Para ganar la Copa hay que mejorar

Mauricio Caranta. FOTOBAIRES.Boca cayó por 3 a 1 ante Vélez en Liniers y accedió a los cuartos de final de la Copa Libertadores. Mauro Zárate puso en ventaja a los de La Volpe. Boca alcanzó la igualdad tras un córner ejecutado por Riquelme que se desvió en Bustos. Pero Laverni expulsó bien a Ledesma y rápidamente Zárate puso el 1-2. A falta de once minutos para el final del partido, Ocampo selló el marcador a favor de Vélez, que sufrió la expulsión del mexicano Méndez. Mauricio Caranta fue la figura del partido. De esta manera, Boca es el único equipo argentino que continúa en la competición y ahora deberá enfrentar a Libertad de Paraguay o a Paraná de Brasil.
Boca tenía la clasificación prácticamente abrochada desde el partido de ida. Más allá de algunos sofocones importantes, todo se terminó con el empate xeneize (32m PT), que obligaba a Vélez a convertir un total de cinco goles. Por eso, más allá de cierta Juan Román Riquelme. FOTOBAIRES.incertidumbre, el partido representó un banco de pruebas para Boca, con vistas a lo que viene en la máxima competición continental. Y quedaron a la vista algunos aspectos que el equipo de Miguel Angel Russo deberá mejorar radicalmente si pretende obtener la Copa Libertadores por sexta vez en la historia del club.
En primer lugar, el xeneize volvió a exhibir notorias falencias sobre el sector izquierdo de la defensa. Clemente Rodríguez volvió a jugar mal, tal como ocurriera ante Racing y Argentinos por el Torneo Clausura. Una vez más, Morel Rodríguez fue prácticamente el único pilar en que se apoyó la última línea xeneize. Con el discreto aporte de Ibarra y Silvestre, y la ya apuntada floja actuación de Rodríguez, Morel fue el bastión defensivo de Boca en la noche de Liniers.
El mediocampo xeneize, en largos lapsos del partido, fue muy fácilmente superado por el equipo de La Volpe. Es evidente que Boca carece de marca en ese sector. En ese sentido, depende casi exclusivamente de lo que pueda hacer Ledesma. Banega, por ahora, es sólo un proyecto de gran jugador. Aún tiene muchas cosas por aprender. En la serie ante Vélez, tanto en la Bombonera y en menor Juan Román Riquelme. FOTOBAIRES.medida en el Amalfitani, Ever se cansó de regalar pelotas en el mediocampo. Incluso, recuperó muy pocos balones en ambos partidos y muchas veces recurrió a la falta innecesaria. Jugó mejor en Liniers que en la Bombonera, pero deberá levantar su nivel para contribuir al progreso de Boca en la Libertadores.
En lo colectivo, quizás el peor tramo del partido para el xeneize hallan sido los últimos 10m del PT. Allí, luego del segundo gol de Zárate, el equipo perdió la compostura y lució muy desordenado. Lujos que el xeneize no se podrá volver a dar en la Libertadores. Si los repite, lo puede pagar con la eliminación.
Otro aspecto preocupante es que, una vez más, Boca no logró terminar el partido con once jugadores. Entre campeonato y Copa, seis jugadores xeneizes vieron la roja en este semestre. El temple, el saber manejarse en situaciones adversas y hostiles, es fundamental en la Libertadores, quizás tanto como el buen juego y la entrega.
Ledesma metió un planchazo apenas antes del segundo gol de Vélez y fue correctamente expulsado por Laverni. Así, Boca tendrá una baja fundamental en el partido de ida de cuartos de final. Hoy, Ledesma es de lo mejor de Boca, junto a Riquelme, y Russo no podrá contar con él.
Miguel Angel Russo. FOTOBAIRES.Ante la arremetida del equipo de La Volpe, el xeneize fue incapaz de parar dos líneas de cuatro, recurso muchas veces necesario en una competencia como la Libertadores. De hecho, ese fue un recurso fundamental de las conquistas continentales de la era Bianchi. Hoy, Boca, por características individuales de sus jugadores y por conformación de plantel, no está en condiciones de armar un doble cinco. En el plantel hay sólo tres volantes de marca: Ledesma, Battaglia y Orteman. Sabido es que estos dos últimos, al menos hoy por hoy, no están en buen nivel. Y Banega es cinco, pero un cinco con características diferentes, más tendiente a la parte ofensiva que a la defensiva. Todo esto se agravó con la ausencia del Cata Díaz. Con él, Boca va a recuperar a un referente en el juego defensivo, que puede aportar soluciones en lo que hoy es el punto más flojo del equipo de Russo.
Por último, la campaña xeneize como visitante en esta Libertadores mete miedo: 4 partidos jugados, un empate (ante el flojísimo Bolívar en La Paz) y tres derrotas. Sólo un gol a favor y 8 en contra, con un pobrísimo 8,33 % de eficacia en esa condición.
Afortunadamente, la noche de Liniers también dejó cosas muy positivas. Más allá del dominio velezano en el PT, siempre dió la sensación de que Boca podía llegar al gol. Y lo logró luego del córner de Riquelme y el fallido despeje de cabeza de Bustos. Boca demostró que aún siendo dominado, siempre es capaz de generar peligro en el arco de enfrente.
Una vez más, Riquelme volvió a taparle la boca a sus detractores. A su acostumbrada capacidad para crear juego, en la noche de Liniers le agregó una enorme entrega y predisposición. Y ante los golpes de los rivales, contestó siempre con fútbol. En el ST, estrelló dos remates en el travesaño y hasta apareció recuperando balones en el mediocampo. Boca tiene en Riquelme al As de espadas de esta Copa Libertadores.
Un párrafo aparte para Mauricio Caranta. Boca encontró en él un arquero para tener durante muchos años. Rápidamente despejó alguna duda menor generada en sus primeros partidos. Hoy ataja en el arco xeneize como si lo hubiera defendido toda la vida. Siempre son muy difíciles los primeros partidos para un arquero que llega al club. Le costó hasta a los propios Córdoba y Abbondanzieri, por nombrar a los grandes arqueros recientes. Ante Vélez, el cordobés resolvió al menos cinco pelotas que tenían destino de gol. Caranta es otra de las individualidades en las que se basa Boca para llegar lejos en la Libertadores.

