Con Jesús Dátolo como figura y con goles
de Rodrigo Palacio y Martín Palermo, Boca le ganó
a 2 a 1 al Cruzeiro en el Mineirao de Belo Horizonte y se clasificó
para los Cuartos de Final de la Copa Libertadores de América,
instancia en la que deberá enfrentar al Atlas de México,
primero en Buenos Aires y luego en Guadalajara. Wagner fue el
autor del descuento del Cruzeiro, que terminó con un hombre
menos por la expulsión de Ramires. Boca supo aguantar la
embestida inicial de los locales en los primeros minutos y liquidó
la serie antes de la finalización del PT, con los goles
de sus delanteros, ambos asisitidos por el cada vez más
importante Jesús Dátolo. En el complemento, Cruzeiro
logró descontar, pero jamás estuvo cerca de inquietar
la clasificación xeneize. De esta manera, Boca logró
ganarle por primera vez al Cruzeiro en el mítico Estadio
Mineirao.
Mucho se habló en la previa de lo desgastado
que llegaba el xeneize a una estancia como el Mineirao,
tras haber jugado y ganado en la ida en la Bombonera y el superclásico
ante River. También, del mal desempeño que había
tenido como visitante en esta edición de la Copa (sólo
había conseguido el 11% de los puntos en juego). Y que
el Cruzeiro, que venía de adjudicárse el torneo
estadual, metía un promedio de tres goles por
partido de local.
Pero una vez más, a la hora en que comenzó a rodar
la pelotita, Boca hizo trizas todas las especulaciones.
Fue como volver a ver una película que ya vimos infinidad
de veces. Sí, porque como era de esperar, el Cruzeiro salió
dispuesto a llevarse al xeneize por delante. Perole duró muy poco, casi nada. A Boca le
bastaron sólo 15 minutos para aquietar el ritmo
del partido y enfriar esa caldera que era el Mineirao cuando los
equipos saltaron a la cancha. Y hasta debió quedarse
con un hombre más cuando Chandía ignoró
una durísima plancha de Ramires sobre Jonatan Maidana.
Solo ese interesante jugador que es Fabricio
le daba claridad al Cruzeiro, marcando, jugando y apareciendo
por derecha e izquierda. Recién a los 27m inquietó
el local a partir de un remate cruzado de derecha a izquierda
del propio Fabricio que salió desviado. Boca tenía
el partido controlado, aunque jugaba muy lejos de los dominios
de Fabio. El equipo de Ischia esperaba agazapado para
salir de contra. A los 32m, inquietó otra vez Cruzeiro
con otro remate cruzado y desviado, esta vez de Guilherme. Un
minuto después, Caranta descolgó un centro a medias
y salió fuera del área, dónde tocó
con Riquelme. Román metió una asistencia con su
sello, pero Palacio, mano a mano con Fabio, remató desviado.
Pero Rodrigo se reivindicó en la jugada siguiente. Esta
vez el que lo habilitó fue Dátolo. Sobre la izquierda,
Rodrigo enganchó hacia dentro y desde el borde del área
grande sacó un derechazo que se le metió a Fabio
sobre el palo opuesto. Golazo. El número 21 de Rodrigo
en 41 presentaciones internacionales con el xeneize.
Cruzeiro sintió el golpe e intentó
rehabilitarse rápidamente. Y lo tuvo Marcelo Moreno tras
un centro que le cayó desde la izquierda, pero su remate
cruzado se fue cerca del palo derecho de Caranta. Cruzeiro
perdonó y se perdió el empate. El que no
tuvo contemplación y golpeó en la jugada siguiente
fue Boca. Sobre la izquierda, Dátolo sacó un preciso
centro que Martín Palermo, de cabeza, transformó
en el 2 a 0. Ya era otra lección xeneize.
Y Cruzeiro debía llegar a cuatro goles para clasificar,
algo que ni el más fanático torcedor creía
posible. Y todos los anti-Boca de la Argentina y América
comenzaban a golpearse la cabeza una vez más...
En el complemento, Cruzeiro buscó, más
por inercia que por convicción. A los 6m, un cabezazo
del boliviano Moreno pasó cerca. Y a los 11m, descontó
Wagner tras una mala salida de Caranta, quien pretendía
descolgar un tiro libre que cayó desde la izquierda. La
pelota le quedó a Wagner que se valió de una pirueta
para poner las cosas 2 a 1. En la reanudación del juego,
tras una proyección de Monzón y una habilitación
de Palermo, Riquelme remató desviado. Poco más hizo
el Cruzeiro. Apenas un remate de Ramires que atrapó Caranta
y un cabezazo de Moreno que dió en el palo izquierdo y
se fue.
La historia estaba sentenciada. La impotencia
se adueñó de Ramires, quien le entró fuerte
a Román y vió la tarjeta roja que Chandía
debió mostrarle 67 minutos antes. Solo quedó tiempo
para que Caranta se reivindique tapándole un mano a mano
al ingresado Marcinho. Una nueva lección xeneize
había llegado a su fin y el Mineirao se llamó a
silencio.
Ahora, Boca acumula once series de eliminación directa
imponiéndose a equipos brasileños. Sí, el
último y único equipo de ese país que venció
al xeneize en un mano a mano, fue el mítico Santos
de Pelé, en la final de la Copa Libertadores 1963.
En el horizonte de la defensa del título aparece el Atlas
de Miguel Angel Brindisi y Bruno Marioni, el mismo que le dió
una mano al xeneize para clasificar a octavos, con aquel empate
ante Colo Colo en Chile. Seguramente, ahora los mexicanos estarán
lamentándose por aquella situación. En cuartos de
final deberán enfrentarse a un Boca que se convierte en
intratable cuando de instancias definitorias de Copa Libertadores
se trata. La próxima bolilla de la lección
se llama México...
La clave
Boca cumplió una actuación sin fisuras en todas
las líneas y cerró una semana inolvidable que también
incluyó la victoria en el superclásico. La defensa,
al igual que ante River, volvió a rendir muy bien. Sorprendió
la madurez de Luciano Monzón sobre el lateral izquierdo.
Vargas y Battaglia volvieron a ser dos leones. Dátolo fue
la figura y Román aportó pinceladas de su categoría.
Y adelante, Palacio y Palermo las pelearon todas y se hicieron
presentes en la red. Demasiado para un muy tibio Cruzeiro. Conseguí
el DVD de este partido haciendo click aquí
Cruzeiro (Brasil)
1
Boca
Juniors 2
Copa
Libertadores 2008. Octavos de final,
partido de vuelta.
Jugado el miércoles 7 de mayo.