Godoy
Cruz le dio un golpe muy fuerte a las ilusiones de Boca al golearlo
por 4 a 1 en Mendoza. Jairo Castillo, en tres ocasiones, y Leonardo
Sigali fueron los verdugos xeneizes. Leandro Gracián había
puesto en ventaja al equipo de Ischia con un lindo gol. Los locales
alcanzaron rápidamente la igualdad y en el complemento
aprovecharon todas las ventajas que dio Boca en defensa para construir
una goleada que no estaba en los planes de nadie. Ahora el xeneize
está cuarto con catorce unidades, a cinco puntos del líder
San Lorenzo. Tigre tiene 17 unidades y Vélez 15.
No pudo ser más negativo el paso de Boca por Mendoza.
Ya de arranque tuvo problemas para agarrar la pelota e imponer
condiciones sobre el juego. Y en 45 minutos, sólo llegó
tres veces al arco rival: primero con un cabezazo de Cáceres
que se estrelló en el palo derecho de Ibañez, tras
un tiro libre de Riquelme desde la derecha; luego con una acción
del propio Riquelme, quien se lo perdió tras una buena
jugada y habilitación de Palacio; y por último con
el buen gol de Gracián, quien dejó a un hombre en
el camino y, cuando se vio encerrado, sacó un derechazo
bajo que se metió sobre el palo opuesto (36m).
Pero la alegría xeneize sólo duró dos minutos.
Porque llegó un centro desde la izquierda y Jairo Castillo,
de cabeza, venció a Caranta. Así se fue el PT. El
empate era justo hasta ese momento.
Pero la etapa complementaria fue una verdadera pesadilla
para Boca. A los 2m, Víctor Figueroa habilitó
a Franco, quien se proyectaba sobre la izquierda. Este, sin marca
alguna, tuvo tiempo para levantar la cabeza y habilitar a Sigali,
quien solo tuvo que empujarla a la red para sellar el 1-2.
Lejos estaba Juan Román Riquelme, el conductor xeneize,
del nivel que había exhibido tres días antes ante
Newell´s. Como si eso era poco, Boca le daba enormes
facilidades a su rival a la hora de pasar de defensa a ataque.
Así, el equipo mendocino era el dueño de la pelota
y sus jugadores la manejaban con criterio.
Palacio no pesaba en el juego. Y Godoy Cruz continuaba sacándole
el jugo al esquema planteado por Ischia, con dos volantes de marca
y dos enganches. El equipo de Oldrá, sólo con la
sencillez de jugar por los costados (sobre todo en el mediocampo),
desnudó enormes huecos en la estructura defensiva
xeneize. En ese contexto, comenzó a brillar la
figura del ex-Chacarita y Sarmiento de Junín, Víctor
Figueroa, el conductor del equipo local, quien hacía
lo que quería a espaldas de Vargas y de Alvaro
González.
Por eso, no sorprendió cuando Jairo Castillo puso el 1-3.
Boca ya era un desconcierto total y cada vez
que había una pelota dividida la terminaban ganando los
mendocinos. Ya sobre el final, llegó el cuarto, otra vez
por intermedio del colombiano Castillo.
Boca fue a Mendoza a buscar una victoria que lo pusiera bien
cerca de San Lorenzo pero se terminó trayendo una derrota
resonante, de esas que marcan un antes y un después.
Una vez más la dupla Cáceres - Paletta mostró
serias deficiencias. Si Roncaglia y el pibe Forlín
están mejor ¿por que no darles la titularidad?.
Los zagueros xeneizes son, a nivel individual y colectivo,
de lo peor de este Boca. El bajísimo nivel de Paletta sorprende
aún más que el flojo momento de Cáceres,
quien nunca se terminó de afirmar desde que llegó
al club.
Por su parte, Carlos Ischia, quien tiene muchos méritos
a la hora de promover juveniles y varias veces ha acertado con
los cambios, esta vez le erró a la lectura previa
del partido y, con los cambios que introdujo, no logró
modificar el inexorable destino del mismo.
Boca cayó estrepitosamente en Mendoza.
Más allá de eso, aún quedan once fechas y
las posibilidades están intactas. Pero antes que pensar
en el campeonato, el xeneize deberá encontrar una
identidad de equipo. Porque así como aplastó
a los jujeños, a Lanús y Huracán, penó
ante Independiente, Argentinos y Tigre. Y así como
se trajo tres valiosos puntos de la visita a Newell´s, en
Mendoza estuvo cerca del papelón histórico.
¿Hay realmente un equipo? La realidad es que Ischia
ya lleva nueve meses al frente del plantel y Boca aún se
sigue tropezando con deficiencias que a esta altura ya deberían
estar solucionadas. Es urgente que el DT logre devolverle
al equipo la regularidad que perdió hace rato. De lo contrario,
no habrá chances de pelear el título en este Torneo
Apertura.
La exclusión de Dátolo: Carlos Ischia
decidió que para enfrentar a Godoy Cruz, Leandro Gracián
reemplace a Jesús Dátolo. Más allá
de las últimas irregularidades actuaciones del jugador,
la decisión tendría que
ver con unos insultos que Dátolo le propinó al ayudante
de campo de Ischia, Angel Celoria, cuando fue reemplazado ante
Newell´s.
Perlitas:
- La última vez que a Boca le habían hecho cuatro
goles, fue en el Mundial de Clubes, ante el Milan. En el plano
local, no le hacían cuatro goles desde el 17 de noviembre
de 2005, cuando cayó 1-4 en el Viaducto, ante Arsenal.
Paradójicamente, el xeneize luego ganó los partidos
que le quedaban y terminó siendo campeón.
- Godoy Cruz nunca le había hecho un gol a Boca. Pero
esta vez se dio el lujo de hacerle cuatro, ganarle por primera
vez y cosechar así la mejor victoria de la historia del
club.