Que el xeneize es candidato en la Copa, nadie lo duda. A partir del material, de los jugadores que hay en el plantel, el hincha se permite soñar con reconquistar América. Las ilusiones también se basan en los varios momentos de buen fútbol que el equipo brindó hasta ahora. Pero hay que ser concientes que también hay varias cosas por mejorar. Lo ocurrido hasta aquí debe servir para comenzar a encontrar soluciones. Y ahí sí, el sueño del hincha podrá ir materializándose en una hermosa realidad.

 

Vélez Sársfield 3
Boca Juniors 1
Copa Libertadores 2007. Octavos de final, partido de vuelta.
Jugado el miércoles 9 de mayo.

Vélez: Sebastián Peratta (7); Hernán Pellerano (c) (6), Maximiliano Pellegrino (6), Marcelo Hernán Bustamante (6) (15m ST, Ariel Broggi (5)); Mario Méndez (7), Andrés Maximiliano Bustos (6), Alejandro Cabral (9) (15m ST, Gustavo Balvorín (4)), Damián Ariel Escudero (7); Ramón Darío Ocampo (10), Mauro Matías Zárate (8), Lucas Castromán (5) (18m ST, Iván Moreno y Fabianesi).

Suplentes: Ezequiel Cacace, Mariano Uglessich, Sergio Sena, Javier Sebastián Robles. DT: Ricardo La Volpe.
Boca: Mauricio Caranta (10); Hugo Benjamín Ibarra (3), Matías Silvestre (4), Claudio Morel Rodríguez (6), Clemente Rodríguez (3); Pablo Martín Ledesma (5), Ever Banega (5), Neri Cardozo (3) (45m PT, Nicolás Bertolo (4)); Juan Román Riquelme (8); Rodrigo Palacio (4) (38m ST, Mauro Boselli), Martín Palermo (c) (3) (41m ST, Sergio Daniel Orteman).
Suplentes: Aldo Bobadilla, Matías Cahais, Jesús Dátolo, Bruno Marioni. DT: Miguel Angel Russo.
Goles: 14m y 36m PT, Mauro Matías Zárate; 34m ST, Ramón Darío Ocampo; 32m PT, Andrés Maximiliano Bustos (VS, en contra).
Amonestados: Caranta, Clemente Rodríguez, Banega (BJ); Castromán, Broggi, Balvorín (VS).
Incidencias: 34m PT, expulsado Pablo Martín Ledesma (BJ), por juego brusco; 48m ST, expulsado Mario Méndez (VS), por doble amonestación.
Arbitro: Saúl Laverni (7).
Cancha: Vélez. Público: 35.000.-

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