Boca
apenas empató con Olimpo, 1 a 1 en Bahía Blanca. Leandro
Gracián, abrió el marcador para el xeneize con otro
lindo gol. Pero Josemir Lujambio -de cabeza- empató para
los de Saporiti cuando al partido sólo le quedaban diez minutos.
Boca fue superior, pero no supo definirlo y se tuvo que conformar
con un empate que lo bajó de la punta: con 16 unidades, quedó
a dos puntos de River.
Boca le perdonó la vida al necesitado equipo local. Falló
numerosas situaciones de gol y a sólo diez minutos del final,
perdió la posibilidad de continuar en la punta.
A Boca le costó varios minutos poder acomodarse en la cancha.
Araujo, lateral derecho local, se proyectaba por su sector, superaba
a Monzón y preocupaba a Caranta con centros cruzados. El
juego aéreo fue la herramienta de los bahienses: Lujambio
cabeceó dos veces por sobre el travesaño.
Pero si de algo puede ufanarse Boca, es de su jerarquía individual,
esa que le permite superar a sus rivales en los tramos más
impensados. A los 36m del PT, Gracián, que hasta ese momento
deambulaba por la cancha, recibió en el área una asistencia
de Boselli y con un enganche hizo pasar de largo a Ithurralde, para
definir de zurda, al segundo palo de Ramírez.
A partir de ahí, el equipo de Ischia justificó el
resultado, maniatando a Olimpo con el empeño de Vargas y
Battaglia. Pero Palacio se mostró vacilante en la definición:
en dos oportunidades Ramírez le negó el festejo.
El ST comenzó como finalizó la etapa inicial. Con
Boca ostentando su poderío y Olimpo refugiándose en
la inspirada tarde de su arquero Ramírez, que se transformó
en la figura del encuentro. Sucesivamente, les ahogó el festejo
a Vargas y a Boselli. La fortuna también se alió con
los bahienses: a los 7m, un derechazo cruzado de Palacio pegó
en el palo derecho y en el rebote, Boselli remató atorado
por Araujo y el balón rebotó en la base del otro poste.
Los minutos se fueron consumiendo. Boca no pudo ampliar su ventaja
y Saporiti acertó haciendo dos cambios ofensivos: Ulloa y
Olivi, por Wagner y Leandro González.
Los ingresados, sobre todo Ulloa, empezaron a desequilibrar y a
forzar errores de la defensa xeneize. Y así como a falta
de diez minutos, Ulloa avanzó por la derecha y sacó
un centro para que Lujambio anticipara al paraguayo Cáceres
y empatara con un frentazo que Caranta no pudo obstaculizar.
Boca sintió el mazazo anímico. No volvió a
perturbar a Ramírez y dejó escapar una victoria que
parecía asegurada. Los reiterados desacoples defensivos le
costaron muy caro. Y Olimpo sumó un valioso punto en su lucha
por no descender.