Con
un gol de Ezequiel Maggiolo de cabeza cuando al partido le quedaban
15m, Estudiantes le ganó 1 a 0 a Boca en La Plata. Boca
jugó un flojo primer tiempo, en el cual se dejó
presionar por el equipo local y sólo logró inquietar
a Andújar con un remate de Vargas cuando la etapa expiraba.
En el complemento, Boca mejoró, pero desperdició
tres ocasiones de gol. Cuando el xeneize era superior, Estudiantes
lo ganó tras una jugada aislada, con un córner que
Desábato le bajó de cabeza a Maggiolo, quien también
de cabeza, batió a Caranta. Con este resultado, Boca comparte
el quinto puesto con Independiente, con 26 unidades, cuatro menos
que River y Estudiantes y una menos que San Lorenzo y Vélez.
Si bien el xeneize aún guarda alguna chance en el Clausura,
todo parece indicar que llegó la hora de dedicarse de lleno
a la Copa Libertadores.
Estudiantes arrancó el partido ejerciendo una fuerte
presión en el mediocampo. Ya a los 16m, Morel
salvó sobre la línea un cabezazo de Desábato,
tras un centro desde la derecha que Maggiolo peinó en el
primer palo. El trámite del partido era bastante trabado.
Palacio y Palermo, a partir de la inacción
de Gracián, no aparecían en el partido. La
superioridad de Estudiantes era cada vez mayor, y Boca
se apoyaba en ese puntal que es Morel Rodríguez
para resistir los embates pinchas. Quizás el único
argumento ofensivo de Boca en ese PT haya sido alguna buena proyección
de Luciano Monzón sobre la izquierda. Gracián continuaba
brillando por su ausencia. Lo poco que hacía Boca en ataque
lo generaba a partir de la movilidad de Palacio. Recién
en el tercer minuto de descuento llegó Boca, con un fuerte
remate de Vargas que se fue apenas desviado sobre el palo derecho
de Andújar.
En el inicio del complemento, Boca buscó recomponer
su imagen y se paró varios metros más
adelante en el terreno de juego. Lo tuvo Palacio tras
una buena habilitación de Ledesma, pero el bahiense se
abrió mucho ante la salida de Andújar y se perdió
la apertura del marcador. A los 11m, Alayes sacó sobre
la línea un tiro de Pablo Ledesma, quien había recibido
un preciso cambio de frente de Jesús Dátolo.
Tres minutos después, Estudiantes respondió con
un remate de Verón que Caranta sacó por sobre el
travesaño. Gracián continuaba sin aparecer
y a Boca le costaba muchísimo arrimarse hasta el arquero
local, más allá de cierto dominio territorial.
Hasta que a los 30m, Baldassi sancióno una falta
que no pareció, de Vargas a Verón. El capitán
de Estudiantes ejecutó el tiro libre, la pelota se desvió
en la barrera y Caranta la sacó al córner. Se pidió
falta de Alayes sobre el arquero xeneize, pero la misma no existió.
Alayes llegó tarde y tocó a Caranta en el área
chica, pero el arquero xeneize ya había desviado la pelota.
Verón ejecutó el córner desde la derecha
y Desábato la bajó en el segundo palo para la entrada
de Maggiolo, quien, también de cabeza, estableció
el 1 a 0.
La derrota pareció injusta. Porque si bien Estudiantes
fue superior en el PT, en el complemento el que propuso fue Boca.
Pero el equipo de Sensini aprovechó la aparición
sin marcas en el área xeneize de Desábato y Maggiolo
para quedarse con los tres puntos, algo que no lograba
en La Plata ante Boca desde el Apertura 91.
Cuando al partido le quedaban 9m, Ischia dispuso el ingreso de
Cristian Chávez por Gracián. El juvenil
xeneize hizo en 22 minutos, muchísimo más que Gracián
en 68. Un Gracián al que le cuesta mucho cuando
se debe poner la pilcha de protagonista. Un Gracián
que se siente mucho más cómodo como actor de reparto.
Pero ya era muy tarde. Así, el xeneize terminó
mal una semana que venía muy bien, tras la victoria en
el superclásico, el triunfo histórico en el Mineirao
y la inédita gallineada riverplatense ante San Lorenzo.
Lo ocurrido en La Plata no es para dramatizar. Pero una vez más,
Boca volvió a demostrar que se siente mucho más
cómodo jugando partidos de Copa que de campeonato, al menos
cuando lo hace en condición de visitante. El Boca
que se presentó en el Estadio Unico de La Plata estuvo
muy lejos del que ganó en el Mineirao. Son las dos caras
de la misma moneda. Y por eso, todo indica que su porvenir
está en la Libertadores y no en el Clausura.