Con
goles de Juan Román Riquelme y Jesús Dátolo,
Boca le ganó en la Bombonera al Cruzeiro de Brasil por
2 a 1. Fabricio, ayudado por un desvío en Alvaro González,
descontó para la visita. El gol marcado por los brasileños
dejó a Boca en una posición no del todo cómoda,
pero el xeneize ya conoce de esto y ha sabido salir a flote en
territorio brasileño, incluso en situaciones más
adversas. Sobre el final del partido, un barra brava con poder
adquisitivo, arrojó un proyectil desde la zona de
plateas preferenciales, lastimó al juez de línea
de ese sector y el partido fue suspendido cuando le quedaban 30
segundos. Muy probablemente, el accionar de ese imbécil
le valdrá a Boca la suspensión del estadio al menos
para los cuartos de final o para la Recopa que se jugará
en agosto.
Boca fue superior al Cruzeiro a lo largo
de todo el partido. Ya a los 6m estaba en ventaja. Alvaro González
llegó hasta el fondo de la cancha sobre la derecha y sacó
un centro atrás que Riquelme no tuvo más que tocar
al gol. Literalmente, Boca le tiró la Bombonera encima
a los brasileños, que se mostraban endebles en su
última línea. El dominio xeneize era claro, a partir
de una fuerte presión ejercida en tres cuartos de cancha.
Pero Riquelme, el hombre clave y el conductor de este Boca, en
ese PT estuvo falto de cambio de ritmo. Y Boca se comenzó
a hacer muy previsible. Al punto que recién a los 29m volvió
a inquietar con una contra conducida por Palacio que terminó
con un zurdazo cruzado de Dátolo que contuvo el arquero
Fabio.
En el último tramo de la etapa inicial, el xeneize volvió
a apretar el acelerador. Tras una excelente combinación
en la que participaron Alvaro González, Vargas, Riquelme
y Palacio, Palermo sacó un derechazo cruzado que se fue
afuera. Boca ya merecía el 2 a 0. Así y todo, se
fue con susto al descanso, ya que a los 45m Jonatan Maidana cometió
una clara mano-penal que Larrionda (de muy mal arbitraje) ignoró.
La superioridad xeneize se hizo notoria en el complemento. Ya
a los 3m lo tuvo Palacio, pero remató sobre el travesaño
tras una habilitación de Palermo. Alvaro González
se mostraba como una variante valiosa a partir de sus proyecciones
sobre la derecha. Tras otro buen centro del uruguayo, el que no
pudo fue Palermo. En contrapartida, Dátolo lucía
impreciso y embarullado.
El xeneize estaba cerca del segundo, pero muchas veces hizo la
más difícil y el Cruzeiro aguantaba. Pero Boca continuaba
acechando. A los 11m, Palermo remató por arriba. Tres minutos
después, Dátolo arruinó una muy buena proyección
de Monzón sobre la izquierda, interceptando una pelota
que no era para él. Corrían 19m y el Cruzeiro
estaba acurrucado contra el arco de Fabio. Y llegó
un golazo del desconcertante Dátolo.
Luego de una combinación entre Palermo y Riquelme, Jesús
llegó hasta el fondo, luego enganchó y fusiló
a Fabio.
Boca buscaba el tercero. Pero avisó Cruzeiro con un remate
de Ramírez que tapó bien Caranta. Mientras, Riquelme
mostraba una versión mejorada respecto de actuaciones anteriores.
Un tiro libre suyo se fue apenas sobre el travesaño. Dos
minutos después, a los 27, Palacio dejó a Palermo
mano a mano con Fabio, pero el remate del goleador xeneize dió
en el palo y Alvaro González no pudo capitalizar el rebote.
Pero gran parte del esfuerzo xeneize se diluyó con el afortunado
descuento de Fabricio, cuyo remate necesitó de un desvío
en Alvaro González para traducirse en el 2-1.
Luego llegó la locura y el partido debió ser suspendido
cuando ya terminaba. Una barbaridad que le puede costar muy caro
a Boca, incluso podría implicar la pérdida de la
localía en las instancias siguientes.
Por como se dió el partido, Boca se quedó con un
gustito amargo. Porque pudo golear y no lo logró, para
terminar en un 2-1 ajustado con vistas a la revancha.
Al menos, de a ratos, el equipo mostró que no se olvidó
de jugar. Boca tuvo pasajes de buen fútbol.
González anduvo bien sobre la derecha, Cáceres parece
estar levantando, Monzón se le animó a la proyección,
Battaglia fue un león en el medio, Dátolo
aportó un golazo y Román rindió de menor
a mayor.
Como saldo negativo queda la ineficacia a la hora de
aprovechar las oportunidades de gol por parte de Palacio
y Palermo. Pero ya no hay tiempo de lamentos. La victoria era
lo primordial y se ganó. Ahora Cruzeiro tendrá la
responsabilidad de ganar en Belo Horizonte. Y todo sabemos que
Boca entrega un plus especial en esa clase de partidos. Nada
está dicho aún.