángulo izquierdo de Andújar. Antes de que finalizara
la primera parte, Riquelme y Chávez le dieron dos chances
más a Boca para ampliar la hasta ese momento justificada
diferencia, pero la mínima ventaja no se modificó.
En el segundo tiempo, el rendimiento físico
y futbolístico del conjunto de Ischia decayó notoriamente
y en esas condiciones, perdió el control de la pelota.
Estudiantes comenzó a adelantarse en el campo de juego. Así,
en cuatro minutos fatales, el Pincha revirtió el resultado.
Primero, a los 17, Diego Galván, libre de
marca, remató al arco, sorprendió a García
e igualó el encuentro. Luego, a los 21, un tiro libre ejecutado
por Leandro Benítez al palo del arquero, que se desvió
levemente en la barrera le dio la victoria al equipo visitante.
Para colmo de males, Rodigo Palacio (de escaso aporte), debió
abandonar la cancha como consecuencia de la pubalgia que viene arrastrando
desde hace ya tres meses.
El tiempo pasaba y los xeneizes no conseguían
herir la última línea de Estudiantes. Boca no fue
agresivo. Ingresaron Gaitán y Noir, también entró
Alvaro González, pero esta vez los juveniles no pudieron
apagar el incendio. El xeneize había arrancado bastante
bien el partido, pero terminó decepcionando una vez más.
Antes del inicio del Torneo Apertura, advertimos
desde ESTO ES BOCA, que en este campeonato sería
fundamental asegurar los puntos como local y ante rivales de menor
jerarquía. Pero al igual que en torneos pasados,
y en especial al último Torneo Clausura, el xeneize continúa
dejando escapar puntos insólitos. Otra vez la misma
historia...
Si bien aún hay chances matemáticas,
habiendo obtenido tan solo 7 de los 15 puntos disputados
como local, estando a 8 puntos del líder y con un muy bajo
rendimiento físico y futbolístico, pelear por el Apertura
se transformó, en tan sólo 9 fechas disputadas, en
una quimera. Todo indica que a Ischia y al xeneize
sólo les queda la Copa Sudamericana para intentar salvar
un semestre que tenía como objetivo
prioritario la obtención del torneo local después
de 2 años y medio. Ahora se viene el superclásico
y hay que ganarlo, cueste lo que cueste, para comenzar a revertir
esta incómoda situación.
Pompilio se enojó
con Caranta: "Como presidente
me molesta que un jugador no quiera defender los colores del club.
Charlaré con él en la semana para saber qué
le pasa por la cabeza". "No es justo que Ischia aparezca
como el culpable de todo y que le claven una daga en la espalda".
"Voy a citarlo para charlar el martes, rompió los códigos
al hablar el viernes luego de la práctica".
Diez años después:
Hacía una década que Boca no perdía dos partidos
consecutivos en la Bombonera. La última vez había
sido en el Clausura 98, cuando con Héctor Veira como DT,
cayó ante Platense (0-4) y ante Vélez (2-3).
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