Con cuatro goles convertidos por tres jugadores surgidos
de las divisiones inferiores, Boca Juniors goleó a Newell´s,
en Rosario, por 4 a 2. Ricardo Noir puso muy rápido en
ventaja al xeneize, pero promediando el primer tiempo, igualó
el Flaco Schiavi, aprovechando un penal inexistente que sancionó
Collado. En el complemento, Lucas Viatri, de cabeza, le dio nuevamente
la ventaja al equipo de Ischia. Pero cuando faltaban 9 minutos,
Insaurralde volvió a empatar. Parecía que Boca dejaba
otros dos puntos vitales en la lucha por el título, pero
cuando faltaban tres minutos para el final, Nicolás Gaitán
volvió a poner al xeneize en ventaja. Y dos minutos después,
Lucas Viatri (la figura del partido) estableció el justificado
4 a 2 final.
Boca jugó un muy buen partido, casi sin fisuras.
Es cierto que terminó sufriendo, pero el penal inexistente
que Collado sancionó en el primer tiempo condicionó
el juego del equipo. En líneas generales, Boca se mostró
bastante sólido y fue el que más buscó la
victoria. Luego del empate de Insaurralde, la justicia que ya
parecía lejana apareció y Boca se trajo tres puntos
que le permiten ubicarse como escolta de San Lorenzo, a sólo
dos unidades.
No eran pocas las dudas que el xeneize había dejado en
sus últimas presentaciones. Y la visita a la cancha de
Newell´s no parecía un compromiso accesible para
revertir las últimas actuaciones. Pero Boca volvió
a ser Boca. Y rápidamente se puso en ventaja.
Tras un tiro de esquina favorable a los locales, Noir inició
un contragolpe sobre la derecha. Luego jugó con Riquelme,
quien cambió de frente, para aprovechar la proyección
de Dátolo. Este, se las arregló muy bien para desbordar
y sacar un buen centro, que Noir, llegando a la carrera, tocó
a la red para poner el 1 a 0.
Al xeneize se lo veía muy
claro a la hora de manejar la pelota, con mucho orden
en todas sus líneas y sabiendo muy bien cual era
el juego que más le convenía. En fin, Boca era el
Boca que todos queremos. La zaga no había tenido problemas,
Battaglia imponía su presencia en el centro del campo y
Vargas, Dátolo y Riquelme lucían muy activos. A
los 16m, el colombiano hizo pasar de largo a un rival dentro del
área y su remate se fue muy cerca. Dátolo y Riquelme
habían armado la jugada.
Boca tenía la pelota y dominaba
territorialmente el juego. Pero a los 20m, Bernardello armó
una buena jugada, se metió en el área de Boca y
cayó, sin haber sufrido infracción alguna. Javier
Collado vio penal y Rolando Schiavi no tuvo problemas para empatar,
con un remate esquinado a la derecha de Caranta. Obviamente, Rolando
no lo gritó, por su glorioso pasado boquense.
Ante tal injusticia, la
clave era no perder la línea. Pero a Boca le costó
asimilar el golpe. En una contra, Bernardello remató
desviado. Por su parte, Collado continuaba equivocándose,
por lo general, en favor del equipo local.
Más allá de eso, el xeneize
sabía que una victoria en Rosario era muy necesaria. Y
se respaldó en la incansable labor de Vargas y
Battaglia. Pero Román cometió alguna que
otra imprecisión y Schiavi le hacía sentir
el rigor al pibe Viatri. A los 35m, un cabezazo de Fabbiani
pasó cerca del palo derecho de Caranta. Por su parte, Boca
no terminaba de reaccionar del golpe que Collado le había
propinado y la imagen de Martín Palermo comenzaba
a revolotear por las mentes de todos los boquenses. El
equipo de Ischia había sido superior, pero apenas se fue
al descanso con un empate parcial.
Para el segundo tiempo, el xeneize volvió
a la cancha con el conocimiento que no debía resignar puntos
en esta visita a Rosario. Y Carlos Ischia dio un claro
mensaje en ese sentido, cuando a los 13m decidió
el ingreso de Leandro Gracián por Noir y de Nicolás
Gaitán por un discontinuo Dátolo.
Los cambios ofensivos del técnico xeneize fueron
todo un acierto. Un minuto después de ingresar,
Gracián estrelló un remate en el palo, tras un taco
de Riquelme dentro del área rival. Y la nueva ventaja no
tardó en llegar. Buen centro de Calvo desde la derecha,
cabezazo de Viatri, débil respuesta de Peratta y Boca que
se ponía 2-1 arriba. De esa manera, el juvenil
delantero xeneize cortó una racha de 402 minutos sin convertir.
Otra vez en ventaja, Boca no perdió
el control del juego. Cáceres y Paletta, a diferencia de
varios tramos de partidos anteriores, lucían bastante firmes.
Pero un balde de agua fría cayó sobre todo
Boca. Porque el error defensivo apareció: Paletta
pifió una pelota en medio de varios rebotes e Insaurralde
le rompió el arco a Caranta, con un violento remate, para
poner las cosas 2 a 2 (36m).
El sentimiento de injusticia era generalizado.
Newell´s se había valido de aquel inexistente penal
que cobró Collado para estar a sólo 9 minutos
del empate. Pero los juveniles xeneizes tenían
otros planes. A los 42, luego de una habilitación de Viatri,
ese pichón de crack que es Nicolás Gaitán,
puso el 3 a 2, para llenar las gargantas xeneizes con un enorme
grito de gol. Y dos minutos después, luego de una devolución
de gentilezas de Gaitán, Viatri sacó
a relucir su capacidad goleadora y selló el 4 a 2 definitivo.
Boca, con una imagen muy mejorada respecto
de lo exhibido ante Tigre, cuatro días atrás en
la Bombonera, superó algunos interrogantes y se trajo una
victoria importantísima de Rosario para, de paso, dejar
bien en claro que pretende ser un protagonista principal de este
Torneo Apertura, de principio a fin.
Apuntes desde Rosario
El impresionante récord
de Nicolás Gaitán: Desde que debutó
en la Primera de Boca, el pasado 1 de junio, ante Arsenal, el
juvenil xeneize jamás fue titular. En cambio,
en 7 oportunidades le tocó entrar en los segundos tiempos,
acumulando hasta ahora 126 minutos jugados con la azul
y oro. El detalle, es que ya convirtió
4 goles, lo que da el impresionante promedio
de un gol cada 31 minutos 30 segundos. Junto a Lucas
Viatri, es el goleador de Boca en el Apertura, con 3 tantos.
Llegaron los goles de Lucas:
Tal como lo habíamos anticipado luego de la derrota ante
Tigre, Viatri se encontró con la red.
Un premio muy merecido para el pibe, que viene cumpliendo buenos
desempeños. Le faltaba encontrarse con la red
y en Rosario lo hizo por duplicado. ¿Hace
falta traer otro nueve? Si viene Figueroa, deberá
ponerse a punto y esperar su chance. Viatri ya demostró
que está en condiciones de ser titular.
El mismo resultado, 10 años
después: En el Clausura 1998, Boca también
había goleado a Newell´s en Rosario por 4 a 2. Aquella
vez marcaron para el xeneize Serna, Solano (de penal), Martín
Palermo y Guillermo Barros Schelotto. Hernán Franco y Facundo
Quiroga descontaron para la Lepra.
¿Que pasa con los árbitros?:
En sólo cuatro dias, Boca padeció los malos arbitrajes.
El domingo, Furchi exageró al expulsar a Battaglia. Ahora,
Collado sancionó un penal que no fue. A ponerse las pilas,
muchachos...