El orgullo de ser de Boca

Boca cayó 4 a 2 ante el Milan en Yokohama y se quedó sin tetracampeonato del mundo. Inzaghi (2), Nesta y Kaká fueron los goleadores del Milan. Palacio (de cabeza) y Ambrosini (en contra) anotaron para Boca, que fue más en el primer tiempo. Pero en el complemento apareció Kaká y la gloria quedó para los de Carlo Ancelotti. Ambos terminaron con diez jugadores por las expulsiones de Kaladze y Ledesma. Todo indica que esta derrota será el fin del ciclo de Miguel Angel Russo, quien a pesar de haber ganado la Copa Libertadores, no tiene consenso entre los dirigentes ni entre los hinchas xeneizes.

Palacio cabecea al golBoca fue superior en el primer tiempo y se pudo sobreponer rápidamente a la apertura del marcador de los italianos, que llegó a los 20m por intermedio de Inzaghi. Un minuto después, Palacio conectó con un hermoso cabezazo un centro desde la izquierda de Morel y empató. Pero Boca no supo aprovechar ese buen primer tiempo, en el cual manejó mejor la pelota, para sacar ventajas. Boca era más equipo. El Milan sólo apostaba a lo que pudiera hacer Kaká. Pero en el complemento, la historia fue muy distinta.

Los italianos se encontraron rápidamente con el segundo. Iban sólo cinco minutos de ese segundo tiempo. Tras un tiro libre desde la derecha, la pelota le quedó a Nesta, quien ejecutó a Caranta. Ahí arrancó otro partido. Ya todo sería del Milan. Boca sintió el Boca festeja la igualdadgolpe y ya no pudo repetir lo del PT. Tampoco tuvo suerte: un violento remate de Ibarra se estrelló contra el palo derecho de Dida, y Palermo no alcanzó a tomar el rebote. Iban 13m. Y tres minutos después Kaká puso el 3-1. Se escapó por la izquierda y sacó un remate que complicó a Caranta, quien la tocó pero no alcanzó a desviarla. Boca no tenía mucho material en el banco, pero los cambios ofensivos que se necesitaban por parte de Russo no llegaron. Apenas arriesgó con Gracián por Cardozo. Al final, Boca terminó perdiendo el Mundial con la misma falencia que en el Apertura: su llamativa irregularidad, que le hizo jugar a niveles muy diferentes los dos tiempos de un mismo partido. A los 25m llegó el doloroso 1-4. Lo hizo Inzaghi, tras habilitación de Kaká. Luego, el Milan se quedó con diez por la expulsión de Kaladze (32m). La derrota estaba consumada, pero La 12 continuaba alentando. Boca llegó al descuento a los 37m: remate de Gracián, Dida da rebote, Ledesma lo aprovecha para volver a rematar, la pelota se desvía en Ambrosini y era el 2-4. Pero ya no había nada que hacer. Ledesma también vió la roja, en una decisión exagerada del mexicano Marcos Rodríguez.

En WWW.ESTOESBOCA.COM.AR no nos subimos al carro del exitismo en este momento de derrota. Ahora, es muy fácil culpar al entrenador. No debemos olvidarnos por qué Boca llegó hasta acá. Los que responsabilicen al técnico tendrán sus más que justificados motivos para hacerlo. Pero creemos que no es el momento para cuestionarlo o no. En los próximos días habrá que hacer un balance profundo de este año de gestión. Y ahí decidir que es lo más conveniente para Boca. Estamos más cerca de los que piden un cambio de técnico. Pero tampoco nos olvidamos de los méritos que tuvo Russo en este 2007. Porque si bien ganó la Libertadores de la mano de un Riquelme excepcional, tuvo la virtud de no desperdiciar el brillante plantel con que contaba para ganar la Copa. El hincha de Boca conoce de muchos técnicos que llegaron a este club con planteles impresionantes y terminaron peleando en mitad de tabla. Russo no es Bianchi, pero tampoco es La Volpe, que se entienda.

La derrota duele. No merecían este final jugadores como Caranta (quizás el mejor jugador de Boca a lo largo de todo el año); Ibarra, quien terminó jugando desgarrado; Morel, que en esta final volvió al gran nivel que tuvo en la Libertadores; tampoco lo merecía la enorme entrega de Battaglia; ni Palacio, quien le tapó la boca a los que decían que no aparecía en partidos de esta envergadura; ni el gran capitán Martín Palermo, que siempre es el primero a la hora de ponerse el overol, a pesar de su trayectoria y sus 34 años.

El hincha de Boca está orgulloso de ellos. Por las alegrías que nos dieron y nos van a dar. Pronto vamos a volver...

 
 

Boca Juniors 2
Milan (Italia) 4
Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2007. Final.
Jugado el domingo 16 de diciembre.

Boca: Mauricio Caranta (5); Hugo Benjamín Ibarra (6), Jonatan Maidana (6), Gabriel Paletta (6), Claudio Morel Rodríguez (5); Alvaro Rafael González (5) (21m ST, Pablo Martín Ledesma), Sebastián Alejandro Battaglia (7), Ever Banega (6), Neri Cardozo (5) (22m ST, Leandro Gracián); Rodrigo Palacio (7), Martín Palermo (c) (5).

Suplentes: Pablo Migliore, Javier Hernán García, Matías Silvestre, Matías Cahais, Juan Krupoviesa, Jesús Dátolo, Nicolás Bertolo, Mauro Boselli, Carlos Bueno. DT: Miguel Angel Russo.
Milan: Dida (6); Daniele Bonera (5), Alessandro Nesta (7), Kakha Kaladze (5), Paolo Maldini (c) (6); Gennaro Gattuso (5) (19m ST, Emerson), Andrea Pirlo (7), Clarence Seedorf (9) (41m ST, Cristian Brocchi), Massimo Ambrosini (5); Kaká (8), Filippo Inzaghi (7) (30m ST, Cafú).
Suplentes: Zeljko Kalac, Valerio Fiori, Darío Simic, Marek Jankuloski, Giuseppe Favalli, Serginho, Yoann Gourcuff, Massimo Oddo, Alberto Gilardino. DT: Carlo Ancelotti.
Goles: 21m PT y 25m ST, Filippo Inzaghi; 4m ST, Alessandro Nesta; 16m ST, Kaká (M); 22m PT, Rodrigo Palacio (de cabeza); 40m ST, Massimo Ambrosini (en contra) (BJ).
Amonestados: Paletta, Battaglia, Ibarra (BJ); Ambrosini, Kaká (M).
Incidencias: 32m ST, expulsado Kahka Kaladze (M); 42m ST, expulsado Pablo Martín Ledesma (BJ).
Arbitro: Marcos Rodríguez (México) (4).
Cancha: Estadio Internacional de Yokohama. Público: 68.263.-

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