Los pibes de Boca apabullaron al campeón de América
en la Bombonera. Fue 4 a 0 sobre Liga Deportiva Universitaria
de Quito. Los goleadores xeneizes fueron Juan Forlín (hermoso
cabezazo, 27m PT), Gabriel Espinoza (en contra, 32m PT), Pablo
Mouche (4m ST) y Nicolás Gaitán (37m ST). El equipo
de juveniles, reforzado por Alvaro González, Neri Cardozo
y Leandro Gracián (de muy buen partido) fue muy superior
al dirigido por Edgardo Bauza a lo largo de los 90 minutos. De
esta manera, Boca quedó muy cerca de obtener la clasificación
para los cuartos de final de la Copa Sudamericana. El partido
revancha se jugará el próximo miércoles,
en Quito. De clasificar, el xeneize enfrentaría al ganador
de la llave que disputarán Universidad Católica
de Chile y el Internacional de Porto Alegre.
El equipo de Ischia mostró rendimientos individuales
muy elevados, tales los casos de Juan Forlín, Leandro Gracián
y Pablo Mouche. Debutaron Ezequiel Muñoz, Carlos Fondacaro
y Damián Rodrigo Díaz, quien reemplazó a
Neri Cardozo a seis minutos del final.
Los pibes de Boca salieron con todas las ganas a disputar
este encuentro. Pero más allá de eso, no pudieron
evitar que, de entrada, el partido fuera discreto. Aún
así, Boca se las ingenió para, en un par de aproximaciones,
desnudar varias falencias en la última línea ecuatoriana.
Y a los 27m del PT, ese excelente proyecto de marcador
central que es Juan Forlín, rompió el letargo
con un golazo de cabeza: tras un centro de Gracián desde
la derecha, se anticipó a su marcador, se elevó
muy bien y dejó sin chances a José Cevallos. Ahí,
comenzó el concierto de los juveniles xeneizes.
Tres minutos después, un remate de Chávez se fue
muy cerca. Y enseguida, llegó el segundo. Tras una buena
habilitación de Gracián, Philippe sacó un
fuerte remate, Cevallos di0 rebote, y Gustavo Espinoza se llevó
la pelota por delante, anotando en su propia valla.
A esa altura, ya era para destacar lo de Gracián, quien
se puso el equipo al hombro y jugó e hizo jugar.
Mouche se perdió el tercero tras una buena combinación
entre el Tano y Philippe. Y cinco minutos después, el propio
Gracián reventó el travesaño con un derechazo
desde afuera del área.
El dominio xeneize era tal que recién a los 41m
del PT, Javier García tuvo su primera intervención.
Manso no podía agarrar la pelota y el equipo de Bauza era
una sombra, que quedaba a merced de la voluntad de Boca. Antes
del entretiempo, Philippe se perdió el tercero tras una
buena jugada que Pablo Mouche armó sobre la derecha.
En el complemento la historia siguió siendo la misma.
Boca dominó a un desconcertado campeón de América.
Y a los 4m del ST, Mouche puso el 3 a 0. El debutante Muñoz
le bajo una pelota dentro del área y el delantero le
rompió el arco a Cevallos con un violento zurdazo.
Lo de Liga ya era penoso. Boca lo superaba en
todas las líneas y buscaba ampliar el marcador, para ir
aún más tranquilo a los 2800 metros de altura sobre
el nivel del mar de la temible Quito. Calderón
tuvo que sacar una pelota sobre la línea para evitar el
cuarto. Para colmo, Javier García se lució volando
ante un tiro libre bien ejecutado por Damián Manso. Y Boca
lo liquidó a siete del final, cuando luego de una buena
maniobra colectiva, que inició Cardozo sobre la izquierda
y continuó Gracián con una buena habilitación,
el ingresado Nicolás Gaitán selló el 4 a
0 final.
La goleada ante el campéon de América, con un equipo
de juveniles, es mucho más que un simple partido
ganado. Fue una victoria inolvidable.
Porque es el premio a un trabajo silencioso que,
dentro del club más poderoso del país y del continente,
desarrollan en forma silenciosa muchos profesionales del Departamento
de Fútbol Amateur. Héroes del
silencio como José Malleo, Rubén Maddoni, Oscar
Regenhardt y Abel Alves, por nombrar sólo a los que más
tiempo llevan en el club. La pelotita puede entrar o
no, pero ellos están permanentemente realizando un trabajo
excepcional para continuar engrandeciendo al club. Así,
el futuro está asegurado.
Se despachó con todo:
Al ser entrevistado al final del partido, una de las figuras de
Boca, Pablo Mouche, se despachó con todo contra el Diario
Deportivo Olé: "no somos ningunos cuatro de copas"
dijo. La referencia era para una nota aparecida en dicho Diario,
que se titulaba "Cuatro de copas" y hablaba sobre el
equipo de juveniles que Ischia puso en cancha.